jueves, 20 de enero de 2011

Descubren nuevo tipo de humano antiguo.


Un estudio genético determina la existencia de un nuevo tipo de humano desconocido, el denisovano, que habitó gran parte de la Eurasia central.


Un tipo de humano desconocido -el denisovano- probablemente deambuló por Asia durante miles de años, mezclándose ocasionalmente con humanos como usted y yo, afirma un nuevo estudio genético.

De hecho, los habitantes actuales de las islas de Papúa Nueva Guinea, en el Pacífico, podrían ser descendientes lejanos de estos apareamientos prehistóricos, según un nuevo análisis de ADN del dedo meñique de una niña de 40.000 años de antigüedad, encontrada en la cueva siberiana de Denisova, Rusia.

Este "nuevo giro" en la evolución humana aporta novedosa y abultada evidencia en el sentido de que distintos tipos de humanos -los así llamados humanos modernos y neandertales, humanos modernos y denisovanos e, incluso, tal vez denisovanos y neandertales- se aparearon y produjeron descendencia, afirman los expertos.

"No creemos que los denisovanos hayan ido a Papúa Nueva Guinea", ubicada en el extremo noroccidental de la región del Pacífico llamada Melanesia, explica Bence Viola, coautor del estudio y antropólogo del Instituto de Antropología Evolutiva Max Planck, en Leipzig, Alemania.

"Creemos que la población denisovana habitó gran parte de Eurasia oriental de la misma forma en que los neandertales habitaron la mayoría de Eurasia occidental", destaca. "Nuestra idea es que los ancestros de los melanesios se toparon con los denisovanos en el sureste asiático y se reprodujeron, y que los ancestros de los melanesios se mudaron posteriormente a Papúa Nueva Guinea", precisa.

¿Era común la cruza entre varios tipos de humanos?

Combinado con el estudio de ADN de mayo que encontró que los neandertales también se cruzaron con ancestros de los humanos modernos, el descubrimiento del denisovano sugiere que había más hibridación entre distintos tipos de humanos de lo previamente pensado, afirma Brenna Henn, genetista de la Universidad de Stanford.

"La gente ha estado hablando del tema desde hace mucho con base en el registro arqueológico real ... Pero hasta hace seis meses, no había evidencia genética de alguna mezcla entre los humanos arcaicos y los modernos", destaca Henn, coautora de un artículo que acompaña el estudio en la revista Nature.

"Entonces, después salen estos dos estudios, y no diré que han puesto de cabeza el campo pero ciertamente apoyan una perspectiva no muy reconocida durante años" por los genetistas, señala Henn, quien no formó parte del estudio.

Brian Richmond, paleoantropólogo de la Universidad George Washington, dice esperar que el nuevo estudio genere gran interés y emoción.

"Nada es más fascinante que enterarse de nuevos giros en nuestros orígenes", considera Richmond, quien tampoco participó en la investigación genética del denisovano. "Y éste es aún otro giro nuevo", precisa.

Dedo fósil

La pieza central del estudio de ADN es un fósil de hueso de dedo denisovano descubierto en 2008. Se piensa que pertenece a una niña -apodada Mujer X- que tenía entre 5 y 7 años cuando murió.

En un estudio previo publicado en Nature en marzo de 2010, el equipo había obtenido y secuenciado ADN mitocondrial, o mtADN, del dedo de la Mujer X. Pero éste -heredado únicamente de las madres- contiene mucho menos información sobre la constitución genética de una persona que el ADN encontrado en el núcleo de una célula, o ADN nuclear.

En su nuevo estudio, el equipo informa haber extraído y secuenciado exitosamente ADN nuclear del hueso.

Después, utilizando técnicas de comparación de ADN, los científicos pudieron determinar que los denisovanos eran distintos a los humanos modernos y a los neandertales, aunque más cercanos a estos últimos.

El equipo calcula que los denisovanos se separaron del grupo de los neandertales hace aproximadamente 350.000 años.

Dientes enormes

Junto con el hueso de dedo, los arqueólogos de la Academia de Ciencias de Rusia, encargados de la excavación del sitio, descubrieron un diente perteneciente a un adulto denisovano.

El molar en cuestión es más grande que cualquier diente de humano moderno e incluso más grande que el diente más grande de neandertal. Esto podría sugerir que los denisovanos "se comparaban en tamaño con los neandertales, incluso tal vez un poco más grandes", dice Richmond.

Sin embargo, advierte que el tamaño de los dientes no siempre es buen indicador del tamaño corporal. Un homínido "puede tener dientes grandes y no ser gigante", precisa.

¿Los denisovanos son una especie nueva?

Cuidadosamente, el equipo ha evitado decir que los denisovanos son una especie nueva, optando por etiquetarlos como "grupo hermano" de los neandertales.

Si los humanos modernos y los humanos denisovanos eran especies distintas, su descendencia híbrida probablemente no hubiera podido reproducirse. Pero los híbridos aparentemente pudieron tener bebés, o de lo contrario el ADN denisovano no hubiera podido pasarse a los habitantes actuales de Papúa Nueva Guinea. Por tanto, razona Viola, los denisovanos y los humanos modernos probablemente no eran especies separadas.

Científicamente, empero, tiene poca importancia si al denisovano se le reconoce finalmente como nueva especie, dice Terry Brown, genetista de la Universidad de Manchester, Reino Unido, que no participó en el estudio.

"Todo este asunto de la especie es un distractor, algo que sirve como buen titular pero que, bajo mi perspectiva, no contribuye mucho al debate científico", afirma Brown a través de un correo electrónico.

"Realmente desconocemos cómo igualar las diferencias en las secuencias genómicas con el concepto de especie", precisa. "Podríamos tener dos especies genuinas cuyos miembros no pueden mezclarse pero cuyos genomas sean muy similares", apunta.

"Entonces, realmente el ADN nuclear no nos ayuda a decidir si los denisovanos son una nueva especie, aunque la evidencia de su mezcla con los humanos modernos sugiere que no", subraya.

Dada la creciente evidencia de que los humanos modernos se mezclaron con los neandertales, y ahora con los denisovanos, algunos biólogos evolutivos incluso han sugerido abandonar la designación de especie para los neandertales y los humanos modernos.

Conforme los científicos "producen evidencia de que los denisovanos se cruzaron con los humanos modernos (como los neandertales), entonces se implica que los humanos modernos, los denisovanos y los neandertales son todos subespecies del Homo sapiens", acusa.

Es indiscutible, empero, que cada uno de estos grupos es genéticamente distinto, afirma Richmond.

"Ya sean especies o subespecies, es claro que los humanos modernos, los neandertales y ahora los denisovanos, estaban separados por cientos de miles de años y fue al último cuando algunos se encontraron y cruzaron", agrega.


Fuente: losandes.com.ar

Descubren nuevo tipo de humano antiguo Un estudio genético determina la existencia de un nuevo tipo de humano desconocido, el denisovano, que habitó g

Un tipo de humano desconocido -el denisovano- probablemente deambuló por Asia durante miles de años, mezclándose ocasionalmente con humanos como usted y yo, afirma un nuevo estudio genético.

De hecho, los habitantes actuales de las islas de Papúa Nueva Guinea, en el Pacífico, podrían ser descendientes lejanos de estos apareamientos prehistóricos, según un nuevo análisis de ADN del dedo meñique de una niña de 40.000 años de antigüedad, encontrada en la cueva siberiana de Denisova, Rusia.

Este "nuevo giro" en la evolución humana aporta novedosa y abultada evidencia en el sentido de que distintos tipos de humanos -los así llamados humanos modernos y neandertales, humanos modernos y denisovanos e, incluso, tal vez denisovanos y neandertales- se aparearon y produjeron descendencia, afirman los expertos.

"No creemos que los denisovanos hayan ido a Papúa Nueva Guinea", ubicada en el extremo noroccidental de la región del Pacífico llamada Melanesia, explica Bence Viola, coautor del estudio y antropólogo del Instituto de Antropología Evolutiva Max Planck, en Leipzig, Alemania.

"Creemos que la población denisovana habitó gran parte de Eurasia oriental de la misma forma en que los neandertales habitaron la mayoría de Eurasia occidental", destaca. "Nuestra idea es que los ancestros de los melanesios se toparon con los denisovanos en el sureste asiático y se reprodujeron, y que los ancestros de los melanesios se mudaron posteriormente a Papúa Nueva Guinea", precisa.

¿Era común la cruza entre varios tipos de humanos?

Combinado con el estudio de ADN de mayo que encontró que los neandertales también se cruzaron con ancestros de los humanos modernos, el descubrimiento del denisovano sugiere que había más hibridación entre distintos tipos de humanos de lo previamente pensado, afirma Brenna Henn, genetista de la Universidad de Stanford.

"La gente ha estado hablando del tema desde hace mucho con base en el registro arqueológico real ... Pero hasta hace seis meses, no había evidencia genética de alguna mezcla entre los humanos arcaicos y los modernos", destaca Henn, coautora de un artículo que acompaña el estudio en la revista Nature.

"Entonces, después salen estos dos estudios, y no diré que han puesto de cabeza el campo pero ciertamente apoyan una perspectiva no muy reconocida durante años" por los genetistas, señala Henn, quien no formó parte del estudio.

Brian Richmond, paleoantropólogo de la Universidad George Washington, dice esperar que el nuevo estudio genere gran interés y emoción.

"Nada es más fascinante que enterarse de nuevos giros en nuestros orígenes", considera Richmond, quien tampoco participó en la investigación genética del denisovano. "Y éste es aún otro giro nuevo", precisa.

Dedo fósil

La pieza central del estudio de ADN es un fósil de hueso de dedo denisovano descubierto en 2008. Se piensa que pertenece a una niña -apodada Mujer X- que tenía entre 5 y 7 años cuando murió.

En un estudio previo publicado en Nature en marzo de 2010, el equipo había obtenido y secuenciado ADN mitocondrial, o mtADN, del dedo de la Mujer X. Pero éste -heredado únicamente de las madres- contiene mucho menos información sobre la constitución genética de una persona que el ADN encontrado en el núcleo de una célula, o ADN nuclear.

En su nuevo estudio, el equipo informa haber extraído y secuenciado exitosamente ADN nuclear del hueso.

Después, utilizando técnicas de comparación de ADN, los científicos pudieron determinar que los denisovanos eran distintos a los humanos modernos y a los neandertales, aunque más cercanos a estos últimos.

El equipo calcula que los denisovanos se separaron del grupo de los neandertales hace aproximadamente 350.000 años.

Dientes enormes

Junto con el hueso de dedo, los arqueólogos de la Academia de Ciencias de Rusia, encargados de la excavación del sitio, descubrieron un diente perteneciente a un adulto denisovano.

El molar en cuestión es más grande que cualquier diente de humano moderno e incluso más grande que el diente más grande de neandertal. Esto podría sugerir que los denisovanos "se comparaban en tamaño con los neandertales, incluso tal vez un poco más grandes", dice Richmond.

Sin embargo, advierte que el tamaño de los dientes no siempre es buen indicador del tamaño corporal. Un homínido "puede tener dientes grandes y no ser gigante", precisa.

¿Los denisovanos son una especie nueva?

Cuidadosamente, el equipo ha evitado decir que los denisovanos son una especie nueva, optando por etiquetarlos como "grupo hermano" de los neandertales.

Si los humanos modernos y los humanos denisovanos eran especies distintas, su descendencia híbrida probablemente no hubiera podido reproducirse. Pero los híbridos aparentemente pudieron tener bebés, o de lo contrario el ADN denisovano no hubiera podido pasarse a los habitantes actuales de Papúa Nueva Guinea. Por tanto, razona Viola, los denisovanos y los humanos modernos probablemente no eran especies separadas.

Científicamente, empero, tiene poca importancia si al denisovano se le reconoce finalmente como nueva especie, dice Terry Brown, genetista de la Universidad de Manchester, Reino Unido, que no participó en el estudio.

"Todo este asunto de la especie es un distractor, algo que sirve como buen titular pero que, bajo mi perspectiva, no contribuye mucho al debate científico", afirma Brown a través de un correo electrónico.

"Realmente desconocemos cómo igualar las diferencias en las secuencias genómicas con el concepto de especie", precisa. "Podríamos tener dos especies genuinas cuyos miembros no pueden mezclarse pero cuyos genomas sean muy similares", apunta.

"Entonces, realmente el ADN nuclear no nos ayuda a decidir si los denisovanos son una nueva especie, aunque la evidencia de su mezcla con los humanos modernos sugiere que no", subraya.

Dada la creciente evidencia de que los humanos modernos se mezclaron con los neandertales, y ahora con los denisovanos, algunos biólogos evolutivos incluso han sugerido abandonar la designación de especie para los neandertales y los humanos modernos.

Conforme los científicos "producen evidencia de que los denisovanos se cruzaron con los humanos modernos (como los neandertales), entonces se implica que los humanos modernos, los denisovanos y los neandertales son todos subespecies del Homo sapiens", acusa.

Es indiscutible, empero, que cada uno de estos grupos es genéticamente distinto, afirma Richmond.

"Ya sean especies o subespecies, es claro que los humanos modernos, los neandertales y ahora los denisovanos, estaban separados por cientos de miles de años y fue al último cuando algunos se encontraron y cruzaron", agrega.

Fuente: .losandes.com.ar

jueves, 16 de diciembre de 2010

Investigan por primera vez las funciones metabólicas en cerebros de fósiles


La revista American Journal of Human Biology publica la primera investigación en restos fósiles sobre las funciones metabólicas y fisiológicas del cerebro de los homínidos, dirigida por el investigador Emiliano Bruner, del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), con sede en Burgos.

Este investigador es el responsable del Grupo de Paleoneurobiología de Homínidos del Centro Nacional de Investigación del CENIEH, y su trabajo será portada de la revista "American Journal of Human Biology", cuyo número de enero de 2011 está dedicado a biología humana y evolución cerebral.

Se trata de un trabajo en el que se investiga por primera vez las funciones metabólicas y fisiológicas del cerebro en los fósiles, y en el que se analiza mediante la utilización de técnicas digitales y modelos numéricos, la "vascularización" y la "termorregulación cerebral" en los humanos modernos y en los homínidos fósiles.

A través de la tomografía vascular se investiga el papel de las arterias en las superficies cerebrales.

Según ha explicado en declaraciones a EFE este investigador, "estos vasos solo se pueden estudiar en los seres vivos, pero dejan sus huellas dentro de las áreas neurales de los fósiles".

Bruner ha subrayado que en este trabajo se estudia la relación entre distribución del calor y forma cerebral, para poder aplicar a las especies fósiles hipótesis de investigación sobre la termorregulación del cerebro.

En este sentido ha precisado que todavía no se sabe cómo se realiza la gestión térmica cerebral en los humanos modernos, ni siquiera cuáles han sido las variaciones evolutivas que han permitido el desarrollo de un órgano que requiere un consumo energético muy elevado.

Como ha aclarado este investigador italiano, si bien el objetivo de este trabajo ha sido estudiar la evolución del sistema nervioso central en paleontología humana, se han investigado rasgos anatómicos de nuestra especie sobre los que falta mucha información, y que están directamente relacionados con la biología del cerebro.

Ha señalado que "para investigar el pasado estamos estudiando a los humanos modernos , y de esa forma estamos aportando también datos útiles para conocer la biología de nuestro propio cerebro".

En este trabajo han colaborado también el Departamento de Física de la Universidad de Burgos, el Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Foro Italico de Roma, y el Departamento de Neurocirugía del Hospital San Filippo Neri de Roma.

Fuente:EFE / abc.es

jueves, 9 de diciembre de 2010

El paleolítico de Lemos se estudiará en laboratorio los próximos dos años.

Clasificación de piezas del Paleolítico Superior halladas en el yacimiento de Valverde, en Monforte

La Universidade de Santiago empezó a planear las actuaciones que se llevarán a cabo durante el año próximo dentro del proyecto «Ocupaciones humanas durante el Pleistoceno de la cuenca media del Miño», que ha situado las tierras del sur lucense en un lugar preeminente en la investigación del Paleolítico en Galicia. Por primera vez desde el 2006, durante la primavera no se realizarán prospecciones arqueológicas ni excavaciones en el valle de Lemos. Pero eso no significa que las investigaciones en la depresión monfortina se hayan dado ya por cerradas o que vayan a interrumpirse, ya que continuarán en un ámbito un poco diferente.

Según explica el arqueólogo Arturo de Lombera, codirector de los trabajos de campo de este proyecto, el estudio de los yacimientos paleolíticos de esta zona se centrará en los trabajos de laboratorio al menos durante los próximos dos años. «Desde el 2006 recogimos en la zona de Monforte una gran cantidad de materiales y de datos que ahora habrá que procesar y estudiar con mucho detenimiento para extraerles toda la información posible», señala.

En las investigaciones sobre el terreno realizadas durante los últimos años -continúa De Lombera-, los arqueólogos han obtenido suficientes materiales como para hacerse una idea general de la evolución que pudieron seguir los poblamientos humanos en este territorio a lo largo de extensos períodos de la prehistoria. De lo que se trata ahora es de interpretar todos los datos recogidos hasta la fecha y reconstruir esa dinámica con la mayor precisión posible. Los investigadores intentarán determinar aspectos como la distribución espacial de estas poblaciones primitivas, los patrones de asentamiento propios de las distintas épocas del Paleolítico, las técnicas de aprovechamiento de los recursos naturales y de obtención de materia prima para fabricar herramientas de piedra o la delimitación cronológica entre las diferentes etapas tecnológicas, que puede variar mucho de unos territorios a otros. En estos trabajos de laboratorio pueden utilizarse técnicas muy diversas, que van desde el estudio de los artefactos líticas con el microscopio hasta el uso de herramientas informáticas combinadas con la cartografía y la fotografía aérea, pasando por los análisis estratigráficos y edafológicos.

Recorte presupuestario

La estrategia de investigación prevista para el 2011 -comenta Arturo de Lombera- responde por un lado a la necesidad de analizar a fondo los numerosos materiales y datos recogidos en la depresión de Lemos en los últimos cinco años, pero también se ajusta a las limitaciones presupuestarias que sufre el proyecto debido a la crisis. Como ya se informó anteriormente, la USC había solicitado al Ministerio de Ciencia e Innovación una subvención de más de 200.000 euros para los próximos tres años, pero solo ha recibido 55.000. Ante este recorte -señala el arqueólogo- «se ha optado por no iniciar por ahora nuevas excavaciones o sondeos, que pueden suponer un esfuerzo muy importante en material y personal, y centrarse durante un tiempo en los trabajos de laboratorio, aprovechando que disponemos ya de muchos materiales para estudiar».

Fuente: lavozdegalicia.es

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Lenta maduración de los humanos puede haber sido ventaja sobre Neandertal


La comparación de los dientes en fósiles de hombres primitivos y de Neandertal muestran que los humanos demoran mucho más que sus ancestros para alcanzar la madurez, y eso puede haber sido una ventaja en la evolución, según un artículo que se publica hoy en EE.UU.

En el trabajo, que aparece en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), Tanya Smith, profesora de biología humana en la evolución en la Universidad de Harvard, indica que "los humanos tienen una inusitada historia de vida, con una edad temprana de destete, una larga infancia, una edad tardía para la primera reproducción y breves intervalos de nacimientos".

Las dentaduras son "registros del tiempo notables, que guardan señales de cada día de crecimiento casi como los anillos en el tronco de los árboles revelan el crecimiento anual", añadió.

"Lo más impresionante", continuó Smith, "es que nuestros primeros molares contienen un pequeño 'certificado de nacimiento' y cuando se encuentra esta línea de nacimiento, los científicos pueden calcular, con exactitud, la edad que tenía un ejemplar joven cuando murió".

Comparados aun con los primeros humanos, otros primates tienen un período de gestación más corto, una infancia más breve y una maduración más temprana, una edad más baja en la primera reproducción, y en términos generales un período de vida más corto.

El artículo señala que en algún momento no determinado entre los seis a siete millones de años desde que empezó la diferenciación entre los primeros humanos y los primates no humanos, cambió el curso de la vida y comenzó a demorarse la maduración.

Smith y sus colegas determinaron que el crecimiento de los dientes de los neandertales jóvenes era significativamente más rápido que en nuestra especie, incluidos algunos de los humanos modernos más tempranos que salieron de África hace de 90.000 a 100.000 años.

Esto indica que la prolongación de la infancia ha sido un desarrollo relativamente reciente.

Estos estudios se agregan al creciente número de indicios de las sutiles diferencias del desarrollo entre los humanos y sus ancestros de Neandertal, miembros extintos del género Homo de los cuales se han encontrado especímenes del período del Pleistoceno en Europa y en el oeste y centro de Asia.

Los paleontólogos han encontrado los primeros fósiles con rasgos Neardental primitivos en Europa que datan de 600.000 a 350.000 años atrás.

El estudio publicado hoy involucra algunos de los niños Neandertal más famosos, incluidos el primer fósil "hominin" descubierto en Bélgica hace 180 años, y que, según las técnicas más avanzadas de análisis, murió a los tres años.

"Los nuevos métodos ofrecen una oportunidad única para evaluar los orígenes de una condición fundamentalmente humana: el cambio costoso pero ventajoso de una estrategia primitiva de 'vivir rápido y morir joven' a una de 'vivir lento y llegar a viejo'", señaló Smith, quien agregó que ésta última "ayudó a que los humanos sean uno de los organismos más exitosos del planeta".

"La maduración extendida de los humanos puede haber facilitado el aprendizaje adicional y una cognición completa, lo cual posiblemente dio a los primeros Homo sapiens una ventaja sobre sus primos de Neandertal", dijo.

Fuente: noticias.terra.com.ar / imagen : ungaman.wordpress.com

domingo, 31 de octubre de 2010

Los humanos modernos emergieron en Asia 60.000 años antes


Un equipo internacional de investigadores ha descubierto fósiles humanos bien datados en el sur de China, que notoriamente cambian la percepción de los antropólogos acerca de la aparición de los humanos modernos en el este del Viejo Mundo. La investigación, basada en el Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología de Pekín, ha sido publicada online en 'Proceedings'.

El descubrimiento de los primeros fósiles de humanos modernos en Zhirendong (la cueva Zhiren), al sur de China, data de al menos 100.000 años, y proporciona la evidencia más temprana de la aparición de los humanos modernos en Asia Oriental, por lo menos 60.000 años más que los humanos modernos anteriormente conocida en la región.

"Estos fósiles están ayudando a redefinir nuestra percepción de la aparición del hombre moderno en el este de Eurasia, y en todo el Viejo Mundo en general", dice Eric Trinkaus, profesor de antropología física en la Universidad de Washington en Sant Louis.

Los fósiles de Zhirendong tienen una mezcla de características modernas y arcaicas, que contrastan con las de anteriores humanos modernos en el este de África y sudoeste de Asia, lo que indica un cierto grado de continuidad de la población humana en Asia con la aparición de los humanos modernos.

Los humanos Zhirendong indican que la propagación de la biología humana moderna precedió de forma prolongada a las innovaciones culturales y tecnológicas del Paleolítico Superior y que los primeros humanos modernos co-existieron desde hace muchas decenas de milenios con seres humanos arcaicos que residían más al norte y al oeste a lo largo de Eurasia.

Fuente: europapress.es

lunes, 11 de octubre de 2010

Paleontólogos españoles descubren en Atapuerca los restos fósiles de un anciano de más de medio millón de años


Un grupo de paleontólogos del equipo de investigaciones de Atapuerca ha estudiado los restos fósiles de una porción del tronco y la pelvis de un hombre senil que sufría cierto grado de minusvalía locomotriz. De acuerdo con los autores de este estudio, publicado hoy online en la revista científica PNAS, la presencia de un individuo anciano discapacitado en una población prehistórica de más de 500 mil años, podría ser un indicio del cuidado social dispensado en un pasado remoto a los “mayores” del grupo.

El equipo científico, formado principalmente por investigadores del Centro UCM-ISCIII de evolución y comportamiento humanos de Madrid, recuperó los restos fósiles de este individuo a lo largo de cinco intensas campañas de excavación en la Sima de los Huesos, una pequeña cavidad situada a más de 30 metros de profundidad en el interior de la Sierra de Atapuerca. Los restos de la pelvis fueron objeto de un estudio previo publicado en el año 1999. Desde entonces, el trabajo en el laboratorio ha permitido reconstruir y asociar a esta pelvis, su columna lumbar.

La investigación publicada hoy en la revista PNAS ha revelado que este esqueleto parcial, perteneciente a un varón de gran corpulencia física de una especie antepasada de los neandertales, padecía importantes enfermedades degenerativas desde mucho antes de morir, con más de 45 años de edad. Estas enfermedades tendrían manifestaciones posturales y dolorosas en las zonas lumbar y pélvica, que según los autores del estudio, obligarían al individuo a adoptar una posición encorvada y, quizás, a usar un báculo para mantenerse erguido. Por ello, este individuo probablemente estaría impedido para cazar, entre otras actividades. Su supervivencia durante largo tiempo con estas discapacidades, hace suponer a los autores que el grupo social nómada del que formaba parte este individuo, tendría una atención «especial» con sus «mayores».

Las conclusiones de este estudio no se restringen solo a este individuo patológico; el equipo ha encontrado también en la Sima de los Huesos los restos de otras personas que no tenían deformidades en la columna vertebral ni en la pelvis. Gracias a ellos, los científicos han descubierto que esta población, al igual que los neandertales, poseía una columna vertebral con curvaturas menos marcadas que las que recorren nuestras espaldas. Es más, la forma característica de sus vértebras y su pelvis demuestra que sus cuerpos estaban diseñados, como los nuestros, para minimizar el gasto de energía necesario para mantenerse perfectamente erguidos.

En nuestra especie, la pelvis presenta un diseño adaptado a una postura erguida y una locomoción bípeda. Estas adaptaciones «compiten» en las mujeres con la necesidad de dar a luz. Estas circunstancias, junto con el elevado tamaño encefálico de los recién nacidos, convierten el parto en un proceso complicado en nuestra especie.

En consecuencia, la forma del conducto pélvico de las mujeres presenta modificaciones que habilitan el paso del feto a término en el momento del alumbramiento. Retrocediendo en el tiempo, los científicos de este estudio han comparado también el conducto pélvico del anciano de la Sima de los Huesos, con el de otras pelvis humanas fósiles de sexo femenino encontradas en otros yacimientos del mundo. Los resultados publicados señalan que las diferencias entre los sexos de los individuos fósiles se asemejan a aquellas encontradas entre los hombres y las mujeres actuales. Este hallazgo ha permitido a los investigadores de Atapuerca sostener la hipótesis de que las mujeres de estos humanos extintos sufrirían presiones obstétricas, es decir, alumbramientos difíciles.

Fuente:elcorreodeburgos.com