domingo, 13 de marzo de 2011

Los primeros seres humanos tuvieron su origen en el sur de África, según un estudio genético

Grupo de bosquimanos en el sur de África, una de las poblaciones con más diversidad genética.

Los seres humanos modernos pueden haber tenido su origen en el sur de África, según sugiere un amplio estudio genético.

Los datos mostraron que las poblaciones de cazadores-recolectores de esta región tenían un mayor grado de diversidad genética, lo que es un indicador de longevidad, y que es probablemente la mejor ubicación para el origen de los humanos modernos, desafiando así la opinión de que llegamos desde el este de África. El estudio aparece en la Actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS).

"África es considerada como el continente donde tienen origen todas las poblaciones humanas modernas", escribió el equipo internacional de investigadores. "Pero los detalles de la prehistoria y evolución humana en África siguen siendo poco claros debido a las complejas historias de cientos de poblaciones distintas".

Brenna Henn, de la Universidad de Stanford, California, dijo que el estudio del equipo -es ellmás completo de su tipo- ha llegado a dos conclusiones principales:

"La primera es que hay una enorme cantidad de diversidad en las poblaciones africanas de cazadores-recolectores, un nivel de diversidad mayor que el que existe en las poblaciones de agricultores. Estos grupos de cazadores-recolectores están muy estructurados y bastante aislados unos de otros y, probablemente, mantienen una gran cantidad de diferentes variaciones genéticas. Nosotros encontramos esto muy interesante".

La Dra. Henn agregó: "La otra conclusión principal consiste en que nos fijamos en los patrones de diversidad genética de las 27 poblaciones africanas de hoy en día, y vimos una disminución de esta diversidad, la cual comienza realmente en el sur de África y avanza a medida que se mueve hacia el norte de África".


Brenna Henn recogiendo muestras genéticas de la comunidad bosquimana khomani.

Ella explicó que la configuración de los grupos era consistente con el efecto fundador de la serie. Esto se refiere a la pérdida de variación genética cuando una nueva población se establece con un número muy reducido de individuos respecto de la población originaria, más grande.

"Las poblaciones del sur de África tienen mayor diversidad genética que cualquier otra población, en la medida en que lo podemos decir. Así, ello sugiere que este lugar podría ser el mejor para situar el origen de los humanos modernos".

Chris Stringer, paleontólogo líder, con sede en el Museo de Historia Natural de Londres, dijo: "El nuevo estudio sugiere que los genes de los bosquimanos de Namibia y Khomani (sur de África), los pigmeos Biaka (África central) y los Sandawe (este de África) parecen ser los más diversos, y, por ende, se trataría de las poblaciones más antiguas del Homo sapiens".

El profesor Stringer, que no participó en el estudio, agregó: "Este es un estudio sin precedentes, con muchos más amplios datos sobre los grupos de recolectores-cazadores de lo que alguna vez hemos tenido antes, pero soy cauteloso sobre la localización de los orígenes". Él añadió que los rangos de estos grupos se encuentran actualmente muy limitados, si bien las pinturas rupestres de las poblaciones antiguas que han sido vinculadas a los bosquimanos han dado a entender que una vez fueron mucho más generalizados.

"Parece más probable que los grupos supervivientes de cazadores-recolectores estén ahora localizados en restos de poblaciones que antes atravesaban gran parte de la línea del África subsahariana hace unos 60.000 años", dijo a la BBC.

Stringer dijo que no pensaba que hubiera un único "Jardín del Edén", a partir del cual nos desarrollamos. En cambio, dijo, "distintas poblaciones de la antigua África probablemente contribuyerom a los genes y las conductas que constituyen los seres humanos modernos".


Por su parte, el investigador Michael Marshall, anota en un artículo al respecto todo el texto siguiente:

Ya sabíamos que los seres humanos en otras partes del mundo habían perdido mucho de su diversidad genética, en parte porque la población se colapsó hace 70.000 años (debido a la erupción del supervolcán Toba) y muchos genes raros se perdieron, y, en parte, porque la mayoría de los seres humanos descienden de poblaciones agrícolas, que tienden a ser bajas en dicha diversidad. Así que la conclusión de que los cazadores-recolectores africanos conservan mucha diversidad genética es bastante controvertido.

Una cosa es utilizar la genética para determinar cómo los diferentes grupos de cazadores-recolectores y el resto de la humanidad están relacionados. Y a este respecto, todos con los que hablé esta semana, estaban de acuerdo en que el trabajo de Henn y sus colegas era importante. Hans-Peter Uerpmann de la Universidad de Tübingen, en Alemania, lo calificó como "una investigación seria y con sólidos resultados".

Pero otra cosa es tratar de averiguar donde vivió la ancestral población humana moderna sobre la base de dónde viven los humanos ahora. Los humanos anatómicamente modernos comenzaron a expandirse fuera de África entre 125,000 y 60,000 años atrás. Nosotros, simplemente, no sabemos si los ancestros de los bosquimanos, que ahora viven en el sur de África, estuvieron allí todo ese tiempo, o si se mudaron allí hace poco.

Sarah Tishkoff de la Universidad de Pennsylvania, en Filadelfia, dice:

"Los estudios genéticos de este tipo pueden enseñarnos mucho sobre la historia demográfica de los pueblos africanos, pero tenemos que tener mucho cuidado al hacer inferencias acerca de su origen geográfico. Las poblaciones modernas no pueden tener su origen en el lugar donde viven actualmente. Es importante combinar los datos arqueológicos, lingüísticos y genéticos, para obtener una imagen completa de los orígenes del hombre moderno".

Y Uerpmann está de acuerdo:

"Yo soy escéptico con respecto a las conclusiones extraídas de los actuales patrones de la variabilidad genómica. En particular, la distribución geográfica de los cazadores-recolectores se vio afectada en gran medida durante el Holoceno por la difusión de los pueblos pastores. África del Sur es una especie de "refugio" para estos pueblos, los cuales pueden haber vivido más al norte en el momento considerado para la primera aparición de los hombres "modernos".

A continuación, pongo estas declaraciones de Carlos Bustamante, de la Universidad de Stanford, uno de los autores del trabajo:

"Es una pregunta justa. Nosotros hemos tenido cuidado de quitar cualquier migración conocida en los últimos miles de años. Por ejemplo, la emigración Bantú tuvo un gran impacto y ella fue descontada".

Bustamante afirma que la explicación más simple de los nuevos datos genéticos es que la población humana moderna surgió cuando los grupos se expandieron desde el sur de África. Pero él insiste en que no están tratando de argumentar que los humanos evolucionaron allí:

"Creemos que el conjunto más reciente de los nuestros antepasados comunes se expandieron desde el sur de África. Pero ellos podrían haber evolucionado en el este de África, trasladándose desde Sudáfrica, en aquel entonces dispersa. El registro arqueológico en el este de África se remonta a 5 millones de años por lo que es una hipótesis bastante razonable".


Fuente: terraeantiqvae.com

viernes, 11 de marzo de 2011

La industria pesquera americana del Paleolítico


El hallazgo de una gran variedad de utensilios de pesca y caza marina, de hace unos 13.000 años, que han sido encontrados en las islas del Canal del Norte de California, han revelado la gran variedad de animales marinos que comían los humanos de finales del Paleolítico, así como la sofisticada industria pesquera que fueron capaces de fabricar.

El trabajo, publicado esta semana en la revista ‘Science’, por científicos de la Universidad de Oregón y del Instituto Smithsonian, describe el escenario y la forma de vida de los Paleoindios de la conocida cultura Clovis, que se extendieron hacia el interior de América del Norte, en busca de grandes animales, como los mamuts.

Ahora se sabe que no todos fueron a explorar las grandes llanuras, sino que también se quedaron en las costas e incluso puede que la ruta costera fuera la que les llevó más fácilmente hacia el sur.

Las excavaciones de Jon Erlandson y sus colegas en las islas de Santa Rosa y San Miguel, enfrente de California del sur, han sacado a la luz evidencias de que sus ocupantes primitivos cazaban gansos, cormoranes, peces de aleta, abulón y otros pequeños mamíferos marinos.

Los yacimientos contienen puntas acanaladas (o de cola de pescado), piedras en forma de luna creciente y otras herramientas de piedra que se parecen a artefactos que se han encontrado en otros lugres del interior del continente, asociados a ecosistemas de lagos glaciares.
Zonas sumergidas

En la época de estos asentamientos de indios primitivos, las dos islas estaban a varios kilómetros de la costa, por lo que se cree que, además, estos primeros colonizadores deben haber tenido ciertas habilidades como marineros.

Pero, sin duda, lo más espectacular es lo llamativo de los artefactos que se asocian a restos de crustáceos, focas, gansos, cormoranes y pescados, algunos de los cuales se utilizaron como proyectiles. “Algunos son tan delicados que sólo podrían haberse usado para cazar sobre el agua“, asegura Erlandson, que lleva 30 años investigando en la zona. “Son las utrafinos que nos hablan de una gran sofisticación en sus industrias marineras”, concluye.

Las excavaciones tuvieron lugar en tres lugares diferentes. La mayor parte de los materiales, sin embargo, aún están bajo el mar, porque hace 13.000 años su nivel era 60 metros menor y estas poblaciones pasaron la mayor tiempo en playas y zonas bajas costeras que hoy están sumergidas.

Erlandson y su equipo comprobaron que los utensilios eran similares a los que también se han encontrado en la costa del Pacífico, Japón y Sudamérica. Algunos son piedras de forma semicircular que eran capaces de matar aves en vuelo, como con una escopeta.

Hace seis años, el investigador ya propuso que los marineros del Pleistoceno viajaron desde Japón a Kamchatka, a lo largo de la costa de Beringia y Alaska y que luego se dirigieron hacia el sur por California.

“Las implicaciones de la tecnología y la explotación pesquera son magníficas. Estos yacimientos indican que hubo estrategias de subsistencia muy primitivas en estas costas y en las islas con todo tipo de animales, incluidos pinípedos y hasta un pato extinto”, expica el coautor Torben C. Rick, del Instituto Smithsonian.

Ahora, el equipo se plantea un nuevo desafío: encontrar yacimientos aún más primitivos que retrasen otros cuantos milenios la migración costera en el norte del continente americano.

Fuente: elmundo.es

Catalunya restaurará los restos del neandertal de Oliva


Los restos humanos del Paleolítico Medio correspondientes al neandertal de Oliva (Valencia), han salido este miércoles desde la Sección de Estudios Arqueológicos (SEAV) de la Diputación Provincial de Valencia hacia Barcelona y Tarragona, donde serán restaurados y estudiados.

"Tras 40.000 años de espera por fin, el neandertal de Oliva puede viajar a Catalunya", han comentado en tono distendido arqueólogos, antropólogos y restauradores durante la salida, han asegurado fuentes de la corporación provincial.

Dichos restos fueron hallados el 20 de agosto pasado por el propio director de la SEAV, el doctor Aparicio Pérez, durante la anual campaña de excavaciones que el centro de investigaciones arqueológicas de la Diputación realizaba en la Cova Forada de Oliva, yacimiento que empezó a excavarse en 1977.

El traslado se ha producido tras recibir la oportuna autorización de la directora general de Patrimonio Cultural Valenciano, Paz Olmos, quien debe dar el visto bueno a dichos traslados temporales para su debido estudio e investigación únicamente, ya que los restos pertenecen a Valencia y en la Diputación Provincial y será allí donde se expongan en un futuro.

Bajo la orientación de Aparicio Pérez, expertos de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (Iphes) han procedido a embalar cuidadosamente los restos que, depositados en una caja fabricada expresamente para ello, han salido hacia su destino.

Durante un año los restos estarán en la UAB y en el Instituto, donde serán cuidadosamente extraídos del bloque pétreo que los engloba, previa la realización de un TAC para ver todo lo que contiene y en qué condiciones.

Después se articularán debidamente y, tras el cuidadoso estudio antropológico que proporcionará datos esenciales como la filiación, edad, sexo, patologías, alimentación, quizá su posición cronológica, que se supone anterior a 40.000 años y ADN, se integrará en un estudio completo a cargo de todos los investigadores.

Fuente: que.es

lunes, 7 de marzo de 2011

Encuentran en Israel dientes humanos antiguos.

Que duda cabe que la actualidad desde hace unas semanas está en Oriente Medio. A los conflictos por todos conocidos debemos añadir el hallazgo, en una excavaciones cerca del centro de Israel, de piezas dentales, que se creen humanas, que por sus características podrían muy bien pertenecer al humano mas viejo del planeta (mientras no se encuentren otros anteriores). Nada menos que la friolera de ¡400.000 años! son los estimados por los equipos de medición de máxima precisión utilizados para la evaluación de los restos, los que nos separarían del homínido cuyas características se acercan a las de otros del llamado homo sapiuens. De ser cierto, se trataría del homo sapiens mas antiguo hasta la fecha, borrando de un plumazo a todos los anteriores, con una diferencia de 200.000 años, lo cual convierte este hallazgo en especialmente importante dada su trascendencia.

La gencia AP es quien ha dado a conocer la noticia, que han recogido otras publicaciones de tipo científico y divulgativo.

Arqueólogos israelíes dijeron que quizá encontraron la evidencia más antigua hasta el momento de la existencia del hombre moderno y, de ser así, el descubrimiento podría alterar teorías sobre el origen de los humanos. El equipo de la Universidad de Tel Aviv que excava en una cueva cerca del centro de Israel señaló que dientes encontrados dentro de la misma tienen aproximadamente 400.000 años de existencia y se asemejan a los de otros restos del hombre moderno, conocido científicamente como Homo sapiens, hallados en Israel. Los restos de Homo sapiens más antiguos encontrados hasta ahora tienen la mitad de antigüedad.

"Es muy emocionante llegar a esta conclusión", dijo el arqueólogo Avi Gopher, cuyo equipo examinó los dientes con tomografía computarizada y rayos X. Los fecharon de acuerdo con los estratos de tierra donde fueron hallados.

El especialista indicó que se requiere más investigación para fortalecer la afirmación. Si resulta así, señaló, "esto cambia todo el panorama de la evolución".

La teoría científica aceptada es que el Homo sapiens se originó en Africa y migró fuera del continente. Gopher dijo que, si los restos son vinculados definitivamente a ancestros del humano moderno, ello podría significar que éste de hecho se originó en lo que ahora es Israel.

Sir Paul Mellars, un experto en prehistoria de la Universidad de Cambridge, dijo que el estudio es acreditado, y que el descubrimiento "es importante" porque son escasos los restos de ese período crucial, pero es prematuro decir que los restos son humanos.

"Con base en la evidencia que han localizado, es una posibilidad muy tenue y francamente más bien remota", añadió Mellars. El experto señaló que es más probable que los restos estén relacionados a los parientes antiguos del hombre moderno, los Neandertales.

Según las actuales teorías científicas aceptadas, los humanos modernos y los Neandertales proceden de un ancestro común que vivió en Africa hace aproximadamente 700.000 años. Un grupo de descendientes migró a Europa y se convirtió en Neandertales, que posteriormente se extinguieron. Otro grupo permaneció en Africa y evolucionó a Homo sapiens, los seres humanos actuales.

Con frecuencia los dientes son indicadores de origen poco confiables, y análisis de restos de cráneo identificarían más plenamente las especies encontradas en la cueva israelí, agregó Mellars.

La cueva prehistórica de Qesem fue descubierta en el 2000 y las excavaciones comenzaron en el 2004. Los investigadores Gopher, Ran Barkai e Israel Hershkowitz publicaron su estudio en la revista American Journal of Physical Anthropology.


Fuente: Carson city

Niño de la era de hielo encontrado en casa prehistórica de Alaska


En lo que ahora es el centro de Alaska, uno de los primeros americanos fue sepultado en un foso dentro de su casa, hace 11.500 años, según revela una nueva excavación.

La casa y restos humanos antiguos – los de mayor antigüedad encontrados en el subártico de norteamérica – permiten echar una inusitada mirada a la vida cotidiana de los americanos de la Era de Hielo, afirman los científicos.

Si los restos rinden ADN útil, el niño podría ayudar a descubrir quién vivía en el lado norteamericano del puente terrestre que probablemente todavía conectaba América con Asia en ese tiempo, destacan los expertos.

Una cosa que aparentemente no es misterio es cómo se sepultó al niño.“Se puede ver que lo colocaron en el foso – un fogón dentro de la casa – y prendieron fuego sobre el niño”, dice Joel Irish, coautor del estudio. La madera quemada permitió que los científicos dataran el sitio con radiocarbono.

Después de la cremación, el clan de recolectores y cazadores al que pertenecía el niño aparentemente llenó con tierra el fogón de 45 centímetros de profundidad y abandonó la morada.
Ningún otro artefacto existe sobre la línea de relleno.

Incluso el descubrimiento apenas representa 20 por ciento del esqueleto del niño, por lo que hay pocas pistas sobre cómo murió. Pero los restos dejan en claro que el infante falleció antes de su funeral y fue colocado en posición para descansar en paz.

Vida cotidiana en la Alaska de la Era de Hielo

“Desde nuestra perspectiva, el niño es ciertamente extraordinario, pero la casa también es única”, destaca Ben Potter, coautor del estudio.

Restos de salmón, perdiz blanca, ardillas terrestres y otros animales sugieren que el fogón fue usado durante semanas y meses antes de convertirse en tumba, precisa el estudio.

El piso de la morada fue excavado 27 centímetros. Tal vez contó con postes para apuntalar las paredes y el techo, según manchas delatadoras en el sedimento.

En otras palabras, era una casa – la más antigua que se conoce en Alaska.

“Todos los demás descubrimientos de este periodo o previos tienden a ser asociados con campamentos de cacería de corto plazo o talleres donde la gente reunía materiales de piedra de alta calidad para trabajarlos y convertirlos en herramientas”, destaca Potter, antropólogo de la Universidad de Alaska Fairbanks.

Ahora que se encontró una casa en Alaska de la Era de Hielo, los científicos están listos para descifrar secretos sobre cómo vivían y se comportaban los primeros norteamericanos, dice Goebel, del Centro de Estudios de Primeros Americanos de la Universidad de Texas A&M.

Ya es claro que a los residentes les gustaba el salmón – en el foso se encontraron restos de aproximadamente 300 de estos peces.

Además de los restos de ardillas terrestres jóvenes, el salmón forma parte de la evidencia de que la casa era una residencia de verano de gente seminómada. Ambos animales son abundantes en los meses más cálidos.

La evidencia de moradas previas se había asociado a campamentos temporales en áreas que hubieran sido frecuentadas en otoño, según el estudio, publicado en la revista Science.

Localizada entre los bosques boreales del río Tanana, la nueva casa “pinta una imagen más amplia sobre la forma en que estas personas usaron las principales especies del paisaje”, dice Potter.

“Imaginamos a esta gente como forrajeros que cazaban presas grandes, como bisontes o alces. Pero el elemento de pesca es nuevo, y resulta sorprendente que haya tantos peces”, precisa.

¿Restos humanos con ADN?

Una comunidad local de nativos de Alaska, la tribu del Lago Healy, llamó al niño de la Era de Hielo Xaasaa Cheege Ts’eniin, o Niño Boca del Río Sol Ascendente, en honor al nombre nativo del sitio arqueológico.

Varios grupos nativos están trabajando estrechamente con los arqueólogos y algunos han expresado interés en comparar su propio ADN con el del niño, para ayudar a pintar una imagen más clara de los ancestros del infante y, tal vez, de los propios.

Un estudio preliminar de los dientes sugiere que está afiliado biológicamente con los nativos americanos y con la gente del noreste asiático.

Aunque los detalles son sumamente debatidos, por lo general se cree que los primeros americanos migraron desde Siberia cruzando el ahora extinto puente terrestre del estrecho de Bering, hace aproximadamente 13,000 años.

En ese sitio arqueológico de aproximadamente 14,000 años las excavaciones revelaron una cultura con ciertos paralelos a costumbres posteriores de nativos americanos. Ushki también alberga la única tumba adicional de esta era en la vecindad del puente terrestre de Bering, también llamado Beringia.

“La historia de Alaska se parece mucho más a la de Siberia o a la del Lejano Oriente ruso que a la de cualquiera de los 48 estados inferiores” de Estados Unidos, considera Potter.

Goebel, quien trabajó en el lago Ushki, dice que estas similitudes pueden encontrarse en muchas culturas del antiguo norte, así que no considera que los paralelos sean prueba de que ambas culturas estén unidas.

El ADN podría limpiar el panorama considerablemente, y los restos del niño representan una oportunidad inusitada.

“Realmente estamos interesados en usar la historia de Alaska para definir cómo fue que los primeros humanos de la Era de Hielo cruzaron el puente terrestre de Beringia”, destaca Goebel.

“Pero (sin restos humanos) nunca pudimos decir quiénes fueron esas personas, cómo se veían y cómo podrían estar emparentadas con otras poblaciones”, señala.

“Ahora, por primera vez tal vez podamos hacernos una idea específica sobre cómo se veían los primeros beringianos, en términos de su genética”, agrega.

Fuente: aimdigital.com.ar/Foto: Ben A. Potter

jueves, 20 de enero de 2011

Descubren nuevo tipo de humano antiguo.


Un estudio genético determina la existencia de un nuevo tipo de humano desconocido, el denisovano, que habitó gran parte de la Eurasia central.


Un tipo de humano desconocido -el denisovano- probablemente deambuló por Asia durante miles de años, mezclándose ocasionalmente con humanos como usted y yo, afirma un nuevo estudio genético.

De hecho, los habitantes actuales de las islas de Papúa Nueva Guinea, en el Pacífico, podrían ser descendientes lejanos de estos apareamientos prehistóricos, según un nuevo análisis de ADN del dedo meñique de una niña de 40.000 años de antigüedad, encontrada en la cueva siberiana de Denisova, Rusia.

Este "nuevo giro" en la evolución humana aporta novedosa y abultada evidencia en el sentido de que distintos tipos de humanos -los así llamados humanos modernos y neandertales, humanos modernos y denisovanos e, incluso, tal vez denisovanos y neandertales- se aparearon y produjeron descendencia, afirman los expertos.

"No creemos que los denisovanos hayan ido a Papúa Nueva Guinea", ubicada en el extremo noroccidental de la región del Pacífico llamada Melanesia, explica Bence Viola, coautor del estudio y antropólogo del Instituto de Antropología Evolutiva Max Planck, en Leipzig, Alemania.

"Creemos que la población denisovana habitó gran parte de Eurasia oriental de la misma forma en que los neandertales habitaron la mayoría de Eurasia occidental", destaca. "Nuestra idea es que los ancestros de los melanesios se toparon con los denisovanos en el sureste asiático y se reprodujeron, y que los ancestros de los melanesios se mudaron posteriormente a Papúa Nueva Guinea", precisa.

¿Era común la cruza entre varios tipos de humanos?

Combinado con el estudio de ADN de mayo que encontró que los neandertales también se cruzaron con ancestros de los humanos modernos, el descubrimiento del denisovano sugiere que había más hibridación entre distintos tipos de humanos de lo previamente pensado, afirma Brenna Henn, genetista de la Universidad de Stanford.

"La gente ha estado hablando del tema desde hace mucho con base en el registro arqueológico real ... Pero hasta hace seis meses, no había evidencia genética de alguna mezcla entre los humanos arcaicos y los modernos", destaca Henn, coautora de un artículo que acompaña el estudio en la revista Nature.

"Entonces, después salen estos dos estudios, y no diré que han puesto de cabeza el campo pero ciertamente apoyan una perspectiva no muy reconocida durante años" por los genetistas, señala Henn, quien no formó parte del estudio.

Brian Richmond, paleoantropólogo de la Universidad George Washington, dice esperar que el nuevo estudio genere gran interés y emoción.

"Nada es más fascinante que enterarse de nuevos giros en nuestros orígenes", considera Richmond, quien tampoco participó en la investigación genética del denisovano. "Y éste es aún otro giro nuevo", precisa.

Dedo fósil

La pieza central del estudio de ADN es un fósil de hueso de dedo denisovano descubierto en 2008. Se piensa que pertenece a una niña -apodada Mujer X- que tenía entre 5 y 7 años cuando murió.

En un estudio previo publicado en Nature en marzo de 2010, el equipo había obtenido y secuenciado ADN mitocondrial, o mtADN, del dedo de la Mujer X. Pero éste -heredado únicamente de las madres- contiene mucho menos información sobre la constitución genética de una persona que el ADN encontrado en el núcleo de una célula, o ADN nuclear.

En su nuevo estudio, el equipo informa haber extraído y secuenciado exitosamente ADN nuclear del hueso.

Después, utilizando técnicas de comparación de ADN, los científicos pudieron determinar que los denisovanos eran distintos a los humanos modernos y a los neandertales, aunque más cercanos a estos últimos.

El equipo calcula que los denisovanos se separaron del grupo de los neandertales hace aproximadamente 350.000 años.

Dientes enormes

Junto con el hueso de dedo, los arqueólogos de la Academia de Ciencias de Rusia, encargados de la excavación del sitio, descubrieron un diente perteneciente a un adulto denisovano.

El molar en cuestión es más grande que cualquier diente de humano moderno e incluso más grande que el diente más grande de neandertal. Esto podría sugerir que los denisovanos "se comparaban en tamaño con los neandertales, incluso tal vez un poco más grandes", dice Richmond.

Sin embargo, advierte que el tamaño de los dientes no siempre es buen indicador del tamaño corporal. Un homínido "puede tener dientes grandes y no ser gigante", precisa.

¿Los denisovanos son una especie nueva?

Cuidadosamente, el equipo ha evitado decir que los denisovanos son una especie nueva, optando por etiquetarlos como "grupo hermano" de los neandertales.

Si los humanos modernos y los humanos denisovanos eran especies distintas, su descendencia híbrida probablemente no hubiera podido reproducirse. Pero los híbridos aparentemente pudieron tener bebés, o de lo contrario el ADN denisovano no hubiera podido pasarse a los habitantes actuales de Papúa Nueva Guinea. Por tanto, razona Viola, los denisovanos y los humanos modernos probablemente no eran especies separadas.

Científicamente, empero, tiene poca importancia si al denisovano se le reconoce finalmente como nueva especie, dice Terry Brown, genetista de la Universidad de Manchester, Reino Unido, que no participó en el estudio.

"Todo este asunto de la especie es un distractor, algo que sirve como buen titular pero que, bajo mi perspectiva, no contribuye mucho al debate científico", afirma Brown a través de un correo electrónico.

"Realmente desconocemos cómo igualar las diferencias en las secuencias genómicas con el concepto de especie", precisa. "Podríamos tener dos especies genuinas cuyos miembros no pueden mezclarse pero cuyos genomas sean muy similares", apunta.

"Entonces, realmente el ADN nuclear no nos ayuda a decidir si los denisovanos son una nueva especie, aunque la evidencia de su mezcla con los humanos modernos sugiere que no", subraya.

Dada la creciente evidencia de que los humanos modernos se mezclaron con los neandertales, y ahora con los denisovanos, algunos biólogos evolutivos incluso han sugerido abandonar la designación de especie para los neandertales y los humanos modernos.

Conforme los científicos "producen evidencia de que los denisovanos se cruzaron con los humanos modernos (como los neandertales), entonces se implica que los humanos modernos, los denisovanos y los neandertales son todos subespecies del Homo sapiens", acusa.

Es indiscutible, empero, que cada uno de estos grupos es genéticamente distinto, afirma Richmond.

"Ya sean especies o subespecies, es claro que los humanos modernos, los neandertales y ahora los denisovanos, estaban separados por cientos de miles de años y fue al último cuando algunos se encontraron y cruzaron", agrega.


Fuente: losandes.com.ar

Descubren nuevo tipo de humano antiguo Un estudio genético determina la existencia de un nuevo tipo de humano desconocido, el denisovano, que habitó g

Un tipo de humano desconocido -el denisovano- probablemente deambuló por Asia durante miles de años, mezclándose ocasionalmente con humanos como usted y yo, afirma un nuevo estudio genético.

De hecho, los habitantes actuales de las islas de Papúa Nueva Guinea, en el Pacífico, podrían ser descendientes lejanos de estos apareamientos prehistóricos, según un nuevo análisis de ADN del dedo meñique de una niña de 40.000 años de antigüedad, encontrada en la cueva siberiana de Denisova, Rusia.

Este "nuevo giro" en la evolución humana aporta novedosa y abultada evidencia en el sentido de que distintos tipos de humanos -los así llamados humanos modernos y neandertales, humanos modernos y denisovanos e, incluso, tal vez denisovanos y neandertales- se aparearon y produjeron descendencia, afirman los expertos.

"No creemos que los denisovanos hayan ido a Papúa Nueva Guinea", ubicada en el extremo noroccidental de la región del Pacífico llamada Melanesia, explica Bence Viola, coautor del estudio y antropólogo del Instituto de Antropología Evolutiva Max Planck, en Leipzig, Alemania.

"Creemos que la población denisovana habitó gran parte de Eurasia oriental de la misma forma en que los neandertales habitaron la mayoría de Eurasia occidental", destaca. "Nuestra idea es que los ancestros de los melanesios se toparon con los denisovanos en el sureste asiático y se reprodujeron, y que los ancestros de los melanesios se mudaron posteriormente a Papúa Nueva Guinea", precisa.

¿Era común la cruza entre varios tipos de humanos?

Combinado con el estudio de ADN de mayo que encontró que los neandertales también se cruzaron con ancestros de los humanos modernos, el descubrimiento del denisovano sugiere que había más hibridación entre distintos tipos de humanos de lo previamente pensado, afirma Brenna Henn, genetista de la Universidad de Stanford.

"La gente ha estado hablando del tema desde hace mucho con base en el registro arqueológico real ... Pero hasta hace seis meses, no había evidencia genética de alguna mezcla entre los humanos arcaicos y los modernos", destaca Henn, coautora de un artículo que acompaña el estudio en la revista Nature.

"Entonces, después salen estos dos estudios, y no diré que han puesto de cabeza el campo pero ciertamente apoyan una perspectiva no muy reconocida durante años" por los genetistas, señala Henn, quien no formó parte del estudio.

Brian Richmond, paleoantropólogo de la Universidad George Washington, dice esperar que el nuevo estudio genere gran interés y emoción.

"Nada es más fascinante que enterarse de nuevos giros en nuestros orígenes", considera Richmond, quien tampoco participó en la investigación genética del denisovano. "Y éste es aún otro giro nuevo", precisa.

Dedo fósil

La pieza central del estudio de ADN es un fósil de hueso de dedo denisovano descubierto en 2008. Se piensa que pertenece a una niña -apodada Mujer X- que tenía entre 5 y 7 años cuando murió.

En un estudio previo publicado en Nature en marzo de 2010, el equipo había obtenido y secuenciado ADN mitocondrial, o mtADN, del dedo de la Mujer X. Pero éste -heredado únicamente de las madres- contiene mucho menos información sobre la constitución genética de una persona que el ADN encontrado en el núcleo de una célula, o ADN nuclear.

En su nuevo estudio, el equipo informa haber extraído y secuenciado exitosamente ADN nuclear del hueso.

Después, utilizando técnicas de comparación de ADN, los científicos pudieron determinar que los denisovanos eran distintos a los humanos modernos y a los neandertales, aunque más cercanos a estos últimos.

El equipo calcula que los denisovanos se separaron del grupo de los neandertales hace aproximadamente 350.000 años.

Dientes enormes

Junto con el hueso de dedo, los arqueólogos de la Academia de Ciencias de Rusia, encargados de la excavación del sitio, descubrieron un diente perteneciente a un adulto denisovano.

El molar en cuestión es más grande que cualquier diente de humano moderno e incluso más grande que el diente más grande de neandertal. Esto podría sugerir que los denisovanos "se comparaban en tamaño con los neandertales, incluso tal vez un poco más grandes", dice Richmond.

Sin embargo, advierte que el tamaño de los dientes no siempre es buen indicador del tamaño corporal. Un homínido "puede tener dientes grandes y no ser gigante", precisa.

¿Los denisovanos son una especie nueva?

Cuidadosamente, el equipo ha evitado decir que los denisovanos son una especie nueva, optando por etiquetarlos como "grupo hermano" de los neandertales.

Si los humanos modernos y los humanos denisovanos eran especies distintas, su descendencia híbrida probablemente no hubiera podido reproducirse. Pero los híbridos aparentemente pudieron tener bebés, o de lo contrario el ADN denisovano no hubiera podido pasarse a los habitantes actuales de Papúa Nueva Guinea. Por tanto, razona Viola, los denisovanos y los humanos modernos probablemente no eran especies separadas.

Científicamente, empero, tiene poca importancia si al denisovano se le reconoce finalmente como nueva especie, dice Terry Brown, genetista de la Universidad de Manchester, Reino Unido, que no participó en el estudio.

"Todo este asunto de la especie es un distractor, algo que sirve como buen titular pero que, bajo mi perspectiva, no contribuye mucho al debate científico", afirma Brown a través de un correo electrónico.

"Realmente desconocemos cómo igualar las diferencias en las secuencias genómicas con el concepto de especie", precisa. "Podríamos tener dos especies genuinas cuyos miembros no pueden mezclarse pero cuyos genomas sean muy similares", apunta.

"Entonces, realmente el ADN nuclear no nos ayuda a decidir si los denisovanos son una nueva especie, aunque la evidencia de su mezcla con los humanos modernos sugiere que no", subraya.

Dada la creciente evidencia de que los humanos modernos se mezclaron con los neandertales, y ahora con los denisovanos, algunos biólogos evolutivos incluso han sugerido abandonar la designación de especie para los neandertales y los humanos modernos.

Conforme los científicos "producen evidencia de que los denisovanos se cruzaron con los humanos modernos (como los neandertales), entonces se implica que los humanos modernos, los denisovanos y los neandertales son todos subespecies del Homo sapiens", acusa.

Es indiscutible, empero, que cada uno de estos grupos es genéticamente distinto, afirma Richmond.

"Ya sean especies o subespecies, es claro que los humanos modernos, los neandertales y ahora los denisovanos, estaban separados por cientos de miles de años y fue al último cuando algunos se encontraron y cruzaron", agrega.

Fuente: .losandes.com.ar