viernes, 5 de marzo de 2010

En busca del arte paleolítico

Una cata arqueológica en la cueva de Valdavara

Mientras se preparan las nuevas actuaciones del plan de investigación de los yacimientos paleolíticos del sur lucense que coordina la Universidad de Santiago -que se reanudarán en abril en Monforte-, los responsables del proyecto diseñan una importante reconfiguración para darle continuidad en los próximos años y para ampliar sus objetivos científicos.

Por un lado, los investigadores pretenden que la siguiente etapa del proyecto preste especial atención a la búsqueda de arte paleolítico parietal -grabados y pinturas rupestres-, del que hasta ahora no se conoce ninguna muestra en Galicia. Las únicas piezas artísticas de la prehistoria remota localizadas en territorio gallego son unos pocos objetos de adorno, entre los que están los colgantes de conchas marinas y de hueso hallados dentro de este mismo proyecto en los yacimientos de Cova Eirós (Triacastela) y Valdavara (Becerreá). A esto se añade tan solo otro colgante de cuentas de piedra encontrado ya hace bastantes años por el arqueólogo José Ramil Soneira en el yacimiento de Férvedes, en el municipio de Vilalba.

Por otro lado, los responsables del proyecto quieren ampliar considerablemente el marco cronológico de las investigaciones. Hasta ahora, el objetivo básico de este plan era localizar y estudiar yacimientos del Paleolítico, es decir, de épocas anteriores al final de la última glaciación, encuadradas en el período geológico conocido como Pleistoceno, que terminó hace unos 12.000 años. Desde este año en adelante, los arqueólogos buscarán también yacimientos del Holoceno, la era geológica actual, que comenzó al acabar la glaciación de Würm. En este período se desarrollaron las culturas de la llamada prehistoria reciente, que comprende períodos como el Neolítico, el Calcolítico o Edad del Cobre y la Edad del Bronce.

Este replanteamiento, según explica el arqueólogo Arturo de Lombera, uno de los coordinadores de proyecto, se debe en buena parte al hecho de que en las investigaciones realizadas hasta ahora -aunque estaba centradas sobre todo en el Paleolítico-, se han efectuado importantes hallazgos relacionados con otras épocas más recientes de la prehistoria. «En la cueva de Valdavara, por ejemplo, apareció un enterramiento infantil de la Edad del Bronce que por ahora es algo único en Galicia», comenta a este respecto. «Creemos que en los próximos años deberemos prestar más atención a estas épocas posteriores al Paleolítico para tener un panorama más completo de la prehistoria en este territorio», añade.

Fuente: lavozdegalicia.es

martes, 2 de marzo de 2010

Hallados 270 'códigos de barras' del Paleolítico

Nueve de los casi 300 fragmentos de huevo de avestruz encontrados en Diepkloof (Suráfrica). PIERRE-JEAN TEXIER

Hace 60.000 años, los hombres del refugio rocoso de Diepkloof, un complejo kárstico similar a la Ciudad Encantada de Cuenca ubicado en la costa occidental de la actual Suráfrica, partían en grupo para cazar durante días. En su travesía por las áridas tierras del sur de África, enterraban huevos de avestruz llenos de agua para disponer de una reserva de líquido en su camino de regreso. Y, cuando por fin volvían a su guarida, recuperaban las cantimploras escondidas bajo tierra. Cada uno recogía la suya, sin error, gracias a unas sencillas líneas grabadas en su cáscara. Como si fueran códigos de barras del Paleolítico. Los hombres de Diepkloof, sin saberlo, estaban creando una de las primeras tradiciones gráficas de la historia.

Para el arqueólogo Pierre-Jean Texier, que hoy publica en la revista PNAS el hallazgo de 270 cáscaras de huevo de avestruz con estos grabados, se trata sin duda de "la evidencia más antigua de un sistema de representación simbólica en los humanos modernos".

Como los bosquimanos

A su juicio, 56.000 años antes de que la escritura apareciera en Egipto y Oriente Medio, los cazadores de Diepkloof ya empleaban las incisiones en los huevos para transmitir información, "como la identificación de un grupo o de un individuo". "No tenemos una prueba irrefutable, pero nuestra hipótesis concuerda con el comportamiento actual de los bosquimanos de Suráfrica, que siguen haciendo exactamente lo mismo", explica Texier, del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia.

El catedrático de Prehistoria Javier Baena, de la Universidad Autónoma de Madrid, considera "fantástico" el hallazgo en el refugio de Diepkloof, pero es más escéptico sobre sus repercusiones. Para Baena, que no ha participado en el estudio, "la novedad de estos grabados no es tan alta como la que en su momento representaron los de la cueva de Blombos". En este yacimiento, cercano al de Diepkloof, se han encontrado en los últimos años unos pocos pedazos de mineral ocre con inscripciones geométricas muy similares a los ahora descritos. Pero con una antigüedad de hasta 100.000 años. Y Baena recuerda también el hallazgo de una tibia de elefante en el yacimiento alemán de Bilzingsleben, en cuya superficie alguien realizó más de dos decenas de incisiones paralelas hace unos 350.000 años.

Para Baena, la importancia de los huevos de avestruz de Diepkloof es que demuestran, junto a otros descubrimientos, que los primeros Homo sapiens de África ya tenían "un sentido muy desarrollado de la iconografía, y seguramente de los aspectos simbólicos, que se anticipa unos 30.000 años a lo que encontramos en Europa".

Fuente: publico.es

miércoles, 10 de febrero de 2010

La Fundación Atapuerca quiere crear un viaje virtual hacia la Prehistoria

La Cueva del Tiempo es el primer paso del viaje virtual a las entrañas de Atapuerca en tiempos de la prehistoria.

La Fundación Atapuerca y la empresa Virtualware han firmado un acuerdo de colaboración mediante el que esta sociedad se incorpora como colaborador a la Fundación para trabajar en un proyecto que combina Patrimonio y Tecnología. El objetivo es crear un espacio de realidad virtual estereoscópica permanente que permitirá a sus visitantes sentir la experiencia de viajar en el tiempo y vivir en escenarios de hace miles de años en los que podrá interactuar con nuestros antepasados. Esta iniciativa se enmarca dentro del objetivo de la Fundación de acercar los descubrimientos de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca a la sociedad.

Se trata, por tanto, de una herramienta más de difusión e interpretación de la trascendencia de este singular complejo arqueológico, que se ha convertido en referencia obligada para el estudio de la presencia y evolución humana en nuestro continente. Los hallazgos, descubrimientos e investigaciones que giran en torno a Atapuerca constituyen un importante patrimonio histórico, cultural y natural de primer orden cuya importancia se consolida en la comunidad científica internacional y de la que cada vez es más partícipe la sociedad en general. El acuerdo entre la Fundación y Virtualware se materializará en el desarrollo conjunto de un proyecto de tecnología inmersiva cuyo coste total supera los 430.000 euros y que se desarrollará durante los próximos dos años. La financiación corre a cargo del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, en el marco del Plan Avanza Contenidos Digitales, según una nota de prensa que recoge Dicyt.

El resultado de este trabajo permitirá una visita virtual en la que el público podrá sumergirse en el pasado para comunicarse con homínidos de diferentes épocas como el Homo Antecessor, Homo Heidelbergensis, Homo Neandertalensis y Homo Sapiens. Para comenzar el viaje nos adentraremos en la 'Cueva del tiempo': la simulación de una cueva virtual por la que según vamos avanzando en el tiempo podemos ver a estos personajes del pasado desarrollando trabajos de su vida cotidiana, en función de las distintas etapas de la evolución humana. Podremos comunicarnos con ellos, acercarnos y ver en un primer plano su forma de vida: cómo despiezan un animal, cómo hacen fuego Por este motivo, la recreación pondrá especial énfasis en los elementos orgánicos y en las animaciones para que resulten lo más realista y espectaculares posible.

Fuente:elmundo.es

martes, 9 de febrero de 2010

El Uso de Ornamentación Corporal en Neandertales Demuestra Su Capacidad de Pensamiento Avanzado


La imagen generalizada de los neandertales como cognitivamente inferiores a los primeros humanos modernos es desafiada por una investigación de la Universidad de Bristol.

El profesor Joao Zilhao y sus colaboradores examinaron conchas marinas perforadas y pintadas con pigmentos, mayormente usadas en collares ornamentales, provenientes de dos yacimientos arqueológicos asociados con los neandertales en la provincia de Murcia, en el sudeste de España (Cueva de los Aviones y Cueva Antón). El análisis de los vestigios de pigmentos rojos y amarillos encontrados sugiere que fueron usadas en cosméticos. La práctica de la ornamentación del cuerpo es ampliamente aceptada por los arqueólogos como prueba concluyente de un comportamiento moderno y de pensamiento simbólico entre los primeros humanos modernos, pero no había sido reconocida en neandertales hasta ahora.

"Ésta es la primera prueba segura de que, hace unos 50.000 años, diez milenios antes de que los humanos modernos llegaran a Europa, el comportamiento de los neandertales estaba organizado de manera simbológica", subraya el profesor Zilhao.

Una concha de Spondylus gaederopus proveniente del mismo emplazamiento principal contenía residuos de una masa de pigmentación rojiza hecha de lepidocrocita mezclada con hematita y pirita (la cual, cuando está fresca, tiene un color negro brillante). La apariencia del pigmento resultante, una vez aplicado, encaja con lo que cabría esperar de una pintura cosmética.

Aunque en ocasiones anteriores se han hecho hallazgos de materiales de este tipo en yacimientos arqueológicos asociados con los neandertales, habían sido explicados como una consecuencia de la mezcla estratigráfica (la cual puede conducir a confusiones sobre la antigüedad de piezas particulares), de la actividad neandertal en sitios previamente habitados por humanos modernos y abandonados por estos, o de la imitación por parte de neandertales de conductas observadas por ellos en grupos de humanos modernos que fuesen contemporáneos, sin comprender el significado de lo que estaban imitando.

Las pruebas provenientes de esos yacimientos arqueológicos murcianos eliminan las últimas sombras de duda sobre la modernidad del comportamiento y la cognición de los últimos neandertales y, por ende, muestra que ya no hay razón para continuar dudando de la autoría neandertal de las piezas simbólicas de la cultura chatelperroniense.

Información adicional en: Scitech News

Fuente:globedia.com

jueves, 28 de enero de 2010

Homínidos llegaron a Atapuerca y Orce hace 1,4 millones años por clima cálido


El trabajo, que recoge el "Journal of Human Evolution", demuestra que "las condiciones climáticas fueron decisivas", ya que "las primeras y diversas salidas de homínidos del continente africano se producen en un momento en el que se incrementan las temperaturas y hay abundantes lluvias".

Esta primera salida humana se remonta a 1,8 millones de años en Dmanisi (Georgia), aunque las primeras evidencias en Europa occidental datan de 1,4 a 1,2 millones de años.

Clásicamente, se ha vinculado esta primera salida con el desarrollo de una nueva tecnología lítica, mientras que otros autores proponen un escenario más ambientalista, vinculado a los cambios climáticos que se produjeron a principios del periodo Pleistoceno.

"En este estudio presentamos evidencias de que, al menos para Europa occidental, esta primera dispersión humana estuvo fuertemente condicionada por causas climáticas", observa uno de los firmantes del artículo e investigador del IPHES Jordi Agustí.

La investigación se ha llevado a cabo analizando los restos de anfibios y reptiles (fauna paleoherpetológica) escamosos de una sucesión de 16 localidades fosilíferas de la península ibérica que abarcan desde el Plioceno superior, hace más de 3 millones de años, hasta el inicio del Pleistoceno medio, hace unos 600.000 años.

La mayor parte de ellos proceden de las secuencias de la cuenca Guadix-Baza y del complejo cárstico de Atapuerca, aunque éstas se han complementado con otras como es el caso del complejo cárstico de Almenara, en Castellón.

Esta sucesión incluye así mismo las primeras localidades con presencia humana en España, como Fuente Nueva 3, Barranco León, Sima del Elefante o Gran Dolina.

De este modo, se podido reconstruir para la península Ibérica diversas curvas climáticas que "reflejan la evolución de la temperatura media anual, las temperaturas en el mes más cálido y más frío o la media de la pluviosidad anual entre tres millones y 600.000 años atrás, cuenta Jordi Agustí.

Como resultado de este estudio, se observa que las primeras ocupaciones humanas en la zona de Atapuerca y Orce "se produjeron en momentos de bonanza climática, con altas temperaturas y humedad, mientras que la presencia humana falta en aquellos momentos en que predominaban las condiciones de bajas temperaturas y aridez".

"Ello quiere decir -añade Jordi Agustí- que los parámetros climáticos jugaron un papel determinante en el proceso de dispersión humana hacia Europa y que, en este aspecto, su comportamiento no debió diferir en gran medida de otras especies animales, afectadas así mismo por las variaciones climáticas"

Fuente: abc.es

lunes, 4 de enero de 2010

Los primeros vascos,Euskal Herria.

Aunque es difícilmente precisable, las primeras evidencias del ser humano en Euskal Herria datan de hace 800.000 años, como en Atapuerca. Las glaciaciones condicionaron el hábitat y la vida de los pioneros.


EL largo periodo de la más primitiva historia de nuestro Pueblo, denominada Paleolítico Inferior, se aleja de nosotros más de 250.000 años y perdura hasta hace unos 100.000. Cuánto más allá de esa fecha de los 250.000 años se aleja la primera presencia humana en Euskal Herria es algo que no podemos precisar hoy por hoy. Pero el hecho de que muy cerca, en Atapuerca, tenemos evidencias de una intensa presencia del ser humano hace 300.000 años y de otra menos intensa, que se remontan a 800.000, hace probable también esta presencia en nuestra tierra.

Hasta hace relativamente poco tiempo contábamos con pocas evidencias atribuibles a esta remota época. Se trataba solamente de una serie de bifaces, llamados así por tratarse de cantos tallados parcial o totalmente en sus dos caras, procedentes de muy diversos puntos del país, unos de tierras alavesas (Ai-tzabal, cerca de Vitoria, Peñacerrada, Murua) y de Navarra (Pamplona, Zuñiga, Lizarra, Irunberri) y otros de la costa labortana (Donibane Lohizune, Bidart, Larralde entre Bidart y Biarritz). Todos estos hallazgos y otros semejantes procedían de lugares al aire libre.

Se trataba de hallazgos aislados, fuera de contexto, cuya procedencia originaria exacta se desconocía. Sólo su forma y modo de fabricación permitían pensar que se trataba de instrumentos tallados en el Paleolítico Inferior. Pero habida cuenta de la pervivencia de estos tipos de instrumentos en épocas posteriores, no se podía afirmar con total seguridad su pertenencia a esa remota época. En todo caso, daban poca información acerca de los seres humanos que los confeccionaron.

En Urbasa son numerosos los puntos en que aparecen industrias del Paleolítico Medio, dado que la zona es muy rica en sílex, pero hay también evidencias del Paleolítico Inferior, sobresaliendo las existentes en el entorno de la balsa de Aranzaduia, donde los bifaces y discos parecen proceder de la época final del Paleolítico Inferior. En esa época pudieron beneficiarse de un clima benigno del interglaciar y ocupar así la altiplanicie de Urbasa.

En la cuenca de Pamplona, las prospecciones llevadas a cabo en época reciente han proporcionado numerosos hallazgos de industrias inferopaleolíticas, que van enriqueciendo nuestros conocimientos sobre los primeros pobladores de nuestra tierra. Se trata de industrias de aspecto más antiguo que las de Urbasa. Los asentamientos parecen establecerse sobre terrazas fluviales. Pero tampoco en estos casos se han encontrado, hasta el presente, las industrias en su contexto estratigráfico.

paleolítico inferior



Irikaitz

Estando así las cosas, en 1996, miembros de Antxieta Taldea de Azpeitia descubrieron en Zestoa, en la proximidad del río Urola, una serie de restos entre los que aparecían algunos que parecían pertenecer al Paleolítico Inferior. Se trata del yacimiento de Irikaitz. Tenemos por tanto aquí evidencias de este remoto periodo de nuestra prehistoria, esta vez dentro de su contexto, dentro de una estratigrafía. En este caso se puede pedir información no solamente a las piezas mismas, sino también a los estratos en cuestión, a sus tierras y a otras evidencias que puedan salir asociadas a las industrias. Una de las tareas será la de datar estos estratos y ver desde qué antigüedad mínima habita el ser humano en la zona.

Por otro lado, estos grupos de Irikaitz no parece que conocían fuentes de sílex, dado que los instrumentos fabricados por ellos lo están en otros materiales más blandos que aquél. Sí conocían el sílex y lo explotaban, en cambio, los que les sucedieron en el mismo lugar, decenas de milenios después. Quizá el húmero humano hallado por nosotros en la cueva de Lezetxiki, en Arrasate, y perteneciente a una mujer joven, pueda proceder de estos remotos tiempos. Pertenece al tipo humano denominado Homo heidelbergensis y se asemeja al aparecido en la sima de los huesos de Atapuerca.

Tampoco sabemos nada acerca de los modos de vida de estos primeros pobladores del país. Extrapolando lo que ocurre en otros sitios y conociendo la fauna de la época, podemos decir que cazarían ciervos, caballos, uros y otros ungulados mediante trampas tendidas en las orillas de los ríos, cuando estos herbívoros venían a abrevar. Aprovecharían también probablemente la carne de animales muertos y completarían su dieta con la recolección de restos vegetales. En esos lugares próximos a los ríos o a zonas donde la materia prima para la fabricación de sus instrumentos era abundante, construirían sus chozas con materiales deleznables como troncos y ramajes de los que nada se ha descubierto hasta el presente.

Últimamente comienzan a aparecer restos de esas remotas épocas en cuevas. Una es la de Astigarraga, a sólo cuatro kilómetros de distancia de Irikaitz, en el valle de Goltzibar (Deba). A algunos de los habitantes de esta época les tocó sufrir los rigores de la penúltima glaciación, la glaciación del Riss, como lo muestra un hallazgo de Bidart relacionado con un nivel de esta época glaciar.

hace 100.000 años


Los neandertales

De esta época, que comienza hace unos 100.000 años y que conlleva una nueva tecnología producida por un tipo humano distinto, el hombre de Neandertal (Homo sapiens neandertalensis), tenemos un conocimiento mucho más amplio, ya que los yacimientos existentes son numerosos. Se dividen en dos grupos: los situados al aire libre, donde construirían probablemente sus chozas, y los situados en cuevas o abrigos bajo roca. Entre los primeros destacan los de Murba en Treviño y Urbasa, además de otro costero en Kurtzia, Sopelana. Entre los segundos sobresalen Axlor en Dima, Lezetxiki en Arrasate, Amalda en Zestoa, Olha en Kanbo e Isturitz en el pueblo bajonavarro del mismo nombre.

Durante la primera parte de este periodo el clima era benigno, como lo atestiguan los animales presentes en la base de los niveles musterienses del abrigo de Olha e Isturitz, animales de apetencias climáticas atemperadas. En efecto en esta primera fase aparecen restos de ciervos y uros, procedentes de la caza de sus pobladores. Pero poco a poco el clima fue deteriorándose y penetrando más intensamente la última glaciación, la del Würm, aunque no alcanzó sus momentos álgidos hasta más tarde, durante el Paleolítico Superior.

Ese enfriamiento del clima lo muestra la aparición de especies árticas y de apetencias climáticas frías, tales como el reno, el rinoceronte lanudo y el mamut, en algunos de los yacimientos citados. El dominio que estos grupos humanos tenían del fuego se constata perfectamente en los hogares descubiertos en algunos de estos mismos yacimientos. La forma de caza nos la ilustran la situación de Axlor, Lezetxiki o Amalda.

Axlor es un abrigo situado en una ladera a unos quince metros del torrente que corre en el fondo del valle. Este torrente se abrió paso a través de un paisaje calizo y formó, cerca del abrigo, un puente natural de roca caliza, precioso fenómeno kárstico realizado por el agua. Este puente une las dos laderas del valle. Este fenómeno llamó la atención de los lugareños, a quienes pareció una construcción artificial. Pero, al ver que ningún ser humano era capaz de construir semejante puente, atribuyeron su realización a los gentiles, seres gigantescos de la Mitología Vasca a los que se atribuyen distintas potencialidades. De ahí que el topónimo del lugar sea el de Jentilzubi o puente de gentiles.

Conocido el lugar, es fácil imaginarse la caza. Se trataría probablemente de una caza al ojeo, en que unos cazadores espantaban a los ungulados de la ladera donde se encuentra el abrigo y les obligaban a tener que pasar a la ladera opuesta, por el puente citado. Otros apostados en las proximidades, ejerciendo una acción análoga, provocaban un caos en la huida, de forma que muchos de los animales se despeñaban del puente abajo, donde otros hombres podían matar a los animales malheridos.

Se trataba de una caza oportunista, no dedicada o especializada a una sola especie, como en épocas posteriores, sino a todos los ungulados existentes en la zona. Así, en la cueva han salido abundantes restos de ciervos, cabras montesas, sarrios, caballos, bisontes y otros animales más en menores cantidades.

Este extraordinario lugar en el que la naturaleza colaboraba plenamente con la actividad fundamental de los pobladores de Axlor, la caza, fue ocupado durante muchos milenios. En efecto los estratos musterienses tienen una potencia de más de tres metros y su contenido es sumamente rico en hogares, en útiles y en restos óseos de alimentación.

En otro orden de cosas, estos grupos musterienses tenían unos peligrosos enemigos que le disputaban el hábitat. Eran el oso de las cavernas, abundantísimo entonces en el país, como en el resto de Europa y otro mucho más peligroso, si bien no tan frecuente: el león de las cavernas.

Estos animales acudían a invernar a las cuevas. El hombre tenía que defenderse de ellos mediante el fuego. La llama del fuego, procedente de una luz intelectual inmensamente superior a la de esas fieras, hizo que este hombre, físicamente mucho más débil, sobreviviera con éxito a esas temibles especies hoy extinguidas.

De estos seres humanos sabemos también más cosas. Conocemos algo de su cultura espiritual. Enterraban a sus muertos con alimentos y útiles. Decoraban su cuerpo para determinados ritos. Pero estos datos los conocemos a partir de otros yacimientos europeos de neandertalianos. Sin embargo, en la cueva de Lezetxiki hemos hallado ocres alóctonos, es decir, aportados por el hombre al yacimiento, los cuales no tienen valor como materia prima para la construcción de instrumentos, sino únicamente como colorantes. Quizá se coloreaban el cuerpo para determinadas prácticas rituales que se nos escapan por completo.

grandes avances

Los cromañones

Los autores de las manifestaciones del Paleolítico Superior pertenecen a la forma Homo sapiens sapiens, es decir al ser humano actual, representado entonces en Europa Occidental por la raza de Cromañón. Su presencia supuso grandes avances en todos los órdenes. Entre las manifestaciones principales se encuentran avances tecnológicos en la industria lítica, desarrollo de la industria del hueso, caza especializada, no sólo oportunista y, sobre todo, manifestaciones artísticas.

Esta época se extiende desde hace unos 40.000 años hasta hace unos 10.500. Toda ella tiene lugar dentro de un recrudecimiento climático grande. El límite de las nieves perpetuas, situado hoy en el Pirineo hacia los 3.500 metros de altitud, bajó hasta los 1.100 metros en las fases más frías. Las cumbres de Gorbea, Aizkorri, Aralar y el Pirineo navarro estaban bajo nieves perpetuas. Las temperaturas medias eran unos diez grados inferiores a las actuales.

Esto obligó a los grupos humanos del país a deshabitar en buena medida las tierras meridionales para refugiarse en las cuevas de los valles de la vertiente atlántica, más abrigados que las tierras altas de Álava y Navarra. Incluso en la vertiente atlántica las cuevas con habitación del Paleolítico Superior están por debajo de los 500 metros de altitud.

Grandes yacimientos de esta época son los de Santimamiñe en Bizkaia, Ekain en Gipuzkoa o Isturitz en Baja Navarra, todos los cuales contienen a su vez importantes santuarios de arte rupestre en su interior.

Fuente:noticiasdegipuzkoa.com

Secuenciado el ADN de un humano de hace 30. 000 años

Un esqueleto humano. - PÚBLICO

Un equipo de científicos ha logrado avanzar un importante paso hacia la recuperación de secuencias genéticas antiguas, una meta que permitirá un mejor conocimiento de las especies extintas, su evolución a lo largo del tiempo y su parentesco con las especies actuales.

Según publica Current Biology, se trata de la secuenciación completa del genoma mitocondrial que no reside en los cromosomas, sino en una parte de la célula que actúa como central energética de un Homo sapiens que vivió hace unos 30.000 años en la actual Rusia.

La dificultad de analizar ADN antiguo estriba en que las cadenas suelen aparecer degradadas en fragmentos pequeños y contaminadas con restos más modernos de otros orígenes, incluyendo, como ha ocurrido en algún caso, de los propios investigadores que recogen y estudian las muestras.

El director del estudio es el sueco Svante Pääbo, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig (Alemania), un reconocido experto en el análisis de ADN antiguo y líder del proyecto internacional del genoma neandertal.

Pääbo y sus colaboradores han refinado la aplicación de las tecnologías de secuenciación de segunda generación, que permiten leer los fragmentos de ADN sin necesidad de producir muchas copias de ellos para hacerlo, algo que puede distorsionar la muestra, y desechando las cadenas más largas e intactas, que suelen corresponder a contaminaciones más modernas. Este procedimiento técnico, que según Pääbo "era imposible hace sólo un año", es el principal logro del estudio que se podrá aplicar a otros casos.

Fuente:publico.es