Mostrando entradas con la etiqueta uso del fuego. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta uso del fuego. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de abril de 2012

Descubren la cocina más antigua de la humanidad

Investigadores hallaron en Sudáfrica restos de animales, hojas y piedras quemadas utilizados para cocinar alimentos hace un millón de años

DESARROLADOS. Estos indicios muestran que los homínidos conocían la tecnología del fuego hace cerca de un millón de años. (Foto: Tomada de Universidad de Witwatersrand )

Paleontólogos de la Universidad de Witwatersrand (WITS), en Johannesburgo, han descubierto en una cueva del norte de Sudáfrica los indicios más antiguos del uso controlado del fuego para cocinar alimentos, informó hoy esa institución.

Los investigadores de la WITS encontraron en la caverna de Wonderwerk (provincia de Cabo Norte) huesos, hojas y piedras quemadas, que apuntan al uso intencionado del fuego para cocinar alimentos en los inicios de la era Achelense (Paleolítico Inferior) , con una antigüedad de cerca de un millón de años.

"Estos indicios muestran que los homínidos conocían la tecnología del fuego hace cerca de un millón de años", señalan los paleontólogos sudafricanos, que han colaborado con investigadores de de Estados Unidos y Canadá.

"Se trata de la muestra más antigua del descubrimiento del fuego", subraya el estudio, publicado en la reputada revista científica estadounidense "Proceedings of the National Academy of Sciences".

"Otros yacimientos de la misma época muestran hogueras en espacios abiertos, con lo que no puede descartarse que el fuego fuera originado de manera espontánea", precisan los expertos sudafricanos.

Sin embargo, los vestigios fueron hallados en el estrato diez de la cueva de Wonderwerk, a unos treinta metros de la entrada, lo que descarta la aparición fortuita de las llamas y muestra la intencionalidad de la creación de la hoguera.

Huesos de animales calcinados, además de hollín en las piedras y restos de hojas quemadas, apuntan al uso del fuego para la preparación de alimentos.

Los análisis muestran una combustión inferior a los 700 grados centígrados, lo que apunta a la utilización de hierbas y hojas, aunque no se descarta el uso de leña, que podría haber desaparecido del yacimiento por la descomposición natural de los restos orgánicos, según los investigadores de la WITS.

Fuente: eluniversal.com.mx

viernes, 14 de agosto de 2009

Hallan restos de un hogar que el Homo Heidelbergensis usó para hacer fuego,San Sebastián,guipuzcoano de Zestoa,España.

Una placa de hogar utilizada para hacer fuego hace unos 250.000 años, en el periodo Paleolítico Inferior, ha sido descubierta en el yacimiento de Irikaitz, situado en el municipio guipuzcoano de Zestoa, un hallazgo que podría arrojar luz sobre la capacidad que el Homo Heidelbergensis tenía para utilizar el fuego.

El director de estas excavaciones, Álvaro Arrizabalaga, ha explicado a Efe que se trata de una pequeña estructura circular claramente "intencionada" de aproximadamente un metro de diámetro, con componentes de basalto y otro tipo de minerales que tienen cualidades refractarias, lo que los hace idóneos para aprovechar el calor del fuego.

Algunas de estas piedras aparecen "intensamente quemadas" y su posterior análisis permitirá hacer una datación más rigurosa sobre el momento en que fueron utilizadas.

Además los restos se encuentran cerca de otra estructura que podría haber sido utilizada como "paravientos" o como parte de una choza, una ubicación adecuada para mantener vivas las llamas de una fogata.

A juicio de Arrizabalaga, es "poco compatible" que los heidelbergensis fueran capaces de seleccionar estos materiales específicos y de elaborar una placa de hogar como ésta con que no tuviesen los conocimientos necesarios para hacer y controlar el fuego.

El equipo de Arrizabalaga, formado por arqueólogos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, lleva a cabo sus prospecciones estivales en este espacio desde hace una década, periodo durante el cual también han descubierto un gran número de instrumentos de piedra que apuntan a que este sitio era habitualmente utilizado para tallar minerales.

Las investigaciones han desvelado que estos seres humanos estuvieron acudiendo a este lugar durante "milenios" por alguna razón concreta sobre la que cabe especular con las ventajas que ofrecía este paraje para cazar o con su riqueza en materias primas.

El Homo Heidelbergensis es un antepasado del hombre de Neandertal, de modo que nuestra especie no desciende de él aunque los expertos lo consideran un ser humano.

Arrizabalaga explica que estos cazadores-recolectores subsistían gracias a los recursos que encontraban en su entorno cercano y se organizaban en pequeños grupos de una docena de individuos compuestos por dos o tres unidades familiares.

El reducido número de miembros que integraban estos clanes les permitía trasladarse varias veces al año y montar campamentos provisionales en zonas que conocían y en las que sabían que las condiciones de cada estación les brindaban mayores oportunidades para conseguir alimento, su objetivo principal.

Probablemente conocían bien el paraje de Irikaitz, al que retornaban en octubre para saciar su hambre con nutritivas avellanas, fáciles de recolectar por su abundancia en este mes.

Prueba de ello es que los arqueólogos también han encontrado restos fósiles de cáscaras de estos frutos, así como evidencias que apuntan a que hace un cuarto de millón de años existía un bosque de avellanos en este enclave.

Ahora comienza una larga tarea de laboratorio que puede alargarse más de un año con el fin de analizar detenidamente los hallazgos y llegar a conclusiones más precisas sobre hasta qué punto esta especie dominó el fuego, una incógnita aún no resuelta por la falta de indicios concluyentes.

Los heidelbergensis siguen siendo un misterio, aunque gracias a hallazgos como el de Irikaitz es posible imaginarlos alrededor de este hogar en una fría noche de hace 250.000 años, buscando el calor del fuego para hacer frente a las gélidas temperaturas del otoño prehistórico, incapaces de figurarse que varias eras más tarde, en ese mismo lugar, la hoguera que ellos prendieron iluminaría el camino de los arqueólogos.

Fuente: EFE

jueves, 13 de agosto de 2009

El fuego fue el primer instrumento del hombre, según estudio

El dibujo es de www.arqueopinto.com

Los seres humanos comenzaron a usar el el fuego hace unos 164.000 años para crear herramientas de piedra en lo que constituyó su primer avance tecnológico, según un estudio que publica hoy la revista Science.

"Esta tecnología exigió conocer la relación entre el fuego, el calor y su efecto sobre el cambio estructural de la piedra,” indicó Kyle Brown, del Departamento de Arqueología en la Universidad de Ciudad del Cabo (Sudáfrica).

Brown y científicos de Australia, el Reino Unido, Estados Unidos y Francia afirman en el estudio realizado en el extremo sur de Africa que los antepasados del hombre hacían mediante el fuego marcas simbólicas, adornos y otros indicios de conducta humana "moderna.”

"Hemos demostrado que esos primeros seres humanos, hace 72.000 años y hasta 164.000 años, usaban en la zona costera del sur de Africa fogatas controladas en un complejo proceso para calentar la piedra y alterar sus propiedades,” añadió Brown.

"La tecnología del calor comienza con una genialidad... alguien descubre que la aplicación de mayores temperaturas sobre la piedra produce su fragmentación,” señaló Curtis Marean, antropólogo director del proyecto.

"Este conocimiento se transmitió a través de las generaciones y en una forma que es única entre los seres humanos se fue perfeccionado poco a poco,” añadió.

Eso crea una larga cadena de procesos tecnológicos que, según los investigadores, requiere de una capacidad intelectual compleja y, probablemente, un lenguaje para enseñarlo y aprenderlo.

Para su estudio los autores recogieron los restos de herramientas de silcreta encontrados en sitios arqueológicos y mostraron, usando técnicas diferentes, que las rocas fueron transformadas deliberadamente por calentamiento.

La silcreta es una solidificación superficial que ocurre cuando el sílice de una roca se derrite por efecto del fuego y vuelve a solidificarse.

Es un material duro y resistente que, aunque tiene origen y naturaleza diferentes, parece similar a la cuarcita.

En Australia los pueblos aborígenes usaron ampliamente la silcreta para la fabricación de herramientas. En África se han encontrado dos tipos de herramientas de silcreta desarrolladas hace entre 60.000 y 80.000 años.

"El uso controlado del fuego fue una adaptación clave en la evolución humana,” señala el artículo de Science.

"El fuego primero dio calor. Después, permitió la manipulación de las propiedades físicas de los materiales para la producción de cerámicas y metales.”

"El análisis de las herramientas encontradas en múltiples sitios muestra que la piedra original fue manipulada sistemáticamente para mejorar sus propiedades de fractura controlada,” añade el artículo.

El tratamiento por calor “exige un conocimiento avanzado del fuego y una elevada capacidad cognitiva, y aparece aproximadamente al mismo tiempo que las muestras generalizadas de comportamiento simbólico,” según los autores.

"Este fue el origen de la pirotecnología y el puente hacia la tecnología de la cerámica y la metalurgia más recientes,” manifestó Brown.

Más aún, según Marean, la complejidad del conocimiento que ya tenían estos hombres en el sur de Africa es “una prueba más de que este lugar pudo haber sido el punto de origen de la línea que conduce a los seres humanos modernos, que aparecieron hace entre 100.000 y 200.000 años” en ese continente.

Fuente: lasegunda.com