miércoles, 9 de abril de 2014

"Los neandertales podrían ser intelectualmente como nosotros"


Pongámonos en un escenario de ciencia ficción. Mañana, nace un neandertal entre nosotros y se cría como un niño 'Homo sapiens'. ¿Cómo sería? El paleogenetista Carles Lalueza-Fox, investigador del Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona, cree que, desde un punto de vista cognitivo, sería un humano más. Autor de 'Palabras en el tiempo' (Crítica, 2013), Lalueza-Fox participó en la secuenciación del genoma neandertal, que en 2010 reveló que todos los humanos no africanos portamos genes del homínido desaparecido hace unos 30.000 años, que hubo hibridación entre neadertales y humanos modernos

-Cuando en mayo de 2010 se publicó en 'Science' el genoma neandertal, proyecto en el que usted participó, ¿cuál fue la mayor sorpresa para usted?

-Teniendo en cuenta el paradigma imperante entonces, descubrir que había habido entrecruzamiento entre neandertales y algunos humanos modernos, los no africanos.

-¿Todos los humanos no negros somos en parte neandertales?
-Sí. Eso es. Todos los humanos no subsaharianos. Porque, en un estudio que hicimos después con poblaciones del norte de África, comprobamos que también llevan esa señal neandertal en su ADN no porque el entrecruzamiento tuviera lugar ahí, sino porque provienen de la zona del contacto y entraron después en el continente. El porcentaje de genes neandertales varía un poco según la población -es un poco más elevado en los asiáticos-, pero rondaría el 2%.

-¿El 2% de su genoma, del mío y de cualquier lector de EL CORREO es neandertal?
-Sí.
-Eso significa que los únicos 'Homo sapiens' puros serían aquéllos a los que durante siglos Occidente consideró inferiores.
-Yo no utilizaría el término puro. Si quieres decir decir 'Homo sapiens' sin señal neandertal, serían, curiosamente, las poblaciones que han sufrido durante centenares de años el estigma de la inferioridad evolutiva, por decirlo de algún modo. Lo que ocurre es que los supremacistas blancos ya lo están reformulando todo y ahora optan por considerar la herencia neandertal como algo positivo, relacionado con la pigmentación clara, la fuerza...
-Dicen que les haría superiores.
-Sí. Como se trata de algo ideológico y no científico, se puede reformular como uno quiera. De todos modos, tenemos también una visión muy homogénea del África subsahariana. Sin embargo, cuando surgió nuestra especie, hace unos 200.000 años, muy posiblemente todavía había grupos de homininos arcaicos con los que 'Homo sapiens' se cruzó. Lo que pasa es que no tenemos un genoma de referencia para mirarlo.

-¿Está diciendo que, además de la mezcla con neandertales en Eurasia, habría otras con otras especies que no conocemos en el África subsahariana?
-Creo que sí y que se podrá rastrear en el futuro a partir del análisis de los genomas africanos actuales.
El árbol de familia

-¿La hibridación con los neandertales cuándo tuvo lugar? ¿Fue ocasional? ¿Ocurrió varias veces en distintos sitios?
-En un estudio publicado en enero en 'Science', los autores proponen dos acontecimientos de hibridación porque ven que el patrón en asiáticos es ligeramente diferente que en europeos. En el trabajo de 2010, proponíamos un único episodio de hibridación. No es algo trivial. Son señales débiles, es un porcentaje bajo del genoma, es algo que ha ocurrido hace tiempo. ¿Cuánto? La genética parece apuntar a hace entre 80.000 y 50.000 años, lo que es bastante razonable para Oriente Próximo y Oriente Medio, donde en esas fechas hay yacimientos de neandertales y humanos modernos.
-Aunque cada no africano tenga un 2% del genoma neandertal, se calcula que en el conjunto de la Humanidad ha subsistido un 20%, ¿no?
-Sí. Es lo que proponen en el trabajo de 'Science' de enero. El porcentaje es bajo y varía un poco entre individuos, aunque hay secciones muy compartidas. Como la Humanidad somos más de 7.000 millones de personas, podríamos tener entre todos un 20% del genoma neandertal.

-¿Por qué ha llegado tan fragmentado?
-No se cruzan todos con todos dando lugar a una nueva población. Es algo que tiene lugar en pocos individuos y se puede detectar gracias a que las poblaciones son entonces pequeñas y después de expanden. Además, hay evidencias de que los híbridos son menos fértiles que cada uno de ellos por separado. No quiere decir que sean estériles, sino menos viables.
-¿Significa eso que estábamos ya camino de la separación total como especies?
-Habrá gente que considerará que no son especies diferentes porque se podían cruzar. La definición de especie es arbitraria. Pero lo que quiere decir es que son dos poblaciones o dos especies que llevan separadas unos 400.000 años y, cuando vuelven a encontrarse, casi se ha generado una barrera reproductiva en función de mutaciones genéticas.
-¿Cuál sería el esquema del origen, historia y encuentro de neandertales y nosotros?
-Como ocurre en muchos ámbitos de la ciencia, a medida que sabemos más, la cosa se complica. La hipótesis 'fuera de África' era una idea intuitiva muy fácil, pero una simplificación. Decía que una población salía de África recientemente, hace menos de 100.000 años, y se expandía por todos los continentes, reemplazando a las poblaciones arcaicas que pudiera haber sin mezclarse con ellas.
-Y nosotros seríamos sus descendientes.
-Sí. ¿Cuál es el modelo que está emergiendo? Uno más complejo, en el cual esas poblaciones se fueron mezclando a medida que se fueron encontrando. Es lo que se llama un modelo de asimilación. Tradicionalmente, el modelo se ha representado como un árbol con ramas que se van separando y unas se quedan cortadas cuando se extinguen las especies. Ahora sabemos que ha habido entrecruzamientos de humanos modernos con neandertales, de neandertales con denisovanos, de humanos modernos con denisovanos, de éstos con otra especie arcaica... El nuevo modelo, más difícil de representar gráficamente, sería como una red con flechas y entrecruzamientos.
-Simplificándolo mucho: un homínido africano conquista Eurasia hace mucho tiempo y da lugar a los neandertales y otras especies; mientras tanto, un pariente del primero que se ha quedado en África da lugar allí a nosotros, que acabamos saliendo a Eurasia y encontrándonos con nuestros 'primos'. ¿Algo así?
-Algo así. Desde un punto de vista ecológico, tiene mucho sentido si miramos a otros mamíferos. En periodos climáticos cálidos, África actúa como un expulsor de formas de hominino que ocupan latitudes más elevadas en Eurasia y, al cabo de centenares de miles de años, vuelven a salir otras formas que se encuentran con las anteriores y se cruzan entre ellas.
Los denisovanos
-Ha citado a los denisovanos. En la película de la evolución humana, no dejan de salir nuevos personajes. ¿Cómo son los denisovanos?
-Estamos acostumbrados a visualizar las especies humanas en forma de cráneos y esqueletos, y a compararnos con ellos. ¡Pero esto ya no es así! De los denisovamos sólo tenemos una falange de un dedo de una niña encontrada en una cueva de los montes Altái, en Siberia. No tenemos un rostro fósil.
- No le podemos poner cara.
-No. Estamos hablando de genes, y hay cosas que podemos conocer a través del genoma. Sabemos que es una población que está en Asia y que se cruza con individuos de nuestra especie que llegarán a Melanesia y Australia. Esos 'Homo sapiens' tienen en la actualidad un 4,5% de genoma denisovano y cerca de un 2,5% de contribución neanderta. De los genes, podemos inferir que la pigmentación denisovana parece ser oscura. Dicho esto, sería interesante identificar un cráneo con afinidad denisovana y, en cierto modo, lo hemos hecho en el sitio menos esperado, en la Sima de los Huesos de Atapuerca. Hace un par de meses, los investigadores publicaron que los individuos que siempre se habían considerado precursores de los neandertales y llamado 'Homo heidelbergensis' tenían ADN mitocondrial denisovano.

-¿Serían entonces denisovanos?
-No sé qué decirte... Los paleontólogos hacen las definiciones taxonómicas a partir de cráneos o fragmentos craneales, y eso no está definido. Además, el ADN mitocondrial tiene sus problemas interpretativos, sobre todo cuando hablamos de entrecruzamientos.

-¿El ADN mitocondrial es el que sólo tranmiten las hembras?
-Sí. Por eso hay cosas que quedan oscurecidas si sólo miras el ADN mitocondrial. Parte de la sorpresa del genoma neandertal se debe a que teníamos trece años de secuencias de ADN mitocondrial neandertal acumuladas, que eran muy parecidas entre sí y diferentes del humano actual. Eso nos había llevado a pensar que no había habido entrecruzamientos.

-¿Por qué estamos nosotros aquí con restos de genes neandertales y no a la inversa?
-Parece se que, a pesar de lo residual del contacto, hay algunas variantes en algunos genes neandertales que pudieron ayudar a las poblaciones 'sapiens' de después del contacto a adaptarse a las latitudes de Eurasia.
-Donde los neandertales llevaban varios cientos de miles de años.
-Sí, y habían sobrevivido a una serie de máximos glaciales increíbles, mientras que nuestros antepasados venían de los trópicos. Especulando, cualquier adaptación a la menor radiación solar y a los ritmos circadianos de luz y oscuridad, o a patógenos que no estaban en los trópicos, pudo suponer una ventaja selectiva en los genes neadertales que ayudara nuestros antepasados a adaptarse a Eurasia. Hay un listado de genes neandertales que parecen habernos venido bien.
-Cuando me miro en el espejo, ¿qué veo de neandertal?
-Muy poco. Estamos hablando de una cantidad de genes muy pequeña en el total de nuestro genoma. Además, no sabemos todavía el efecto funcional de todos esos genes y averiguarlo llevará muchos años.
-Así que, por ahora, no puede decirse que, siendo negros en origen, debamos la palidez de nuestra piel en parte a genes neandertales.
-Hay evidencias de que tenían mutaciones en algunos genes que podían haber inducido la pigmentación clara, pero eso no significa que nosotros la tengamos por ese motivo.

-¿La paleogenética nos va a dar muchas más sorpresas?
-Sí. No hacemos nada más que hablar de África porque es donde aparecemos como linaje ancestral y, sei embargo, no tenemos apenas datos genéticos antiguos de África. Y tampoco de Oriente Próximo, que es clave para la salida de África, la hibridación con los neandertales, el surgimiento de la agricultura... Si podemos obtener datos genéticos de esas regiones en el futuro, seguro que darán sorpresas.

- ¿Se podrán obtener algún día genomas de los homínidos más antiguos, los australopitecinos y otros anteriores, para completar nuestro árbol genealógico?
-No, no. En el mejor de los casos, conservado en frío, podría llegarse hasta ADN de hace un millón de años; pero es que, además, con el tiempo, el ADN se va fragmentando y llega un momento en que no puedes identificarlo. Quizá la Sima de los Huesos, con unos 400.000 años, esté en el límite.
Prejuicios

-¿Qué buscan ahora los científicos en el genoma neandertal?
-Diversidad. Tenemos un borrador de genoma neandertal que publicamos en 2010. Ahora, tenemos otro individuo del Altái. Pero necesitamos más para ver cuál era la diversidad dentro de la especie. Y, después, necesitamos estudios funcionales. Tenemos un listado de genes diferentes entre humanos y neandertales, pero no sabemos cómo se traduce eso en el individuo vivo en cambios metabólicos, fisiológicos...
-Imagínese que -no importa por qué ni cómo- nace un neadertal entre nosotros. ¿Ese indidivuo, educado en el mundo actual como cualquier otro humano, se diferenciaría en sus aptitudes de cualquiera de nosotros?
-Yo creo que no. Soy de los que piensan que, en el mismo entorno educacional y simbólico nuestro, un neandertal nacido ahora no sería desde un punto de vista cognitivo significativamente diferente de nosotros.
-Eso rompe con la idea tradicional de los neandertales como hombres-bestia.
-Algunos biólogos evolutivos y lingüístas todavía niegan, por ejemplo, que los neandertales pudieran tener la capacidad del lenguaje. Aún se da ese prejuicio. Yo digo que los neandertales podrían ser cognitivamente como nosotros, pero hay gente que sostiene que no podrían ni hablar. Sigue habiendo dos bandos.

-¿La genética nos va a aclarar si, por ejemplo, podían hablar?
-Creo que, al final, acabaremos conociendo prácticamente todo de nuestro funcionamiento y lo podremos visualizar en un neandertal si tenemos un genoma bien hecho. No sólo la capacidad de hablar. A medida que vayamos conociendo las bases genéticas del pensamiento simbólico, de la autoconsciencia, de todo lo que consideramos exclusivamente humano, sólo tendremos que ir al genoma para ver si está ahí en las personas del pasado. No digo que vaya a ser sencillo; no va a haber un gen de la autoconsciencia. Será algo muy complejo.


Fuente: http://www.elcorreo.com

lunes, 24 de marzo de 2014

Una talla muestra la evolución del mundo simbólico entre el Paleolítico y el Neolítico


Una talla con rostros humanos  muestra la evolución del mundo simbólico entre el Paleolítico y el Neolítico

El fósil, de hace unos 10.000 años, fue hallado en 2009 en la región siria de Tell Qarassa

Un equipo internacional de investigadores liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto en el yacimiento arqueológico de Tell Qarassa (Siria) un hueso tallado en el que aparecen dos caras humanas. El fósil, que tiene unos 10.000 años de antigüedad, refleja el la evolución del arte figurativo y el cambio de mentalidad de las primeras comunidades de agricultores y ganaderos respecto a los últimos grupos de cazadores recolectores. Los resultados del estudio han sido publicados en la revista Antiquity.

 “La iconografía de los cazadores-recolectores en el Paleolítico consiste principalmente en representaciones naturalistas de animales, mientras que la figura humana, salvo escasas excepciones, es mucho más esquemática. A medida que comienzan las transformaciones económicas y sociales que llevan al Neolítico, las representaciones simbólicas comienzan a centrarse en la imagen humana y aparecen las primeras representaciones naturalistas de rostros humanos, como los que hemos encontrado en Tell Qarassa”, explica el investigador del CSIC Juan José Ibañez, de la Institución Milà y Fontanals.

La talla encontrada en Siria mide 51 milímetros de largo, 17 de ancho y 7 de grosor. Está fabricada a partir de una costilla de gran bóvido, probablemente un uro euroasiático, y fechada alrededor del año 8200 antes de nuestra era. Las dos caras representadas, una sobre la otra en sentido vertical, muestran las mismas características: frente alta y despejada, arcos superciliares bien definidos, ojos cerrados, nariz larga y recta conectada con la frente, boca pequeña hecha con una incisión corta y recta y barbilla curva. Ambos rostros carecen de pelo y de orejas.

En la transición del Paleolítico al Neolítico este tipo de representaciones faciales aparecen tanto en esculturas monumentales, como en los denominados cráneos modelados (cráneos de antepasados sobre los que se reproducen por modelado los rasgos anatómicos). En ambos casos, apunta el investigador del CSIC, “la representación de la cara sirve para potenciar el vínculo de los vivos con seres sobrenaturales. Se trata de un tipo de relación simbólica que supone una de las innovaciones clave asociadas al origen del Neolítico”.

En la investigación también han participado investigadores de la Universidad de Cantabria y del Centre National de la Recherche Scientifique de Francia.

Fuente: informaria.com

viernes, 14 de marzo de 2014

El Museo de Segovia incorpora a sus fondos un bifaz del Paleolítico hallado por agricultores en Chañe


El Museo de Segovia ha incorporado a su colección un bifaz tallado del Paleolítico que fue encontrado por dos agricultores en el término municipal de Chañe.

El útil hallado es de cuarcita marrón y mide de algo más de 14 centímetros de longitud. Se trata de una pieza excepcional por su antigüedad y su perfección técnica y formal, según se ha informado este lunes a la Comisión Territorial de Patrimonio. Tiene forma lanceolada, con talón parcialmente reservado —conserva parte de la superficie original de la piedra sin tallar— y con los filos rectilíneos.

Parece retocado con percutor blando por la buena ejecución de retoques y filos. Cronológica y culturalmente correspondería a las fases finales del Paleolítico Inferior o, incluso, inicios del Paleolítico Medio, según han informado fuentes de la Delegación Territorial de la Junta. Las personas que la encontraron comunicaron el descubrimiento inmediatamente al Servicio Territorial de Cultura para su depósito en el Museo, cumpliendo de este modo con lo que establece la Ley 12/2002, de Patrimonio Cultural de Castilla y León.

El hallazgo se produjo en el curso de trabajos agrícolas y la entrega a la Administración se realizó el pasado 18 de febrero. El estudio arqueológico ya se ha iniciado. Las referencias del lugar donde se localizó se han incorporado además a la base de datos del Inventario Arqueológico de Castilla y León.

Fuente: 20minutos.es

martes, 18 de febrero de 2014

Los nómadas paleolíticos abandonaron las cuevas para mudarse a lugares más llanos

 Vista del Monte Castillo, donde se encuentra la Cueva de El Castillo.Baena, J. et al.

Los nómadas que habitaron Cantabria durante el Paleolítico abandonaron progresivamente las cuevas y abrigos rocosos altos para vivir en lugares más llanos. Así se desprende de un estudio con programas informáticos de análisis geográfico de los científicos del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria.

El estudio, que publica el último número del Journal of Anthropological Archaeology, analiza la visibilidad de los yacimientos paleolíticos de la mitad oriental de Cantabria y las provincias de Vizcaya y Guipúzcoa, según informa SINC.

“Hemos comprobado que los cazadores y recolectores nómadas que habitaban estas tierras, hace entre 17.000 y 10.700 años, cambiaron cuevas y refugios situados a media ladera o en altitud por otros en los fondos de los valles y pies de ladera”, ha apuntado Alejandro García Moreno, de la Universidad de Cantabria y autor principal del estudio.


Yacimientos muy visibles

Los yacimientos más antiguos suelen situarse en montes de forma cónica, como las cuevas de El Castillo en Cantabria y Santimamiñe en Vizcaya. Destacan en el paisaje, es decir, no solo puede verse muy bien desde ellos, sino que también resultan muy visibles.

A lo largo del Paleolítico aparecen yacimientos nuevos, muchos de ellos en cuevas que no estaban habitadas hasta entonces y en lugares de menor altitud. “Desde estas cuevas podían ver a mucha menos distancia, pero abarcan un horizonte mayor”, expone el científico.

En total, los investigadores estudiaron 25 yacimientos arqueológicos del final del Paleolítico Superior -los periodos denominados Magdaleniense y Aziliense- y emplearon un sistema de información geográfica (GIS, por sus siglas en inglés) que combina datos espaciales, como mapas y modelos digitales del terreno con información alfanumérica.

Cambios culturales, sociales e ideológicos

En aquella época histórica se produjeron cambios climáticos y transformaciones sociales importantes. Fue el final de la última glaciación, aparecieron nuevos instrumentos, como los arpones, y hubo cambios sociales, culturales e ideológicos, como la desaparición del arte rupestre.

Los autores del nuevo artículo interpretan que el cambio en las preferencias a la hora de elegir un hábitat podría responder a dos razones paralelas y no excluyentes entre sí.

Por un lado, la caza de grandes manadas, principalmente de ciervas, se hizo menos masiva. “Los humanos fueron adoptando una dieta más diversificada; por eso ya no era tan importante vigilar el territorio y las manadas de animales, sino tener un acceso más directo a una variedad de recursos cercanos”, ha subrayado García-Moreno.

Por otra parte, hay una explicación social: parece que al final del Paleolítico las comunidades humanas se disgregaron, cada vez se desplazaban menos en sus movimientos nómadas y los antiguos contactos a grandes distancias se debilitaron.

“Estas cuestiones de organización social son difíciles de abordar, puesto que no suelen dejar registro material evidente. Es posible que los grandes yacimientos muy visibles en zonas destacadas del paisaje fuesen perdiendo su función como lugares simbólicos donde se reunían diferentes grupos, y por eso se elegían otros yacimientos más pequeños, de los que llamamos de tipo logístico, más prácticos”, ha concluido el científico.

Fuente: rtve.es

viernes, 6 de diciembre de 2013

El ADN humano más antiguo aparece en Atapuerca



La colaboración científica entre el Equipo de Atapuerca y el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva (Alemania) ha hecho posible el hallazgo del ADN humano más antiguo de la historia, según publica la revista Nature. Este material genético está datado en unos 400.000 años –el anterior era de hace menos de 100.000 años– y pertenece a un fósil encontrado en la Sima de los Huesos en Atapuerca (Burgos).

Investigadores del Equipo de Atapuerca y el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva han secuenciado el genoma mitocondrial casi completo de un resto humano, el Fémur XIII de la Sima de los Huesos en Atapuerca (Burgos), datado en unos 400.000 años (Pleistoceno Medio).

El ADN mitocondrial se encuentra en múltiples copias en las mitocondrias de las células y se transmite exclusivamente por línea materna. Solo en el permafrost, o suelo helado, se ha recuperado ADN de esta antigüedad, pero no humano.

“Encontrar un genoma mitocondrial prácticamente completo de un fósil humano de hace más de 400.000 años es en sí mismo un éxito sin precedentes. El más antiguo hasta este tiene menos de 100.000 años. Supone un salto gigantesco”, declara a SINC el paleontólogo Juan Luis Arsuaga, director del Centro Mixto de Evolución y Comportamiento Humanos, director científico del Museo de la Evolución Humana de Burgos y coautor del estudio.

Para ello, ha sido necesario que los científicos desarrollaran una nueva y avanzada tecnología. Desde el punto de vista metodológico, esta técnica ha abierto la puerta a futuros descubrimientos.

“Hemos aplicado tecnicas que antes nos parecían impensables. En concreto, esta nueva metodología permite trabajar con segmentos ultracortos de ADN, porque este material genético se degrada y las cadenas se van rompiendo. La Sima de los Huesos es un caso límite por su antigüedad, ya que los segmentos encontrados eran muy pequeños”, añade Arsuaga.

Esta metodología hace posible recuperar, investigar y ensamblar segmentos pequeñísimos para construir cadenas de ADN muy largas.

Parientes de los denisovanos de Siberia

El equipo de Matthias Meyer del Instituto Max Planck ya había secuenciado el genoma mitocondrial completo de un oso precedente del mismo yacimiento y encontrado junto con los fósiles humanos.

Los investigadores procedieron a continuación a comparar el genoma mitocondrial extraído del Fémur XIII de la Sima de los Huesos con el de las especies más cercanas, tanto vivas (humanos actuales y grandes simios) como fósiles: neandertales y denisovanos.

A partir de los datos genéticos, los investigadores calcularon una edad aproximada para el fósil de la Sima de los Huesos de unos 400.000 años, muy parecida a la estimada por el mismo procedimiento para el oso: 430.000 años.

La comparación de las secuencias del genoma mitocondrial ha revelado una mayor proximidad del fósil de la Sima con los denisovanos que con los neandertales, en contra de lo esperado.

“Hemos concluido que el pariente más cercano de esta especie de la Sima de los Huesos se encuentra en Siberia, pero eso no implica que se parezcan mucho, de hecho se calcula que llevarían evolucionando por separado 700.000 años. Son muy diferentes pero con un antepasado común que debía de ser una especie que vivió en Europa y en Asia en esa antigüedad de vértigo”, añade Arsuaga.

Los denisovanos se consideran unos parientes muy lejanos de los neandertales. Apenas se tiene información morfológica de estos individuos encontrados en la cueva Denisova, en Siberia meridional, por lo que no es posible establecer comparaciones anatómicas con los fósiles de la Sima de los Huesos.

Según el director del Museo de la Evolución Humana, posteriormente en Europa evolucionarían los neandertales, pero en esa época en la Sima de los Huesos su ADN mitocondrial todavía no estaba presente, o no lo tenían todos los individuos.

Como apunta Meyer, "no se esperaba que el ADN mitocondrial de la Sima de los Huesos compartiera un antepasado común con el de los denisovanos en lugar de con el de los neandertales, dado que los fósiles de la Sima muestran rasgos neandertales".

Un escenario de especies mucho más complejo

Teniendo en cuenta la antigüedad del yacimiento, un escenario posible es que los humanos de la Sima estén relacionados con la población ancestral a partir de la cual evolucionaron por separado neandertales y denisovanos.

Otra posibilidad, apuntan los investigadores, es que otros homininos distintos transmitieran el ADN mitocondrial de tipo denisovano a los homininos de la Sima, o a sus antepasados.

"Este trabajo muestra que ahora podemos estudiar el ADN de fósiles con varios cientos de miles de años de antigüedad, abriéndose la posibilidad de conocer genes de los antepasados de neandertales y denisovanos. Es tremendamente emocionante”, afirma Svante Päabo, director del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva.

El descubrimiento apunta a una complejidad mayor de lo que se suponía en el Pleistoceno medio. Hasta ahora se utilizaban esquemas muy simples en los que Europa evolucionaba hacia los neandertales y, efectivamente, a gran escala es lo que pasó.

“Cuando tienes la posibilidad de entrar en detalles se observa que cada población europea tiene su propia historia y que las diferentes líneas se entrecruzan, a veces se mezclan y otras se separan. Unas de ellas se extinguen y otras continúan. Digamos que los neandertales son la única línea superviviente que llega casi hasta nuestros días, de todo el conjunto de especies que había en la antigüedad”, añade el científico.

Los investigadores comienzan a asomarse a esa complejidad ahora que tienen disponible información genética. "Esperemos que futuras investigaciones aclaren las relaciones entre los fósiles de la Sima, los neandertales y los denisovanos".

El equipo conjunto se propone ahora secuenciar ADN mitocondrial de otros individuos de la Sima, e incluso recuperar algunas secuencias del ADN nuclear.

El yacimiento de la Sima

La Sima de los Huesos es el yacimiento que ha proporcionado, en un solo lugar, más fósiles de una especie fósil de hominino. Desde el año 1976 se trabaja en la recuperación de los restos óseos de por lo menos 28 individuos.

Los esqueletos están completos, pero sus huesos se encuentran muy fragmentados, dispersos y mezclados, lo que dificulta la reconstrucción de los mismos.

La especie representada en la Sima de los Huesos muestra una combinación de rasgos arcaicos junto con otros incipientemente neandertales, por lo que se la considera relacionada evolutivamente con estos últimos.

Las particulares condiciones del yacimiento, aislado desde hace cientos de miles de años en las profundidades de un sistema cárstico, han permitido una conservación excepcional de los huesos humanos.La colaboración científica entre el Equipo de Atapuerca y el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva (Alemania) ha hecho posible el hallazgo del ADN humano más antiguo de la historia, según publica la revista Nature. Este material genético está datado en unos 400.000 años –el anterior era de hace menos de 100.000 años– y pertenece a un fósil encontrado en la Sima de los Huesos en Atapuerca (Burgos).

Investigadores del Equipo de Atapuerca y el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva han secuenciado el genoma mitocondrial casi completo de un resto humano, el Fémur XIII de la Sima de los Huesos en Atapuerca (Burgos), datado en unos 400.000 años (Pleistoceno Medio).

El ADN mitocondrial se encuentra en múltiples copias en las mitocondrias de las células y se transmite exclusivamente por línea materna. Solo en el permafrost, o suelo helado, se ha recuperado ADN de esta antigüedad, pero no humano.

“Encontrar un genoma mitocondrial prácticamente completo de un fósil humano de hace más de 400.000 años es en sí mismo un éxito sin precedentes. El más antiguo hasta este tiene menos de 100.000 años. Supone un salto gigantesco”, declara a SINC el paleontólogo Juan Luis Arsuaga, director del Centro Mixto de Evolución y Comportamiento Humanos, director científico del Museo de la Evolución Humana de Burgos y coautor del estudio.

Para ello, ha sido necesario que los científicos desarrollaran una nueva y avanzada tecnología. Desde el punto de vista metodológico, esta técnica ha abierto la puerta a futuros descubrimientos.

“Hemos aplicado tecnicas que antes nos parecían impensables. En concreto, esta nueva metodología permite trabajar con segmentos ultracortos de ADN, porque este material genético se degrada y las cadenas se van rompiendo. La Sima de los Huesos es un caso límite por su antigüedad, ya que los segmentos encontrados eran muy pequeños”, añade Arsuaga.

Esta metodología hace posible recuperar, investigar y ensamblar segmentos pequeñísimos para construir cadenas de ADN muy largas.

Parientes de los denisovanos de Siberia

El equipo de Matthias Meyer del Instituto Max Planck ya había secuenciado el genoma mitocondrial completo de un oso precedente del mismo yacimiento y encontrado junto con los fósiles humanos.

Los investigadores procedieron a continuación a comparar el genoma mitocondrial extraído del Fémur XIII de la Sima de los Huesos con el de las especies más cercanas, tanto vivas (humanos actuales y grandes simios) como fósiles: neandertales y denisovanos.

A partir de los datos genéticos, los investigadores calcularon una edad aproximada para el fósil de la Sima de los Huesos de unos 400.000 años, muy parecida a la estimada por el mismo procedimiento para el oso: 430.000 años.

La comparación de las secuencias del genoma mitocondrial ha revelado una mayor proximidad del fósil de la Sima con los denisovanos que con los neandertales, en contra de lo esperado.

“Hemos concluido que el pariente más cercano de esta especie de la Sima de los Huesos se encuentra en Siberia, pero eso no implica que se parezcan mucho, de hecho se calcula que llevarían evolucionando por separado 700.000 años. Son muy diferentes pero con un antepasado común que debía de ser una especie que vivió en Europa y en Asia en esa antigüedad de vértigo”, añade Arsuaga.

Los denisovanos se consideran unos parientes muy lejanos de los neandertales. Apenas se tiene información morfológica de estos individuos encontrados en la cueva Denisova, en Siberia meridional, por lo que no es posible establecer comparaciones anatómicas con los fósiles de la Sima de los Huesos.

Según el director del Museo de la Evolución Humana, posteriormente en Europa evolucionarían los neandertales, pero en esa época en la Sima de los Huesos su ADN mitocondrial todavía no estaba presente, o no lo tenían todos los individuos.

Como apunta Meyer, "no se esperaba que el ADN mitocondrial de la Sima de los Huesos compartiera un antepasado común con el de los denisovanos en lugar de con el de los neandertales, dado que los fósiles de la Sima muestran rasgos neandertales".

Un escenario de especies mucho más complejo

Teniendo en cuenta la antigüedad del yacimiento, un escenario posible es que los humanos de la Sima estén relacionados con la población ancestral a partir de la cual evolucionaron por separado neandertales y denisovanos.

Otra posibilidad, apuntan los investigadores, es que otros homininos distintos transmitieran el ADN mitocondrial de tipo denisovano a los homininos de la Sima, o a sus antepasados.

"Este trabajo muestra que ahora podemos estudiar el ADN de fósiles con varios cientos de miles de años de antigüedad, abriéndose la posibilidad de conocer genes de los antepasados de neandertales y denisovanos. Es tremendamente emocionante”, afirma Svante Päabo, director del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva.

El descubrimiento apunta a una complejidad mayor de lo que se suponía en el Pleistoceno medio. Hasta ahora se utilizaban esquemas muy simples en los que Europa evolucionaba hacia los neandertales y, efectivamente, a gran escala es lo que pasó.

“Cuando tienes la posibilidad de entrar en detalles se observa que cada población europea tiene su propia historia y que las diferentes líneas se entrecruzan, a veces se mezclan y otras se separan. Unas de ellas se extinguen y otras continúan. Digamos que los neandertales son la única línea superviviente que llega casi hasta nuestros días, de todo el conjunto de especies que había en la antigüedad”, añade el científico.

Los investigadores comienzan a asomarse a esa complejidad ahora que tienen disponible información genética. "Esperemos que futuras investigaciones aclaren las relaciones entre los fósiles de la Sima, los neandertales y los denisovanos".

El equipo conjunto se propone ahora secuenciar ADN mitocondrial de otros individuos de la Sima, e incluso recuperar algunas secuencias del ADN nuclear.

El yacimiento de la Sima

La Sima de los Huesos es el yacimiento que ha proporcionado, en un solo lugar, más fósiles de una especie fósil de hominino. Desde el año 1976 se trabaja en la recuperación de los restos óseos de por lo menos 28 individuos.

Los esqueletos están completos, pero sus huesos se encuentran muy fragmentados, dispersos y mezclados, lo que dificulta la reconstrucción de los mismos.

La especie representada en la Sima de los Huesos muestra una combinación de rasgos arcaicos junto con otros incipientemente neandertales, por lo que se la considera relacionada evolutivamente con estos últimos.

Las particulares condiciones del yacimiento, aislado desde hace cientos de miles de años en las profundidades de un sistema cárstico, han permitido una conservación excepcional de los huesos humanos.

Fuente:

martes, 29 de octubre de 2013

Hallan tres nuevos restos de neandertales en la Cova Negra de Xàtiva



Un equipo de arqueólogos --dirigido por el catedrático de Prehistoria de la Universitat de València (UV) Valentín Villaverde-- ha hallado tres nuevos restos fósiles de neandertales en el yacimiento del Paleolítico medio de la Cova Negra de Xàtiva durante la campaña de excavaciones arqueológicas que se ha desarrollado durante este mes. En concreto, los trabajos han permitido el descubrimiento de un fragmento de parietal de un individuo adulto, un fragmento craneal infantil y un premolar infantil.
Los resultados de la reciente campaña han sido presentados este martes en la Universitat por el vicerrector de Investigación y Política Científica, Pedro Carrasco; el profesor Valentín Villaverde; y el arqueólogo municipal de Xàtiva, Ángel Velasco. También ha asistido el alcalde de la capital de la Costera y presidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus.

Carrasco ha destacado la labor investigadora de Villaverde como un "referente" de la Universitat de València por su solidez, su liderazgo para conseguir fondos de investigación y por la relevancia de sus resultados. "El proyecto Prometeo que hoy presentamos también es uno de los más importantes y especialmente remarcable porque proviene del ámbito de las humanidades", ha recalcado el vicerrector.

Los tres nuevos fósiles de neandertal se han encontrado "en el paquete superior del relleno sedimentario, que engloba niveles que corresponden a la parte superior de la secuencia documentada en el yacimiento", explica el investigador.

En consecuencia, "su cronología no es precisa, sin embargo, sí que es posible correlacionarlos con otros restos encontrados en las excavaciones de los años cincuenta del pasado siglo y con alguno de los restos descubiertos en las campañas de los años ochenta". "Su morfología es inequívoca y remite con claridad a las poblaciones neandertales del Pleistoceno superior", puntualiza.

Para Villaverde es importante señalar que los dos restos craneales hallados presentan marcas en su cara externa. "En un caso parecen producidas por el mordisqueo de un animal y en el otro, probablemente, fueron realizadas con algún útil cortante, lo que podría estar en relación con la manipulación del cráneo, ya sea por canibalismo o con fines rituales", argumenta.
"Este tipo de manipulaciones se han documentado en numerosos restos neandertales en yacimientos de la península ibérica y Francia", indica el director del proyecto.
Valentín Villaverde asegura que el material fósil de la Cova Negra "configura una de la colecciones más ricas de restos humanos neandertales de la península ibérica, con veinticinco piezas, y que presenta como peculiaridad el elevado número de restos infantiles documentados".

Hasta el momento, el conjunto está formado por un número mínimo de siete individuos, de los que dos corresponden a adultos, uno a un adolescente y cuatro son infantiles. De hecho, este yacimiento es el tercero en la península ibérica con un mayor número de individuos identificados después de la cueva del Sidrón de Asturias y uno de los más destacados de Europa y Oriente Próximo.


ESTUDIO DIRIGIDO POR ARSUAGA

Los investigadores realizarán próximamente el estudio pormenorizado de los restos para determinar si alguno de ellos permite averiguar la existencia de nuevos individuos. Sin embargo, ya aseguran que las tres nuevas piezas "constituyen un hallazgo de primer orden para el conocimiento de las características de las poblaciones neandertales en la Europa meridional, ya que los fragmentos craneales se conservan en un magnífico estado en sus caras endocraneales", en palabras de Villaverde. El estudio paleontológico de las piezas, al igual que en anteriores ocasiones, estará dirigido por el profesor de la Universidad Complutense de Madrid Juan Luis Arsuaga.

Las campañas de la Universitat de València en el yacimiento del Paleolítico medio de Xàtiva de 1981 a 1991, bajo la dirección de Valentín Villaverde, ya permitieron encontrar doce restos fósiles de neandertal. Anteriormente, se habían hallado dos más durante las campañas dirigidas por G. Viñes en los años 1928-1933 y otras ocho a lo largo de las excavaciones lideradas por F. Jordá entre 1950 y 1957.

La excavación de la Universitat de València en la Cova Negra se integra en el marco del proyecto de investigación 'Más allá de la Historia: origen y consolidación del poblamiento paleolítico valenciano' (PrometeoII/2013/016), financiado por la Conselleria de Educació y Cultura de la Generalitat Valenciana, cuyo investigador principal es el catedrático de Prehistoria del Departament de Prehistòria i Arqueologia Valentín Villaverde, recuerda de la UV en un comunicado.

Además, en el proyecto participa el Servicio de Investigación Prehistórica de la Diputació de València y el Ajuntament de Xàtiva. De hecho, el arqueólogo municipal de la capital de La Costera, Ángel Velasco, ha coordinado los trabajos recientes de las excavaciones, en los que se ha contado con la colaboración de estudiantes y licenciados de la Universitat de València y Alacant, como también miembros de la Universitat Politècnica de València.

Fuente: levante-emv.com

martes, 22 de octubre de 2013

¿Fueron mujeres las autoras de las pinturas rupestres?


Ha comparado el tamaño de los dedos que aparecen donde los hombres de hace muchos miles de años (de 12.000 hasta 40.000 años de antigüedad) dejaron pintados en los muros de las cuevas. Lo hicieran como amuleto, o como marcas de su paso por el mundo, lograron que sus pinturas perdurasen gracias a una sencilla técnica: espurreaban los pigmentos desde la boca sobre la mano apoyada en la pared y el hueco que dejaban aparece retratada. Snow ha comparado la longitud de los dedos (sobre todo la proporción entre el índice y el anular, y también frente al meñique) y el volumen de la mano, de forma que, utilizando un sencillo algoritmo, esos datos arrojan conclusiones sobre si la mano perteneció a un hombre o una mujer. Snow le otorga a su estudio una exactitud del 60%.

Parezca mucho o poco, lo cierto es que el resultado es sorprendente: 24 de las 32 manos analizadas eran femeninas. Se da la circunstancia de que las diferencias por sexos son mucho más marcadas que en las manos de los hombres que hoy poblamos la tierra. Es decir que la conclusión es que el 75% de las manos que estudió Snow son de mujer. El estudio aún no ha salido en revistas científicas de pares, pero National Geographic ha publicado un adelanto. Aunque aún es pronto para aceptar todas sus conclusiones, el debate científico ya ha comenzado.

En la revista aportan una reflexión evidente: el hecho de que las más antiguas y llamativas pinturas rupestres realizadas por el hombre en las cuevas representasen animales y escenas de caza ha llevado a suponer que los primeros artistas fueron hombres. El hombre era el cazador en las sociedades primitivas. Snow piensa que "cuanto más sabemos de estas pinturas más tenemos que replantearnos nuestro conocimiento de aquellas sociedades". Las mujeres se involucraban en la caza para transportar y despiezar y cocinar los animales. Ahora, además, se puede concluir que tuvieron un gran protagonismo en las pinturas de las cuevas.

Las más importantes cavernas con manos pintadas son las de El Castillo y Maltravieso en España y las de Gargas, Tibiran y Pech-Merle. Pero hay improntas en muchas más cuevas: en España Atapuerca, Altamira, El Pindal, Santián y la Pasiega. En Francia se encuentran en Le Portel, Badeilhac, Ganties-Montespan, Trois-Freres, Rocadour, Cap Blamc, Sergeac, Font-de-Gaume, Bernifal, Combarelles, Beyssac, Arachambeau, Bara-bahau, Baume-Latrone, Collias y Grotte du Bison. También hay manos pintadas en cuevas de Argentina, Borneo, África y Australia.

Fuente:  madrimasd.org