viernes, 19 de junio de 2009

Lothar Bergmann descubre una nueva cueva con arte rupestre en Tarifa, Cádiz, España.


La bautizada como Cueva del Caminante contiene dibujos paleolíticos de dos caballos, de color rojo, e industria lítica · El abrigo ofrece la posibilidad de realizar excavaciones y estudios estratigráficos

Lothar Bergmann, incansable investigador y prueba palpable de que un tarifeño de pro puede haber nacido en cualquier parte del mundo, ha hecho un nuevo descubrimiento de una cueva paleolítica aumentando así el valioso patrimonio de arte rupestre existente en el municipio.

Como falta una protección oficial por parte de las administraciones con competencias en la materia, indicar el lugar de localización supone el mayor daño que se le puede hacer a este tipo de yacimientos arqueológicos. Por ello se reserva su localización, aunque se puede apuntar que se encuentra dentro del término municipal tarifeño.

La bautizada como la Cueva del Caminante representa una cavidad en cuyo interior se encuentra, aparte de un derrumbamiento, arte rupestre e industria lítica. En ella existe la posibilidad de realizar excavaciones y estudios estratigráficos.

En el abrigo se puede observar arte rupestre paleolítico (Solutrense) en forma de dos équidos. El estado de conservación de estas pinturas no es muy bueno. La característica principal de las figuras consiste en la manera de su ejecución: al realizarlas de color rojo se aprovechó unos resaltes naturales del panel.

En algunos de los dibujos que la decoran se ha dibujado sólo la parte delantera, la crinera, la cabeza (mirando hacia la derecha) y el cuello. Se puede apreciar el rasgo estilístico 'Pico de Pato' y la microcefalia. Parte del pecho, donde arranca la pata, está afectado por unos desconchones naturales de la piedra. De la barriga queda sólo un pequeño trazo. Parte de la crinera posterior y la línea cervico-dorsal está formada, además, por un resalte natural. Aquí no se observa ningún pigmento.

El segundo caballo cuya forma se reconoce en el abrigo rupestre se encuentra en peor estado que el primero referido. Se puede observar la cabeza mirando hacia la izquierda abajo. También este équido muestra el rasgo estilístico 'Pico de Pato' y está realizado junto a unos resaltes naturales. A causa de desconchones se ha perdido parte del morro.

Por otro lado, la existencia de industria lítica musteriense en el mismo refugio natural -donde son fácilmente reconocible evidencias de ocupación posterior por el hombre moderno, en forma de arte rupestre- conduce forzosamente a dos preguntas según el investigador: ¿Es posible que la desaparición de los Neandertales se produjera porque la nueva especie le expulsó de los lugares estratégicamente importantes para la supervivencia? ¿El arte rupestre, un medio de comunicación, utilizado en paralelo al habla y el lenguaje corporal, inventado por el hombre moderno justo en aquellos tiempos cuando todavía existieron poblaciones de neandertales, jugó algún papel en este hipotético proceso?

Se trata de incógnitas por descubrir que son hoy más fáciles de estudiar gracias al trabajo desinteresado del investigador Lothar Bergmann.

Fuente: europasur.es

Los orangutanes son los ancestros más cercanos del hombre, según estudio


Los orangutanes, no los chimpancés, son los ancestros más cercanos del hombre, según un estudio de antropólogos estadounidenses publicado hoy en la revista Journal of Biogeography.

Los científicos afirman que, según los análisis de ADN y la evidencia fósil, es "problemática" la idea de que los chimpancés sean los primates con mayor parentesco al hombre.

Jeffrey Schwartz, profesor de antropología de la Universidad de Pittsburgh, y John Grehan, presidente de la Academia de Artes y Ciencias, analizaron centenares de características físicas de chimpancés, gorilas y orangutanes.

Después de seleccionar 63, determinaron que los seres humanos compartían 28 rasgos únicos con los orangutanes, pero sólo dos con los chimpancés y siete con los gorilas.

Por otra parte, compararon 56 características que comparten los seres humanos modernos, los homínidos fósiles (como el australopitecos) y los fósiles de otros primates.

Ese análisis determinó que los orangutanes compartían ocho rasgos con los primeros seres humanos y el australopitecos.

Según los científicos, la presencia de características de orangutanes en el australopitecos contradice la expectativa generada por el análisis del ADN en el sentido de que los hombres primitivos debían tener similitudes con los chimpancés.

Schwartz y Grehan reconocen que los primeros seres humanos y los primeros primates aparecieron primero en África, en tanto que los orangutanes modernos se encuentran en el sudeste asiático.

Como explicación, señalan que los ancestros comunes de hombres y orangutanes migraron entre África, Europa y Asia hace entre 12 millones y 13 millones de años.

Fuente: adn.es

jueves, 18 de junio de 2009

Parto con dolor. ¿Desde cuándo?

Según las teorías vigentes, la adaptación de los animales al medio cambiante hizo que algunos primates comenzaran a adoptar posturas bípedas, dando lugar a los primeros homínidos hace unos 6 millones de años. Para ser efectivo, el bipedismo exigió cambios estructurales importantes a nivel esquelético, los cuales son hoy visibles en los restos fósiles de aquellos seres.

A través de los restos fósiles, los antropólogos han sido capaces de trazar una historia cada vez más completa y coherente sobre los distintos cambios que han sufrido los primates hasta llegar a ser lo que somos hoy en día. En esta historia, se observa que la pelvis femenina del homo sapiens actual es mucho más compleja y estrecha que la de sus antecesores. Y es esta complejidad la que hace el parto tan doloroso y complicado en nuestra especie.

El parto humano es de tipo rotacional. Esto quiere decir que debido a la relación de tamaños que existe entre la cabeza ósea y hombros del feto y el anillo óseo de la pelvis materna, la cabeza y los hombros del bebé deben realizar una serie de giros complejos que dificultan la tarea del parto y lo hacen tan doloroso para la madre. Para entenderlo bien, aquí os pongo un vídeo muy completo.

Si observais bien el vídeo, notaréis que la cabeza del bebé sale mirando hacia la espalda de su madre. Por el contrario, en los primates no humanos actuales, la cría sale mirando a los ojos de la madre, lo que permite que ésta pueda limpiarle las vías respiratorias y pueda tirar de ella para facilitar la expulsión.

En los humanos la madre no puede limpiar las vías del bebé ni puede arriesgarse a tirar de éste para ayudarlo a salir, pues podría ocasionarle graves lesiones en el cuello. El parto por rotación de los humanos, por tanto, ha sido forzado por el bipedismo y ha sido posible gracias a nuestro comportamiento social. Sin sociedad, sin ayudarnos unos a otros, seguramente nos habríamos extinguido por ser estructuralmente ineficientes.

En el artículo del antropólogo R.G. Franciscus , de la Universidad de Iowa, publicado la semana pasada en PNAS, se hace un repaso del conocimiento actual sobre las características de la pelvis en los homínidos haciendo énfasis en la posibilidad de determinar con cierta precisión cuándo surgió el parto con rotación.

Los restos estudiados hasta el momento, indican que el parto en el australopitecus era de tipo no rotacional. El patrón de parto rotacional actual tuvo que surgir más tarde, cuando se alcanzó un tamaño cerebral crítico añadido al patrón de hombros anchos y rígidos de los homínidos.

Hasta ahora, el consenso era que el parto rotacional no había surgido durante el pleistoceno temprano ni medio. Esto se ha confirmado recientemente con el descubrimiento de una pelvis femenina de entre 1.4 y 0.9 millones de años de antigüedad. Otros estudios, basados en la reconstrucción de una pelvis a partir de restos incompletos, indican que los neandertales retuvieron este patrón de parto hasta el pleistoceno tardío.

El parto rotacional, parece haber sido identificado en el Homo sapiens arcaico a partir de restos pélvicos parciales de tres especímenes más recientes: una hembra española de hace 600.000 años, una hembra china de hace 260.000 años y un macho neandertal de 60.000 años.

Usando técnicas informáticas para reconstruir la pelvis y caderas a partir de restos incompletos, se ha confirmado que los neandertales tenían un patrón de parto distinto del de los humanos modernos. En lugar de rotar de tal manera que la cabeza se orienta mirando hacia la espalda de la madre, en los neandertales el bebé saldría mirando a la madre.

¿Qué implican estos patrones distintos de parto entre humanos modernos y neandertales? Los estudios indican que las tendencias de desarrollo encefálico en el Pleistoceno medio resultaron en problemas obstétricos tanto en neandertales como en humanos modernos, pero evolucionaron de modos distintos. Los neandertales incrementaron las dimensiones transversales del canal del parto, con pocas diferencias entre machos y hembras en determinadas zonas. Los humanos modernos sufrieron una expansion anteroposterior del canal del parto (fijaos que en el vídeo el bebé gira la cabeza 90º antes de salir, lo que muestra que el canal del parto es más ancho de atrás a adelante [anteroposterior] que de izquierda a derecha).

A pesar de las diferencias entre humanos modernos y neandertales, ambos linajes tuvieron partos difíciles y con asistencia obligada, lo que seguramente tuvo muchas otras implicaciones sociales

Mas informacion:gentedigital.es/blogs/cienciadepapel/47/blog-post/1967/parto-con-dolor-desde-cuando/

Fuente: gentedigital.es

miércoles, 17 de junio de 2009

El primer humano de Asia era en realidad "un simio misterioso", Sichuán, China.

Russell Ciochon y una recreación de 'Gigantopithecus'.

Uno de los descubridores de la mandíbula de Longgupo, atribuida a un Homo habilis de 1,9 millones de años, niega ahora la humanidad de la quijada

En la década de 1980, dos paleontólogos chinos hicieron un descubrimiento revolucionario en la cueva de Longgupo, muy cerca del río Yangtsé a su paso por la provincia de Sichuán. En el yacimiento, junto a restos de mastodontes, osos panda prehistóricos y Gigantophitecus, el mayor de los primates que ha pisado el planeta, apareció una misteriosa mandíbula de apariencia humana rodeada por rudimentarias herramientas de piedra. Tras muchas deliberaciones, científicos chinos y de EEUU anunciaron al mundo en 1995 que aquella quijada perteneció a un Homo habilis que se paseó por Asia hace 1,9 millones de años.

Su estudio, publicado en la revista Nature, prácticamente talaba el árbol evolutivo contemplado en la época. Hasta entonces, se pensaba que los primeros humanos que llegaron a Asia oriental desde su refugio africano no lo hicieron hasta hace un millón de años, y se suponía que fueron Homo erectus, los homininos más viajeros hasta la llegada de los Homo sapiens.

El hallazgo fue espectacular, pero incorrecto. La mandíbula que supuestamente perteneció al primer humano asiático conocido fue, en realidad, de un mono. "He cambiado de opinión. Ahora estoy convencido de que el fósil de Longgupo y otros similares no corresponden a un humano anterior al Homo erectus, sino, más bien, a uno o varios misteriosos simios indígenas de los bosques asiáticos del Pleistoceno", escribe hoy en Nature el paleoantropólogo Russell Ciochon, uno de los científicos que proclamaron el descubrimiento hace casi 15 años.

Su marcha atrás se apoya en la comparación de los huesos del supuesto primer asiático con restos de otros primates desenterrados desde entonces. Sin embargo, ¿cómo explicar la presencia de útiles de piedra en la cueva? "Posiblemente fueron añadidos más tarde al yacimiento", se responde el propio Ciochon.

Para la paleoantropóloga María Martinón-Torres, el escepticismo hacia la humanidad de la mandíbula de Longgupo "no descarta que haya restos humanos en Asia con 1,9 millones de años". La científica, del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, en Burgos, lleva siete años repartiendo su tiempo entre el yacimiento de Atapuerca y el de la aldea georgiana de Dmanisi. En este último, ya han aparecido fósiles humanos de 1,8 millones de años. "Asia es un continente que no ha sido explorado por la ciencia. Con la visión africocentrista que existe en la paleoantropología, todo lo que aparece fuera de África es una sorpresa, nunca encaja en el esquema", explica.

Para Martinón-Torres, hay que tener en cuenta que "las dispersiones no son siempre de África a Asia", por lo que pudieron surgir nuevas especies de homininos en Asia, como se pensaba de los supuestos Homo habilis deLonggupo, y colonizar otros puntos del planeta.

Fuente: publico.es

¿Nos comimos a todos los Neandertales?

publicado en el Journal of Anthropological Sciences, Fernando Rozzi

Hace 30.000 años desaparecían los últimos Neandertales de la faz de la Tierra. Durante décadas, los antropólogos buscaron la causa de este suceso en los cambios climáticos, falta de adaptación o, incluso, en alguna clase de epidemia que los diezmó, sin encontrar una explicación convincente. Sin embargo, hay un experto que asegura que sabe que ocurrió: simplemente nos los comimos a todos.

Los antropólogos han vagado por el mundo – a menudo desconcertados- buscando pruebas que certifiquen el motivo de la desaparición total de los Neandertales. Buscan una explicación casi desde que se inventó la antropología. Se sabe que estos primos cercanos de los Homo Sapiens -que hoy atestan la Tierra- se extinguieron hace unos 30 mil años. Fue un suceso extraño ya que no eran radicalmente diferentes al hombre actual pero, por algún motivo, no lograron sobrevivir hasta nuestros días. Se han ensayado varias hipótesis para explicar este hecho, algunas de las cuales cuentan con el beneplácito de muchos expertos, pero ninguna de ellas termina de conformarlos a todos. Es por eso que se sigue trabajando para descubrir la verdad.

Sin embargo, Fernando Rozzi, un experto del Centre National de la Récherche Scientifique (París), cree que tiene la respuesta: no hay Neandertales entre nosotros porque nos los comimos a todos. El trabajo ha sido publicado en el Journal of Anthropological Sciences y –como era de esperar- ha levantado gran revuelo en la comunidad científica. Pero Rozzi parece tener pruebas irrefutables de que –hace 300 siglos- cenábamos Neandertales a la luz de la hoguera en nuestras confortables cavernas. Su conclusión se basa en las marcas se existen en una mandíbula de Neandertal encontrada en Les Rois, un sitio del suroeste de Francia. Los cortes que presenta este (¿apetitoso?) hueso coinciden al detalle con otros encontrados en osamentas de ciervos y demás animales que sirvieron de alimento a los seres humanos de esa época. “Ese Neandertal tuvo un final violento en manos de un antepasado nuestro, que luego se lo comió", dice Rozzi en su artículo.

El maxilar en cuestión, que ha obligado a modificar radicalmente el “libro de cocina” básico del Homo Sapiens, fue hallado durante excavaciones efectuadas hace bastante tiempo. Inicialmente se pensó que pertenecía a un humano, pero exámenes posteriores confirmaron que su dueño era Neandertal. “Durante años los expertos han tratado de ocultar las evidencias de canibalismo prehistórico, pero creo que tenemos que aceptar que tales practicas se llevaron a cabo”, dice Rozzi. Además, añadió que los dientes del maxilar podrían haber sido utilizados para hacer un collar: no solo nos los zampábamos, sino que además hacíamos artesanías con los restos.

La conclusión de Rozzi, a pesar de lo controvertida que resulta, tiene muchas probabilidades a su favor. Existen una gran cantidad de pruebas circunstanciales que abonan la idea de que los Neandertales fueron aniquilados por los seres humanos. Se sabe que las tribus de estos homínidos abundaban en la Europa de hace unos 300.000 años, y la gran mayoría se las ingenió para sobrevivir varias edades de hielo antes de desaparecer hace unos 30.000 años. Puede ser una coincidencia, pero esa es aproximadamente la fecha en que los seres humanos llegaron al continente, provenientes de África. Es posible (y solo posible) que el largo viaje nos haya abierto el apetito, y los Neandertales nos hayan servido de aperitivo.

Las teoría barajadas hasta hoy básicamente proponían que la razón por la que no existen Neandertales entre nosotros eran la escasez de alimento por la competencia que suponían los Homo Sapiens, o que murieron porque estaban peor adaptados que nosotros a los cambios climáticos. Y si bien todo eso probablemente sea cierto, ahora se le suma otra posible causa a su desaparición: sirvieron de alimento a nuestros antepasados.

Fuente: neoteo.com

martes, 16 de junio de 2009

Los homínidos de Atapuerca eran diestros hace medio millón de años, España.

Un rasgo típicamente humano

Un estudio de 163 dientes fósiles pertenecientes a 20 de los 28 individuos de la Sima de los Huesos, en el Yacimiento de Atapuerca (Burgos), ha revelado que los homínidos de hace 500.000 años, de la especie Homo heidelbergensis, ya eran totalmente diestros.

Los dientes anteriores (incisivos y caninos) de estos individuos presentan unas estrías orientadas de manera oblicua, fruto de utilizar la dentición como una tercera mano en diversas tareas. "Los individuos de la Sima de los Huesos sujetarían algún tipo de material (carne, vegetales...etc) entre los dientes anteriores y lo tirarían con una mano, y con la que quedara libre cortarían estos materiales utilizando una herramienta lítica.

En este proceso se producirían pequeños cortes accidentales en el esmalte dentario, que son las estrías o marcas analizadas", comenta Marina Lozano, investigadora del IPHES (Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social).

Para llegar a esta conclusión, "se han replicado de manera experimental este tipo de estrías con el objetivo de saber si una persona diestra y otra zurda producen marcas con la misma orientación", señala.

Con esta finalidad se han utilizado 23 dientes procedentes de extracciones quirúrgicas actuales que han sido divididas en dos grupos. Cada grupo de dientes se ha enganchado en un protector bucal como el que utilizan los deportistas, con el fin de simular el prognatismo facial de los individuos de Homo heidelbergensis.

"Una persona habitualmente diestra hizo cortes en los dientes con la mano derecha, mientras que un individuo zurdo hizo cortes en los dientes con la mano izquierda. El análisis de las marcas resultantes ha indicado que la orientación mayoritaria de las marcas es diferente, según la mano utilizada. Una persona diestra las hace oblicuas hacia la derecha y una persona zurda las produce oblicuas hacia la izquierda", declara Marina Lozano.

La comparación de estos resultados con las marcas encontradas en los dientes de los homínidos de la Sima de los Huesos ha permitido concluir que 15 de los 20 individuos utilizaban de manera preferente la mano derecha.

CARACTERÍSTICAMENTE TÍPICAMENTE HUMANA

El hecho de que hace 500.000 años ya se utilizara la mano derecha preferentemente a la izquierda para realizar diversas tareas como cortar pieles, carne o fibras vegetales demuestra que una característica típicamente humana como el uso preferente de una mano ya estaba presente en otras especies de Homo.

Los resultados de esta investigación se dan a conocer ahora en la revista Evolution and Human Behaviour (en prensa, publicado on-line, http://www.ehbonline.org/inpress), que firman Marina Lozano, Marina Mosquera y Eudald Carbonell, investigadoras y director del IPHES (Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social), con Juan Luis Arsuaga y José Maria Bermúdez de Castro, codirectores éstos dos últimos del Proyecto Atapuerca con Carbonell.

La Sima de los Huesos pertenece al complejo cárstico de Cueva Mayor-Cueva del Silo. Para acceder hay que bajar hasta un pozo de 13 metros de profundidad, en cuyo fondo se encuentra uno de los depósitos de fósiles más importante del mundo y contiene la mayor acumulación de restos humanos, con una cronología de 500.000, nunca antes documentada.

La especie Homo heidelbergensis es un antepasado directo de los neandertales. Vivió en Europa entre hace 500.000 y 250.000 años. Los individuos eran altos y robustos, con una capacidad craneal de unos 1.350 cm3.

Fuente: europapress.es

Hallado el primer fósil de neandertal del Mar del Norte, Holanda.

Se trata de la primera vez que es recuperado de las aguas un resto de esta especie humana

El primer fósil de neandertal hallado en el Mar del Norte ha sido presentado este lunes en sociedad en Holanda, en cuyo Museo de la Antigüedad permanecerá expuesto hasta finales de septiembre. Se trata de un fragmento del cráneo de un varón joven, con una dieta basada en la carne, típica de los neandertales, y que mostraba marcas de una lesión -tal vez un tumor congénito- en el hueso.

Fechado hace unos 40.000 años, fue encontrado en las costas de Zelanda, al suroeste del país. En la misma zona, rica en fósiles de mamíferos, habían aparecido antes restos de mamut y herramientas de piedra. La porción ahora desvelada es, además, la primera de su clase recuperada del fondo marino en el mundo. Descubierto por Luc Anthonis, un paleontólogo aficionado belga, el fósil fue enviado para su estudio al Instituto alemán de Antropología Evolutiva de Leipzig. En Holanda, hizo lo propio un equipo científico de la universidad de Leiden.

Según los expertos, hace medio millón de años el nivel del Mar del Norte era mucho más bajo que ahora y había grandes partes secas. Habitadas por especies de la Edad del Hielo, el hombre de Neandertal "debió ser una rareza comparado con los animales que le rodeaban", señalan fuentes universitarias de Leiden. Repartido por Europa y Asia, el Neandertal era un cazador bajo y fuerte que caminaba erguido. Enterraba a sus muertos y fabricaba utensilios, algunos de los cuales han sido recuperados en esta ocasión junto con el trozo de cráneo.

Fuente: elpais.com / foto de arqueologia viva