martes, 27 de octubre de 2009

La hipotesis de si los “Neandertales tuvieron sexo con humanos”, aun esta por verse.

Svante Pääbo, experto en genomas de ambas especies

Hace alrededor de 30 mil años, en algún rincón de Europa, dos grupos en competencia se encontraron: eran los humanos modernos, Homo sapiens sapiens, que habían iniciado su inexorable expansión por el mundo, y que se toparon con un continente habitado por los neandertales, Homo sapiens neanderthalensis. Estos últimos no sobrevivieron al encuentro y eventualmente fueron barridos del mapa. Pero antes de ello ocurrió algo imaginable pero muy difícil de comprobar: los humanos tuvieron relaciones sexuales con los neandertales.

La afirmación no la hizo un científico novato con ansias de ascender a la popularidad. La hizo Svante Pääbo, un connotado investigador que dirige el área de genética en el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, en Leipzig.

Pääbo soltó su bomba en una conferencia que impartió en el legendario Laboratorio Cold Spring Harbor, cercano a Nueva York, donde además de decirse seguro de que hubo el cruce de la barrera entre especies, matizó el asunto señalando que aún estaba por verse cuán “productivo” había sido el encuentro sexual.

Para explorar esta peculiar pregunta, Pääbo está analizando el ADN de varios especímenes fósiles de toda Europa, explorando los genomas de los neandertales para compararlos con los de humanos modernos y los de chimpancés. La idea es poder trazar con gran detalle el pasado de las tres especies para encontrar el punto en que nacieron de algún ancestro común.

El informe sobre la revelación de Pääbo lo publicó The Sunday Times, el cual recapituló lo conocido sobre los neandertales y su destino. Conforme a lo que se sabe, hace alrededor de 40 mil años grupos de humanos modernos salieron de África y se movieron hacia Europa y Asia. En Europa se encontraron bien asentados a los neandertales, y durante entre diez mil y 12 mil años, ambas especies coexistieron en el gélido ambiente europeo hasta que los neandertales simplemente se extinguieron. Pero quedaba la duda: ¿se mezclaron? ¿Superaron la reticencia biológica y tuvieron sexo?

Pääbo cree que sí, y tiene dudas prácticas qué perseguir. “En lo que realmente estoy interesado es en saber si tuvimos descendencia entonces y si aquellos niños aportaron para nuestra variación hoy”, dijo. “Estoy seguro de que tuvieron sexo pero, ¿produjo eso progenie que contribuyó para hacernos? Podremos responder con bastante rigor con la nueva secuencia” del genoma de un neandertal.

Las aclaraciones urgen, porque en los últimos años los hallazgos de ejemplares de la especie desaparecida ofrecen resultados contradictorios que no han hecho sino alimentar más dudas. Según The Sunday Times, algunos fósiles presentan características tanto humanas como propias de los neandertales; esto sugeriría que se cruzaron y que ambos aportaron rasgos a la descendencia.

Pero los estudios puramente genéticos indican que los genes de los neandertales no se parecían mucho a los del hombre moderno.

Hace unos días, otro de los protagonistas de estos estudios, el británico Chris Stringer, jefe de Orígenes Humanos en el Museo de Historia Natural de Londres, sugirió ante la Royal Society una idea lo suficientemente amplia como para aceptar los dos tipos de evidencias.

“Es posible que los neandertales y los humanos fueran genéticamente incompatibles, de modo que pudieron haberse cruzado, pero sus hijos habrían sido menos fértiles”, dijo Stringer.

Su idea no es precisamente nueva, y puede apreciarse en las cruzas de otras especies: leones con tigres, caballos con cebras...

“Yo solía creer que los neandertales eran primitivos”, declaró Stringer, “pero en los últimos 10 mil a 15 mil años antes de que desaparecieran, hace unos 30 mil años, los neandertales ofrecían a sus muertos funerales complejos, y fabricaban herramientas y joyas, como cuentas perforadas, tal como los humanos modernos”.

Parte del problema que enfrenta Pääbo en su intento por probar sus palabras es el hecho de que ha transcurrido mucho tiempo desde la extinción de los neandertales. Esto significa que si aportaron algo al genoma de los humanos modernos, su contribución pudo haberse diluido en el tiempo hasta quedar por debajo del umbral de detección. Pero el científico no pierde la esperanza, y buscará genes específicamente humanos en el genoma de los neandertales.

El otro genoma

Svante Pääbo hizo su primera aportación a la conexión entre humanos modernos y neandertales en 1997, cuando secuenció ADN mitocondrial de varios de estos últimos.

En 2006, el grupo de Pääbo publicó que con la tecnología de la firma 454 Sciences era posible recuperar material genético de mamuts y otros animales cuaternarios.

El 12 de febrero de este año, todo el equipo anunció un hito clave: el primer borrador de un genoma de neandertal completo. Más de 60 por ciento del código, más de 3 mil millones de pares de bases.

Fuente: milenio.com

lunes, 26 de octubre de 2009

En la gruta de los neanderthales

HALLAZGO. Saca a la luz un hueso de ciervo. /LOSAS

Nuevos hallazgos en la excavación del Tossal de la Font ratifican la reconocida importancia arqueológica de Vilafamés

Son las cuatro de la tarde. El municipio de Vilafamés duerme la siesta y las calles, que permanecen desiertas, todavía huele a 'olla' y a 'tombet'. Hemos quedado con el grupo arqueológico que durante estas dos semanas excavan en el yacimiento del Tossal de la Font. Tras un café, el equipo científico nos guía por las vías del pueblo hasta que, después de ascender un barranco pétreo, nos topamos con lo que parecen las fauces de la montaña. Éstas, dentadas con una empalizada metálica, ocultan en su interior un tesoro: uno de los hallazgos arqueológicos más importantes del oriente peninsular.

Alrededor de la cavidad se esparcen carretillas, pinceles, brochas, martillos, formones y botellas de agua. Su corazón está vertebrado por andamios que hacen de arterias, comunicando el interior de las distintas partes de la abertura. Pese a que ésta es muy profunda y «forma parte de una red de galerías de más de dos kilómetros», según estudios del Club de Espeleología de Castellón, el equipo indaga en apenas cinco metros cuadrados buscando huellas del paso del Hombre Neanthertal.

Bajo el ruido de los martillazos y venciendo a la penumbra mediante barras de luz Andreu Ollé, investigador del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (ICPHE), explica como se formó el yacimiento. «La brecha se produjo por un movimiento tectónico que, poco a poco se saturó con el sedimento arcilloso arrastrado por el agua. Mediante este arrastre, los restos animales y humanos se fosilizaron junto a la masa arcillosa en la hendidura».

El yacimiento del Tossal de la Font se intervino por primera vez en los años ochenta bajo la dirección de Francesc Gusi. Fue entonces cuando se descubrieron los tres restos óseos que impregnaron al cerro de la exclusividad de la que goza. «Ni en Cataluña hemos encontrado restos de neanderthales de esta datación, tan sólo la Cueva de Bolomor en Valencia se asemeja a ésta». Y es que «los fragmentos de humero, coxal y molar son la prueba fehaciente de que hace unos 90.000 años, los antepasados neandertales habitaban este territorio», comenta el paleoantropólogo de la expedición, mientras intenta extraer un hueso fosilizado que acaba de hallar.

En 2004, con la colaboración del ICPHE, la UJI y el Servei de d'Investigacions Arqueològiques i Prehistòriques de la Diputación, se reprendieron las investigaciones en la Cova Dalt del Tossal de la Font. En la actualidad, según detalla Andreu Ollé «se han extraído mas de 200 huesos, en su mayoría de ciervos. También hemos encontrado restos de caballos, tortugas, linces, hienas e incluso el colmillo de un rinoceronte, que también habitaban por aquí».

Por ahora, el objetivo principal del grupo de especialistas es «realizar un estudio detallado que nos ayude a reproducir un fotograma de la manera en que vivían los homínidos que moraron esta tierra, saber como se alimentaban y en que clima se desarrollaban».

Para ello, realizan un trabajo casi de cantera. En un hormigueo constante, sacan cubos de sedimento que criban en el exterior para que posteriormente sean analizados en el laboratorio. A través de este método ya han descubierto fragmentos de sílex y lascas que sirvieron de intrumentos para rasgar la piel de los animales. Por otro lado, se han advertido pequeños cortes lineales en la osamenta examinada bajo el microscopio, que corroboran la manipulación por parte de los antiguos moradores.

Así, no es descabellado pensar que las comarcas de interior de la provincia de Castellón fueron un espacio importantísimo para la evolución de la especie humana, desde los neanderthales más arcaicos hasta nuestro familiar más reciente, el hombre de cromagnon. Sobretodo si se atiende a los numerosos yacimientos que hasta ahora se han explorado. Sin ir más lejos, a tan solo veinte metros bajo este 'tossal', se ubica la Cova Matutano, de una antigüedad de 14.000 años, en cuyo interior se halla una de las mejores representaciones de arte mueble epipaleolítico de la Península. Se confirma pues, como manifestó la arqueóloga de la UJI Carmen Olaria, una de las mayores expertas en este otro yacimiento, que «Vilafamés és un bressol de la història».

Fuente: lasprovincias.es

lunes, 19 de octubre de 2009

El trozo de carne que cambió la evolución del ser humano


¿Qué papel desempeñó la comida en la evolución de las sociedades humanas? Resulta clara la función de la agricultura y la ganadería en el establecimiento de los primeros grupos organizados de individuos pero poco se sabe sobre cómo se fueron dando los avances en ambas materias.

Un grupo de científicos de la Universidad de Tel Aviv acaba de presentar una investigación que aporta nuevas pistas sore cómo y cuándo se desarrollaron los hábitos comunales de despiece y corte de la carne. Los resultados de su investigación pueden cambiar el modo en el que tanto antropólogos como arqueólogos y zoólogos piensan sobre el desarrollo evolucionario, la economía y los comportamientos sociales a lo largo de milenios.

Durante el fin del Paleolítico inferior (un periodo entre 400.000 y 200.000 años atrás) los humanos comenzaron a cazar y a compartir la carne de un modo diferente a como lo habían hecho hasta el momento. Los resultados de las exploraciones arqueológicas realizadas en la cueva de Qesem, en Israel, han sido publicados en la revista Proceedings of the National Academy of Science (PNAS).

Avances en la organización social

“Las marcas de corte que estamos encontrando son más abundantes y orientadas de un modo aleatorio que aquellas observadas en momentos posteriores, como en el Paleolítico medio y el superior”, explica Avi Gopher, profesor del departamento de Arqueología de la universidad israelí. “Lo que esto podría significar”, continúa, “es que o bien una persona del clan cortaba la carne para el grupo en varios episodios a lo largo del tiempo o bien múltiples personas se encargaban de cortarlas en equipos”. Los resultados permiten avanzar en cuestiones relativas a la organización social y las estructuras en esos grupos de cazadores y recolectores.

De África a Canadá en los últimos 200.000 años “hay patrones distintivos sobre cómo se cazaba, quién poseía las piezas conseguidas y cómo se cortaba y compartía la carne de los animales”, en palabras de Gopher. En este período reciente “los patrones de reparto de la carne y la caza responden a una línea clara. Pero en la cueva de Qesem estaba ocurriendo algo diferente: Hubo un cambio distintivo hace 200.000 años y tanto arqueólogos como antropólogos podrían tener que reinterpretar los rituales de caza y el reparto de alimentos.

Las prácticas de pitanza pueden, de acuerdo con el profesor Gopher, explicar cómo los humanos se enfrentaban al peligro y de qué modo organizaban sus sociedades. Los hallazgos en la cueva de Qesem demuetran que el hombre ya se encontraba en la cima de la cadena alimenticia durante este periodo. Tanto el equipo israelí como la profesora Mary Stiner, de la Universidad de Arizona en Tucson, creen que los habitantes de Qesem cazaban en cooperativa, trasladando posteriormente las mejores piezas a la cueva donde se cortaban usando herramientas de piedra afiladas y eran puestas al fuego para cocinarlas.

“Creemos que estos datos reflejan un modo diferente de cazar y compartir”, afirma Gopher. “El asunto es que hace unos 200.000 años o antes hubo un cambio en el comportamiento. ¿Qué significa? Habrá que esperar un tiempo y realizar más excavaciones para encontrar una respuesta”, asegura.

Fuente: elconfidencial.com

Imágenes de los lucenses primitivos

Neandertales en Cova Eirós (Triacastela), donde se encontró el yacimiento gallego más importante de la especie

El arqueólogo y dibujante Xurxo Constela realizó las reconstrucciones de los hábitats paleolíticos de Lugo

La reconstrucción artística de los hábitats en que se vivieron los pobladores primitivos de las tierras lucenses ha dado sus primeros pasos de la mano del arqueólogo y dibujante Xurxo Constela, que ha proporcionado una imagen a los habitantes paleolíticos de este territorio basándose en las investigaciones realizadas hasta la fecha. La ilustración que figuran en esta página es la primeras que reflejan los descubrimientos realizados en la zona sur de la provincia desde el 2006, dentro del conocido proyecto científico que coordina la USC.

Las imágenes recrean las especies humanas características de cada uno de los tres grandes períodos del Paleolítico, ubicadas en tres tipos muy diferentes de asentamientos. La más antigua corresponde al yacimiento del Paleolítico Inferior descubierto en As Lamas, en las afueras de Monforte, que fue excavado por primera vez la pasada primavera. Los artefactos encontrados en esta zona aún no han sido datados con exactitud, pero por su tipología corresponden sin duda a la industria achelense, característica de ese período. Las industrias líticas localizadas en esta zona proceden de campamentos al aire libre, un tipo de poblamiento más común en esos tiempos que las cavernas.

Le sigue en antigüedad el yacimiento neandertal encontrado el año pasado en Cova Eirós (Triacastela), el más importante asentamiento de esta especie que se ha descubierto hasta ahora en Galicia. En este caso, sí se conoce con bastante precisión la edad de los numerosos restos arqueológicos localizados en el lugar, que según las mediciones realizados con los métodos del carbono 14 y la termoluminiscencia del cuarzo tienen en torno a 84.000 años.

La tercera de estas reconstrucción gráficas corresponde a una etapa mucho más reciente de la prehistoria, en la que el hombre de Neandertal ya se había extinguido y en la que el continente estaba habitado únicamente por el hombre de Cromañón, es decir, nuestra propia especie.

El escenario está en este caso en la sierra de O Xistral, en un yacimiento típico del Paleolítico Superior final que fue investigado ya hace años por el arqueólogo José Ramil Soneira. El asentamiento corresponde a los patrones característicos de la época, en la que los campamentos se situaban en abrigos rocosos situados en zonas altas desde los que se podían divisar a largas distancias los rebaños de herbívoros que constituían una de las fuentes básicas de alimentación.

En las afueras de Monforte se ha localizado otro asentamiento de este mismo tipo, situado en el monte de Valverde, donde no se han realizado excavaciones, pero se han encontrado abundantes muestras.

Fuente:lavozdegalicia.es

martes, 13 de octubre de 2009

Encuentran Fósil que explicaría la evolución del Oído Humano

Perteneció a un mamífero, el cual vivió en la época de los dinosaurios,sus oídos eran similares a los de mamíferos modernos.


Uno de los grandes dilemas de la ciencia era la evolución del oído humano, el cual, si lo confirman las investigaciones futuras, podría ser resuelto con el descubrimiento este jueves 8 de octubre, por parte de paleontólogos estadounidenses y chinos, de un fósil,en excelente estado de preservación,perteneciente a una especie de mamífero desconocida hasta la actualidad.Fueron encontrados en la provincia china Liaoning, cerca de la frontera con Corea del Norte.

El nuevo mamífero fue llamado Maotherium asiaticus,medía 15 centímetros de largo, pesaba entre 70 y 80 gramos.En cuanto a su ubicación cronológica,vivió en la época de los dinosaurios hace 123 millones de años, se le asocia con con los marsupiales contemporáneos.

"Lo más sorprendente y por eso científicamente interesante es la oreja de este animal", comentó Zhe-Xi Luo, conservador del departamento de paleontología de los vertebrados y director de investigación del Museo de Historia natural Carnegie en Pittsburgh (Pensilvania, este), uno de los coautores del hallazgo,mencionado en la revista estadounidense "Science".

"Los mamíferos tienen un oído muy sensible, claramente más sensible que el de todos los otros vertebrados, lo que ha sido fundamental en su manera de vivir" y para sobrevivir,indicó y agregó el especialista:"Y la evolución de la oreja de los mamíferos es por eso importante para comprender los orígenes de sus principales adaptaciones", dijo el investigador.

Cabe señalar que producto de la estructura particular del oído medio, los mamíferos, los humanos también, tenemos la posibilidad de elegir entre una gama de sonidos, situación que marca una diferencia con respecto a los otros vertebrados.Esto permitió, indica el estudio,a los mamíferos ser activos en la oscuridad, pudiendo sobrevivir en la era de los dinosaurios.

Esta sensibilidad del oído fue una adaptación crucial que permitió a los mamíferos ser activos en la oscuridad y sobrevivir a la era de los dinosaurios, según los autores del estudio.La adaptación fue posible gracias a los tres pequeños huesecillos en el interior del oído medio, el martillo (malleus), el yunque (incus) y el estribo (stapes), así como el anillo óseo sobre el cual está el tímpano.

Como toda las cosas, los huesos evolucionaron desde la mandíbula de sus ancestros reptiles.Saber el proceso de como estos huesos se independizaron de la mandíbula para irse al oído medio de los mamíferos moderno,es uno de los grandes sueños de los paleontólogos el cual podría ser realidad.

La nueva especie tenía los huesos del oído medio en parte similares a los de los mamíferos modernos, excepto una unión cartilaginosa con la mandíbula inferior.El cartílago llamado Meckel, no está presente actualmente en los mamíferos adultos.

Las tareas futuras serán dilucidar si lo anterior es una nueva característica de la especie producto de la evolución o una adaptación de este hermano menor, es decir, una mutación de genes. Una respuesta que la ciencia nos dará en un futuro.

Fuente: elmartutino.cl

viernes, 9 de octubre de 2009

Pegados a la teta de la madre desde el principio

José Ma Bermúdez de Castro asegura que en Atapuerca los bebés tomaban leche materna hasta los cuatro años

En Atapuerca las madres daban de mamar a sus criaturas desde su nacimiento hasta los tres o cuatro años, lo mismo que los chimpancés y los gorilas: «Son hipótesis de trabajo en función de los datos que manejamos y estos datos nos sugieren que había este periodo de lactancia, seguro, lo que quiere decir que el intervalo entre nacimientos era de ese tiempo porque la lactancia materna de cualquier mamífero es prácticamente el único alimento que recibe en ese tiempo y sus madres no pueden ovular porque la prolactina, la hormona que hace que se segregue la leche materna, impide la ovulación».

Son palabras de José María Bermúdez de Castro, codirector de los yacimientos de Atapuerca y director del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) que ofreció ésta y otras interesantes explicaciones ayer en la conferencia ‘Nacer y crecer: Descubriendo a los lactantes del pasado’ que compartió con la investigadora Ana Mateos dentro de los actos organizados por la Junta de Castilla y León en Burgos con motivo de la Semana Mundial de la Lactancia Materna. Mateos trabaja en una línea de investigación, Fisiopatología de los Homínidos, que tiene que ver con la gestación, la maternidad y la lactancia y el gasto energético que esto suponía para las hembras.

Este espacio de tiempo de tres o cuatro años entre el nacimiento de las criaturas resultaba fundamental, según Bermúdez de Castro, para regular el crecimiento demográfico «y que una madre no se encontrara en el Pleistoceno cargada con tres hijos de muy cortas edades al mismo tiempo».

El tema de la primera alimentación está muy relacionado con el cerebro: «El de los humanos se termina de formar, en tamaño, a los siete años, aproximadamente, y en cambio, los chimpancés, a los dos y medio ya lo tienen prácticamente terminado y esto es muy importante porque el cerebro es un gran consumidor de energía, tanto que se lleva el 20% de toda la que se gasta. Esto tiene repercusiones a la hora de estudiar los modelos de vida en el pasado y, sobre todo, el gasto de energía».

Bermúdez de Castro contó también que el crecimiento y desarrollo ha aumentado su duración en los últimos dos millones de años: «Los homininos anteriores a ese tiempo tenían todos ellos un periodo de crecimiento y desarrollo idéntico o muy parecido al de los chimpancés con quienes compartimos un ancestro común que vivió hace seis millones de años en África y el 99% de nuestro genoma, por lo que podemos asimilarles a ellos en los temas de lactancia y crecimiento».

Fuente: diariodeburgos.es

jueves, 8 de octubre de 2009

Halladas en una cueva de Deba (Guipúzcoa) pinturas rupestres del paleolítico que podrían ser las más antiguas de Euskadi


Un grupo de expertos arqueológicos y de miembros de la Asociación Munibe han hallado en la cueva de Astigarraga de Deba, descubierta en l967, una serie de pinturas del paleolítico que son las más antiguas de Guipúzcoa y uno que se trata de uno de los conjuntos más "viejos" hallados en Euskadi con una cronología de entre 20.000 y 22.000 años.

La diputada de Cultura y Euskera, María Jesús Aranburu, compareció hoy en San Sebastián junto al doctor en Historia Marcos García Díez, el director de la actual excavación, José Antonio Mujika Alustiza, y el descubridor de la cueva y fundador de la asociación Munibe, Miguel Sasieta, para explicar los detalles de este descubrimiento que supone "uno de los hallazgos más importante de los últimos años desde Ekain y Altxerri, aunque no se pueda comparar con ellos.

El descubrimiento se produjo el pasado mes de agosto en la cueva de Astigarraga de Deba. El grupo que lleva a cabo las excavaciones arqueológicas desde 2005, formado por José Antonio Mujika Alustiza, Juan Mari Arruabarrena y Miguel Sasieta, halló las pinturas ocultas, tras la retirada de un plástico que cubría el área de las excavaciones.

De este modo, se ha encontrado un conjunto de al menos 16 pares de trazos pareados rojos en la pared izquierda, a escasos metros de la entrada, que en el extremo derecho están cubiertos de concreción de calcita. Desde el punto de vista científico tienen una "importancia tremenda", según el experto en arte parietal Marcos García Díez.

Asimismo, al otro lado de la sala de entrada, existe una concentración de color negro cubierta por concreciones de calcita que, según los expertos, podría esconder la figura de un caballo y a su derecha, aproximadamente a un metro, también pueden verse unas líneas grabadas en sentido y dirección variable.

ARTE ESQUEMATICO

La cavidad cuenta también con pequeñas líneas probablemente relacionadas con el arte esquemático abstracto, un poco más moderno que el resto de pinturas, que consiste en marcar determinadas partes de las paredes con líneas negras y que "podría vincularse al mundo religioso".

Tras hallar las pinturas, el equipo de excavación dio aviso a la Diputación de Gipuzkoa, que desplazó hasta la cueva un técnico arqueológico para ver los dibujos. Posteriormente, se organizó una visita con Marcos García Díez para peritar las punturas y hacer un informe pericial. Las pinturas están "sin mirar con carácter detenido" por lo que es probable que se encuentre aún alguna nueva.

García Díez señaló que la zona en que se encuentra la cueva tiene ya una importancia determinada, ya que se halla al lado de la cueva de Ekain. En ese sentido, consideró que este descubrimiento "abre un paso a localizar nuevos conjuntos arqueológicos" en este valle.

El experto detalló que Euskadi era "anormal" en lo que se conocía en el arte rupestre porque comunidades autónomas con Cantabria y Asturias tienen un número mayor de conjuntos que el País Vasco aunque estos son "mas pequeños o modestos". "Euskadi tenía grandes conjuntos pero faltaban los pequeños", apuntó.

En esa línea, afirmó que el conjunto de Astigarraga es "modesto" desde el punto de vista visual pero "importante" desde el científico porque funciona como "clave en la ordenación del arte rupestre que se conoce en Europa".

ANTIGÜEDAD

Además, señaló que se trata de uno de los conjuntos "más viejos de lo que se conocía en Gipuzkoa y en el País Vasco". "La mayoría de ellos tenía una cronología de 15.000 años y este casi se puede asegurar al 99 por ciento que tiene una cronología entre 20.000 y 22.000 años", añadió.

García Díez destacó la importancia de los motivos en sí de la cueva porque "son muy raros" y destacó la existencia en la cavidad de "huesos clavados en las paredes". "Esto tiene una importancia tremenda porque son muy pocos conjuntos los que los contienen, en los que se vincula el arte rupestre a este tipo de cosas rituales", apuntó.

En la cueva de Astigarraga se han llevado a cabo, además, un sondeo estratigráfico que ha alcanzado los seis metros de profundidad en el que han aparecido niveles de la edad de bronce, epipaleolítico y paleolítico superior, medio e inferior. Estos dos últimos serían los más importantes.

La Diputación de Guipúzcoa ya ha procedido a cerrar el acceso a la cueva con una verja y ha notificado el hallazgo tanto al Ayuntamiento de Deba como al Gobierno vasco. Será el Ejecutivo socialista quien deba incoar el expediente de protección máxima de la cueva. En la misma, cerrada ya al público, continuarán las labores de investigación.

Fuente:adn.es