jueves, 31 de marzo de 2011

Retratos de hace 11.000 años tallados en las paredes de una cueva

Las caras fueron talladas por hombres primitivos del Pleistoceno

Con la boca entreabierta, unos labios muy gruesos y ojos enormes vigilan desde las paredes de una cueva en Timor Oriental unas caras talladas por hombres primitivos del Pleistoceno y que un grupo de científicos ha descubierto por casualidad.

Las caras talladas las han descubierto científicos de la CSIRO, una organización nacional de investigación científica australiana.

Timor Oriental está en una isla situada precisamente encima del continente australiano.
Los científicos (paleontólogos y arqueólogos) andaban en la cueva Lene Hara en 2009 buscando algo completamente distinto a grabados en paredes hechos por humanos. Buscaban restos fósiles de ratas gigantes.

Uno de los petroglifos de la cueva de Lene Hara

Según cuenta uno de los investigadores que estaba en la cueva con su casco con linterna incorporada, los típicos que llevan los mineros y los espeleólogos, buscó con la vista a uno de sus compañeros que estaba sentado en un saliente, tomándose un respiro. Al mirarle iluminó la pared sobre la que estaba apoyado y vió una cara tallada.

Los petroglifos datan de hace unos 11.000 años. Su estudio lo ha publiciado la revista especializada Antiquity.

La cueva Lene Hara lleva estudiándose desde la década de los sesenta del siglo XX.

Desde entonces los arqueólogos la han recorrido de arriba abajo y han encontrado dibujos de manos, de barcos, animales y humanos hechos con pintura color ocre, que han analizado y datado de hace 30.000 años, bastante antes que las caras talladas.

Así que es raro que no las hayan visto antes. De hecho, estos petroglifos son los únicos que se conocen en toda la isla.

Los lugareños con los que estaban trabajando los científicos tienen su particular teoría al respecto.

Dicen que han aparecido ahora porque están contentas y satisfechas con el trabajo que estaban haciendo los científicos en la zona y decidieron manifestarse.

Fuente:rtve.es

miércoles, 30 de marzo de 2011

Tres gestos técnicos permintieron a los homínidos elaborar las primeras herramientas de piedra hace 2,5 millones de años


Una investigación del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) publicada hace unas semanas en el Journal of Archaeological Science demuestra que el soporte de percusión, la posición de la pieza y el ángulo de percusión son tres gestos técnicos cruciales para aprender a tallar herramientas líticas, hecho que en el pasado habría supuesto un salto cognitivo.


Hace unos 2,5 millones de años, África, tuvo lugar una importante revolución tecnológica con la elaboración de las primeras herramientas de piedra. Para obtener un instrumento de este tipo hay que tomar una serie de decisiones, como por ejemplo, dónde efectuar el golpe para obtener una lasca, con cuánta fuerza imprimir este golpe o con qué ángulo de percusión, entre otros aspectos. Esta información queda preservada en las lascas y en los núcleos de piedra y puede ser parcialmente descifrada con un análisis detallado.

Para poder llegar a estas conclusiones se efectuó un experimento entre 9 talladores expertos y 9 no expertos, que fueron grabados en vídeo durante la fabricación de un bifaz, o hacha de mano. "Estudiando cómo talladores modernos aprenden a dominar los tres gestos mencionados podremos empezar a entender cómo se adquiere la talla de la piedra, cómo emergen las herramientas bifaciales y qué desafíos cognitivos tuvieron que afrontar los primeros productores de herramientas", comenta Núria Geribàs, autora principal del estudio y colaboradora del IPHES.

Los vídeos resultantes fueron analizados siguiendo los llamados métodos observacionales utilizados en psicología y etología para estudiar el comportamiento humano y animal, respectivamente. El objetivo del experimento era determinar qué gestos técnicos hay que aprender para dominar de manera eficiente la talla lítica. "No hay ninguna otra especie animal que fabrique herramientas. Por ello, la aparición de las primeras herramientas de piedra se considera en cierta medida un salto cognitivo", señala.

"La comparación entre los dos grupos de talladores evidenció considerables diferencias entre expertos y noveles", asegura Núria Geribàs. "Comparando los gestos técnicos de los expertos y los inexpertos se ha podido captar de manera plena la complejidad de la tarea, ya que los primeros muestran cómo se realiza el proceso correctamente, mientras que los inexpertos constatan dónde se encuentran las dificultades a la hora de llevarlo a cabo", añade Núria Geribàs.

"Hemos detectado diferencias significativas -prosigue-. Así pues, en cuanto al soporte, los expertos sujetan la pieza cerca del cuerpo, mientras que los inexpertos la colocan sobre el suelo o sobre un yunque. En cuanto a la posición de la pieza, los expertos la mantienen inclinada durante la percusión, mientras que los inexpertos utilizan una posición vertical. Finalmente, los expertos utilizan un ángulo de percusión inferior a 90º y los inexpertos un ángulo de 180 º, es decir, impactan toda la superficie del percutor contra la pieza".

Capacidades cognitivas

Tanto el apoyo de percusión como la posición de la pieza contribuye a obtener un correcto ángulo de talla, que debe ser siempre inferior a 90 º para poder obtener lascas. Esta investigación muestra la dificultad de dominar estos 3 gestos técnicos y especialmente el hecho de combinarlos correctamente. "Por lo tanto, demuestra que para aprender a tallar hay que saber realizar estos 3 gestos técnicos y sobre todo ejecutarlos de manera combinada", insiste Núria Geribàs. Por este motivo, los primeros talladores en la historia de la humanidad deberían tener unas capacidades cognitivas que, como mínimo, les permitieran adquirir y combinar eficientemente los tres gestos protagonistas.

Sin embargo, ya que el cerebro no fosiliza, "sólo disponemos de evidencias indirectas para trazar este desarrollo. Las más destacadas son la primatología, la neurología y los registros paleoantropológico y arqueológico", puntualiza. En esta línea, la arqueología cognitiva se encarga de estudiar el registro fósil para trazar la evolución de las capacidades cognitivas humanas, principalmente las herramientas de piedra, porque dan información sobre nuestros antepasados ​​tan diversa como sus actividades de subsistencia, la obtención de la materia prima o la adaptación al medio, así como sobre las habilidades cognitivas.

Este trabajo del IPHES tiene sus raíces en la tesis de Máster Erasmus Mundus en Arqueología del Cuaternario que Núria Geribàs defendió en 2008 en la URV con el título Estudio experimental del sustrato gestual previo a la adquisición de la tecnología lítica, codirigida por Marina Mosquera y Josep M. Vergès, coautores del artículo publicado en el Journal of Archaeological Science.



Fuente: IPHES

sábado, 26 de marzo de 2011

Hallan en India hachas de piedras de un millón de años



Instrumentos de piedra de una antigüedad entre un millón y 1,7 millones de años descubrieron en la India, lo que ayudaría a comprender la migración de los homínidos en el sur de Asia.

Según la revista Science, entre las piezas halladas en un yacimiento de Attiramapakkam, en el estado de Tamil Nadu, en el sureste indio, se cuentan hachas de piedra de dos filos, cortadores y otros instrumentos de la llamada tecnología achelense.

La tecnología achelense de caracteriza por la fabricación planificada y estandarizada de hachas de piedra. Sus elementos propios son los bifaces (hachas de piedra, pico y hendedores) tallados de forma compleja por ambas caras.

En Attiramapakkam, localizaron más de tres mil 500 instrumentos hechos de rocas de cuarcita como hachas de mano que empezaron a modelarse entre hace 1,6 millones de años, lo que puede ayudar a comprender las migraciones de homínidos a través de Asia.

La comprobación de las fechas de los instrumentos se realizó a partir de las mediciones electromagnéticas de los sedimentos que las recubren.

Todas presentaban una polaridad invertida, lo cual indica que fueron colocadas allí antes de la última inversión del polo magnético terrestre, ocurrida entre hace un millón y 1,7 millones de años.

Otras mediciones de las medidas de isótopos de berilio y aluminio sugieren que la edad probable de estos instrumentos es de 1,5 millones de años.

Sin embargo, los científicos prefieren ser cautelosos y optaron por la edad más reciente.

Fuente: prensa-latina.cu

En busca del fuego en Cova Eirós


Uno de los principales objetivos de las nuevas excavaciones que está previsto realizar en el yacimiento paleolítico de Cova Eirós, en Triacastela, consiste en localizar el hogar más antiguo de Galicia. En los sondeos efectuados hasta ahora en este lugar, los arqueólogos descubrieron una serie de indicios de la presencia del fuego, pero por ahora no hay pruebas claras de la existencia de las hogueras que probablemente encendieron los habitantes de la gruta en diversos períodos de la prehistoria.

Estos indicios consisten en restos vegetales carbonizados y algunas piedras y huesos con señales de haber estado en contacto con las llamas. Tales rastros han aparecido tanto en los niveles correspondientes a la época del hombre de Neandertal -el Paleolítico Medio- como a los del Paleolítico Superior, una etapa en la que la gruta fue ocupada por individuos de nuestra especie.

Sin embargo, estos vestigios no se consideran como una evidencia suficiente de que los habitantes de la gruta preparasen hogueras para defenderse del frío o para cocinar. «Los rastros que encontramos hasta ahora también pueden proceder de incendios naturales y haber ido a parar accidentalmente al interior de la cueva», explica Arturo de Lombera, codirector de las excavaciones. «Lo más probable es que en la cueva se encendiesen hogueras, pero para demostrarlo hacen falta pruebas más concluyentes que demuestren que estos rastros de fuego son de origen humano», añade.

Ampliación de los sondeos

Los investigadores esperan hallar esas pruebas gracias a la ampliación de la zona de excavación que se llevará a cabo a partir del próximo verano. El hallazgo de un hogar, es decir, un hoyo o cubeta con restos de combustión -una estructura característica de los yacimientos paleolíticos- podría resolver definitivamente la cuestión.

En caso de que en las nuevas excavaciones se realice un hallazgo de este tipo, sería el indicio más antiguo de la utilización del fuego en Galicia, ya que hasta ahora no se conoce en el noroeste peninsular ningún yacimiento de la prehistoria remota con rastros de hogueras. «Cova Eirós tiene muchas papeletas para ser el primero», apunta De Lombera.

Un descubrimiento de esta clase vendría a incrementar todavía más el considerable valor científico de un yacimiento que ya es único en Galicia en diversos sentidos.

Fuente:lavozdegalicia.es

Gastronomía paleolítica de 15.000 años


Caballo salvaje, el uro (toro), ciervo, cabra, conejo y moluscos terrestres formaban la gastronomía más antigua de los primeros pobladores de la comarca. Los restos de esta fauna han sido localizados en un lugar recóndito de Benidorm: el Abric de la Cantera de Serra Gelada.

Pero hay más. Los estudios preliminares llevados a cabo en el yacimiento arqueológico de esta zona han permitido datar a los primeros pobladores a finales del Paleolítico Superior, entre los años 15.000 y 11.000 antes de Cristo. El director de Investigación y Desarrollo de la empresa Arpa Patrimonio, Javier Fernández, junto al concejal de Patrimonio Jaime Llinares, dieron ayer a conocer los primeros datos recabados que permitirán conocer más a fondo la historia benidormense y de la Marina Baixa.

Los análisis definitivos llegarán en cuatro semanas tras la prueba del Carbono 14 que se les está realizando en un laboratorio americano. Si los datos aseguran esta datación, los restos de Serra Gelada se convertirían en los más antiguos de la comarca.

Si la zona ya fue descrita como el primer complejo hotelero existente en la ciudad por el propio edil hace meses, los restos encontrados ahora podrían definir perfectamente cuál era la dieta que seguían los pobladores que cazaban en estas montañas.

Los trabajos de campo y excavación comenzaron en el mes de enero y se desarrollaron durante catorce días. Así, los expertos localizaron vestigios de esta fauna entre las rocas y restos de la cueva del Abric de la Cantera, situado sobre la Depuradora del municipio.

Entre los trozos hallados destacan perfectamente por su forma una pezuña de un caballo salvaje o la mandíbula de un toro, además de moluscos como los que actualmente se conocen.

Pero el trabajo también ha llevado a los expertos a analizar los restos de polen para determinar la flora que poblaba esta zona de montaña en esa época. Los descubrimientos han llevado a localizar especies que actualmente no se encuentran en la comarca como el pino negral que se desarrolló en la glaciación.

Sin embargo, durante las excavaciones lo que más ha preocupado a los investigadores es el estado de conservación del yacimiento que ha sufrido a lo largo de los años diversas agresiones tanto por el expolio continuado de furtivos, de excursionistas y por el uso tradicional ganadero de la zona.

Por ello, la Concejalía se ha propuesto proteger este espacio que empieza por el proyecto de conocimiento y conservación del patrimonio y empezar a trabajar en un plan para conseguir salvaguardar esta riqueza arqueológica que asegure el conocimiento de la misma para generaciones futuras.

Con todo, los estudios llevados a cabo también han establecido que la línea de costa en aquella época se encontraría alejada varios kilómetros del litoral que se conocer actualmente lo que le daría otro aspecto a la geografía. Llinares destacó que este yacimiento presenta «un gran interés no sólo para conocer la historia» de Benidorm, sino también para «definir los episodios finales» del Paleolítico Superior en la Comunitat. Fernández, añadió que la intervención en el yacimiento ha permitido «documentar la secuencia de ocupación» de la zona y proporcionar «un contexto paleoambiental y cronológico» de esa ocupación. El concejal del área agradeció también la labor desarrollada por la Fundación Adendia, que ha sufragado los trabajos, y por la empresa Arpa Patrimonio, así como la del grupo de científicos que ha participado en la excavación.

Fuente:lasprovincias.es

viernes, 18 de marzo de 2011

Científicos afirman que los Neandertales usaban el fuego en su vida como el hombre moderno


El uso regular de fuego para la preparación de comida y la fabricación de instrumentos de trabajo surgió en Europa hace 400 mil años durante el período del hombre neandertal, que manejaba el fuego más hábilmente que lo que hasta ahora se creía, según un artículo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Hasta ahora se considera que el uso cotidiano de fuego en Europa comenzó sólo unos 40 mil años atrás con la aparición del hombre moderno. Sin embargo, una investigación fundada en el análisis y comparación escrupulosa de la vida del hombre antiguo en Europa, confirmó la hipótesis que los neandertales europeos eran tan inteligentes como el Homo sapiens.

De ahí que todavía son gran misterio definir las causas exactas de la extinción de las personas arcaicas. Sin embargo, conforme a las conclusiones del profesor Wil Roebroeks y su colega Paola Villa, los neandertales eran diestros en maestrías tan difíciles, como la fabricación de alquitrán pegajoso, con el que diseñaban instrumentos de trabajo de piedra y madera.

Para la obtención de este pegamento, los neandertales colocaban en una fosa cortezas de abedul, que eran cocidas con fuego y sin acceso de oxígeno. Un método de cierre hermético, que los neandertales lograban cubriendo el depósito desde arriba con piedras.

Los autores de la publicación, informaron que a estas conclusiones llegaron después de realizar un análisis detallado de 141 paradas del hombre antiguo en el territorio de Europa, donde se estudiaron la cantidad y variedad de los focos de las hogueras, así como los tipos de los objetos que se sometían al tratamiento al fuego.

Además, los investigadores sometieron a un estudio detallado de las anotaciones históricas encontradas en excavaciones.

"Hasta el último tiempo la mayoría de los científicos estaban convencidos que los neandertales encendían hogueras a veces, pero no sabían usar el fuego en su vida cotidiana. No esperábamos encontrar tantas pruebas precisas que los neandertales usaban el fuego", declaró Villa.

Los responsables de la investigación concluyeron que los primeros emigrantes de África, los antecesores evolucionados de los neandertales, personas del tipo de Heidelberg, colonizaron Europa un poco más de 1 millón de años atrás, sin haber practicado el cultivo y el uso de fuego.

Además no se debe olvidar que Europa en todos los tiempos posee un clima mucho más frío, que África que se considera la patria de la humanidad. En la actualidad los científicos creen que los neandertales surgieron aproximadamente 500 mil años atrás en Europa y se extinguieron unos 30 mil años atrás como resultado de su oposición con el hombre moderno.

Fuente: sp.rian.ru

Investigan en Uruguay, la teoria Fariña indicaria que la presencia humana en América dataria de hace 29.000 años


Un grupo de arqueólogos uruguayos investiga restos fósiles que podrían demostrar la presencia humana en América hace 29 mil años y no 12 mil como establece la teoría más aceptada en la actualidad.

El hallazgo "es muy importante porque cambia completamente la prehistoria americana", dijo este jueves el coordinador del equipo, el paleontólogo Richard Fariña, quien pidió cautela hasta confirmar la hipótesis.

Los investigadores de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República encontraron los restos en el lecho del arroyo Vizcaíno, cerca de la localidad de Sauce (35 kilómetros al noreste de Montevideo).

Según recordó Fariña, las pesquisas comenzaron durante una sequía en 1997 cuando en el lugar se hallaron huesos de grandes animales terrestres extinguidos de una antigüedad de entre 28 y 29 mil años.

La teoría de Fariña y su grupo se basa en que entre los fósiles encontraron una clavícula con marcas asociadas a herramientas humanas.

Ahora, los científicos regresaron a la zona, gracias a la bajante del curso de agua y el apoyo de la intendencia de Canelones, y esta semana encontraron decenas de huesos, lo que permitió ahondar las pesquisas.

En el lecho del arroyo yacen esqueletos de un lestodonte y tres variedades de gliptodonte.

Fariña aclaró a medios locales que se debe "ser prudente" sobre los hallazgos pero reconoció que "alientan el optimismo".

Las tareas en el lugar pueden insumir años,precisó el jefe del grupo.

"Por lejos, es el descubrimiento más importante en la paleontología en Uruguay. No recuerdo ningún otro lugar que haya tantos esqueletos juntos y con tanto detalle", afirmó Fariña.

El paradigma vigente estipula que los primeros hombres arribaron a América desde el estrecho de Bering hace 12 mil años.

Titulo original : Investigan en Uruguay indicios de presencia humana en América hace 29.000 años
Fuente:spanish.china.org.cn