jueves, 8 de octubre de 2009

"Ardi" el Ardipithecus ramidus despierta controversia


Cada vez que se anuncia algún hallazago de importancia hemos podido ver controversias respecto a la verasidad o inclusive la invención o la modificacion de datos desde las grandes compañias que difunden y lucran con esta información, por otra parte el descargo de estos medios masivos de informacion es que en el mundo cientifico existiria un celo execivo por las investigaciones que ellos financian o por las que pagan derechos para su difucion, bueno las pruebas siempre con el tiempo quedan en evidencia solo que esto se da con muchisima menos difucion y ponposidad que los estrenos mundiales, donde como todos sabemos se muestra parcialmente el proceso de investigacion.

el conocido blog de Martín Cagliani, Mundo Neandertal, pone en el tapete parte de estos antecedentes:

" Varios paleontólogos y paleoantropólogos con blogs han expresado sus dudas y desconfianzas con la relación entre los 11 papers de Science sobre Ardipithecus ramidus y el documental de Discovery Channel que sale apenas una semana después de publicarse los papers. John Hawks, paleoantropólogo de la Universidad de Wisconsin, que tiene un blog excelente sobre el tema ya expresó sus dudas cuando vio que el documental "Discovering Ardi" se iba a emitir el día 11 de octubre. Lo más increíble es que en uno de los papers se hace algunas referencias a cosas que habría dicho Darwin que podrían haber predicho a Ardi, pero lo cierto es que Darwin nunca dijo nada de eso, y es que en su época la paleontología estaba en pañales. Pero… Hawks descubrió que esos dichos del paper podrían haber estado influenciados por Discovery Channel, ya que son las frases con las que promocionan el documental… Ya desde la primera noticia les comenté el parecido de la parafernalia con que salió a la luz todo el trabajo sobre Ardi y cómo lo hizo Ida, Darwinius. Pero marqué la diferencia, en que el caso de Ida fue apresurado por empresas de marketing y televisión, al grado que se cometieron muchos errores y se apresuró todo el trabajo científico. Con Ardi no parece haber pasado esto, ya que han transcurrido 17 años desde el descubrimiento. Pero ahora leo a Laelaps, que él habló con algunos de los integrantes del grupo que publicó los 11 papers, y le dijeron hace dos años que estaban buscando publicar todos los papers juntos en Science o Nature. O sea que ya tenían todo listo hace dos años… Habrá hecho el trato con Discovery en aquel momento? Así se podría explicar que ya tengan el documental listo unos pocos días después de la publicación. Sea lo que sea, no es nada bueno que los tiempos de la ciencia se apresuren o se enlentezcan en favor de los medios de comunicación. " (http://neanderthalis.blogspot.com/2009/10/ardipithecus-demorado-por-discovery.html)

otro blog, Conocer Ciencia, tambien menciona, el error en el que podemos caer producto de la informacion confusa o manipulada.

"Ardi no es el ancestro humano más antiguo conocido. Da igual que lo hayan leído en la Prensa, escuchado por la radio o visto en la televisión. Quien diga eso o no se ha leído ni siquiera la nota de prensa del hallazgo -aquí la tienen en español- o no la ha entendido, además de ignorar los avances en el estudio de nuestros orígenes de casi dos décadas.Ardipithecus ramidus, especie de la que ayer se presentó en la revista Science el fósil más completo conocido -el esqueleto de una hembra-, vivió en África hace 4,4 millones, bastante después de la separación de los linajes del hombre y el chimpancé, que la genética sitúa entre hace 6 y 7 millones de años. Además de su valor científico, Ardi puede ser un fósil que con el tiempo alcance tanta o más importancia simbólica que la pequeña Lucy, cuyos huesos, por cierto, tuve oportunidad de ver hace dos semanas en Nueva York. Los restos de Lucy, una Australopithecus afarensis, fueron descubiertos en Etiopía por Donald Johanson en 1974. Demostraba que ya hace 3,2 mllones de años había en África primates que caminaban erguidos, es decir, homínidos. Diecinueve años después, el equipo del paleoantropólogo Tim White encontró, también en Etiopía, huesos de un homínido muy primitivo, al que bautizó comoArdipithecus ramidus y que vivió hace 4,4 millones de años.

Ardi forma parte de esta especie. Era una hembra, que pesaba alrededor de 50 kilogramos y medía unos 120 centímetros de altura. Del estudio de sus restos -la mayor parte del cráneo, manos, pies, extremidades y pelvis-, White y sus colaboradores deducen que ya no podemos considerar al último ancestro común de chimpancés y homínidos -que vivió millones de años antes- más parecido a los primeros que a los primeros de los segundos.

En los últimos diecisiete años, los hallazgos de restos de homínidos más antiguos que Lucy han llegado varias a las primeras páginas de los periódicos. El más célebre es Toumaï, que vivió en lo que hoy es Chad hace entre 6 y 7 millones de años, fue bautizado científicamente como Sahelanthropus tchadensis y presentado al mundo en 2002; un año antes, Brigitte Senut dio a conocer los restos deOrrorin tugenensis, también conocido como El hombre del milenio y de unos 6 millones de años de antigüedad; y no podemos olvidar el hallazgo del también anterior Ardipithecus kadabba. Este saber no es esotérico, en el sentido de oculto. Está a alcance de cualquiera en los libros de divulgación científica sobre nuestros orígenes y, para contextualizar las extraordinarias conclusiones del estudio de Ardi, lo recordaba ayer Ann Gibbons en las páginas de Science, en un artículo que incluye un gráfico que, por lo que se ve, tampoco casi ningún periodista ha visto:




Titulado Fósiles de la familila humana, el gráfico deja claro que Ardi no es el más antiguo y que le preceden Sahelanthropus, Orrorin y A. kadabba. Además, al pie se lee: "Rellenando un hueco.Ardipithecus es un enlace entre los primeros homínidos y los posteriores, como se ve en esta línea temporal que muestra los fósiles y taxones homínidos más importantes".(http://pepascientificas.blogspot.com/2009/10/ardi-no-es-el-ancestro-humano-mas.html)

seguiremos estando expuestos a la necesidad del mercado y el marketing, que basados en el retorno economico motivarán al consumo de su producto en base a informaciones modificadas y procesadas no siempre de la mejor manera, pero del mismo modo simpre estara la premisa de los egos cientificos y el descarte de cualquier informacion que ellos no produscan, por ello creo lo mas recomendable siempre es postergar el juicio y recabar la maxima cantidad de informacion para de esa manera sacar nuetras propias ideas.

viernes, 2 de octubre de 2009

Antes de 'Lucy' fue 'Ardi', el ancestro común del hombre y el chimpancé; Ardipithecus ramidus

Portada de la revista Science, que recoge ampliamente los trabajos de investigación del homínidoSCIENCE

El Ardipithecus ramidus es una especie homínida que vivió hace 4,4 millones de años en lo que hoy es Etiopía. Su esqueleto ha sido descrito y analizado por primera vez por un equipo internacional de científicos en una investigación publicada en la revista Science.

Ardipithecus, una hembra más conocida entre los antropólogos como 'Ardi', no es el ultimo antepasado común compartido por humanos y chimpancés, aunque probablemente compartió varias de las características de este antecesor y dada su antigüedad nos acerca más a ese esquiva rama primigenia común entre ambas especies.

Lo más llamativo de 'Ardi' no son las similitudes que podamos encontrar en sus rasgos con el ser humano actual: sus manos, su cuerpo erguido, su forma de caminar... Lo sorprendente son las diferencias con los chimpancés y gorilas de hoy en día, lo que demuestra que tomamos caminos evolutivos muy diferentes.

'Ardi' pesaba alrededor de 50 kilogramos y medía unos 120 centímetros de altura y es un millón de años anterior a 'Lucy', el famoso esqueleto parcial femenino de Australopithecus afarensis.

El desenterramiento del esqueleto de este ejemplar en Etiopía terminó en 1994. Hasta el hallazgo de 'Ardi' el hito más importante en el estudio de la evolución del hombre había sido 'Lucy', encontrada en 1974 y bautizada así por la conocida canción de los Beatles Lucy in the sky with diamonds.

Los investigadores han analizado el cráneo, dientes, pelvis, manos, pies y otros huesos encontrados en Etiopía. 'Ardi' tiene una mezcla de rasgos primitivos que comparte con sus antecesores, los primates del Mioceno, y otros rasgos que se observan también en homínidos posteriores.

"En Ardipithecus tenemos una forma no especializada que no ha evolucionado mucho en la dirección de Australopithecus. Por lo que cuando vas de la cabeza a los dedos del pie, lo que ves es una criatura mosaico, que no es ni chimpancé, ni es humano. Es Ardipithecus", afirma Tim White de la Universidad de California Berkeley, uno de los principales autores de la investigación

Diferentes caminos evolutivos
Reconstrucción de cómo sería ’Ardi’, una hembra de 1,20 metros y 50 kilos de peso de hace 4,4 millones de años.JH MATTERNES

Sin embargo, varios de sus rasgos no aparecen en los simios africanos de nuestros días. Esto demuestra que es muy probable que los simios africanos hayan evolucionado ampliamente desde que compartimos ese último ancestro común, lo que los convierte en pobres modelos para entender nuestra propia evolución.

Hasta la fecha, los investigadores creían que los simios modernos conservaban rasgos del último antepasado que compartieron con los humanos. En otras palabras, se pensaba que este presunto ancestro era más tipo chimpancé que tipo humano. Por ejemplo, se habría adaptado para balancearse y colgarse de las ramas de los árboles, y quizá anduvo sobre sus nudillos mientras estaba en el suelo.

Sin embargo, 'Ardi' ha puesto patas arriba todos estos supuestos. Estos homínidos parecen haber vivido en un entorno boscoso, en donde treparon en cuatro patas a lo largo de las ramas de los árboles y caminaron, erguidos, sobre las dos patas en el suelo.

No andaban sobre sus nudillos, no se columpiaban y se colgaban en las ramas de los árboles como hacían los chimpancés.

'Ardi' nos cuenta millones de años después que los homínidos y los simios africanos siguieron cada uno senderos evolutivos diferentes y que ya no podemos considerar a los chimpancés como el 'sustituto' de nuestro último antepasado común, todavía por encontrar.

"Darwin fue muy sabio en este respecto", explica Tim White. "Dijo que tenemos que ser muy cuidadosos. La única manera en la que vamos a saber realmente a quién se parece este último antepasado común es ir y encontrarlo. Hemos encontrado algo bastante cercano, de 4,4 millones de años. Y, tal y como Darwin entendió, la evolución de los linajes de los simios y el linaje humano ha avanzado independientemente desde la época en que esas líneas se separaron, desde el último antepasado común que compartimos", concluye White.

Fuente: rtve.es

viernes, 25 de septiembre de 2009

Localizado en Requena un yacimiento del Paleolítico con una antigüedad de 50.000 años

El Instituto Valenciano de Conservación y Restauración (IVCR) de Bienes Culturales ha localizado en el término municipal de Requena un importante yacimiento del Paleolítico Medio, época en la que vivió el hombre de Neandertal, con una antigüedad de 50.000 años, informan fuentes de la Generalitat.

El yacimiento se sitúa en las inmediaciones de la Rambla de los Morenos, donde se ha localizado un importante número de restos de herramientas como raederas, denticulados y perforadores, además de restos de talla y fragmentos de carbones.

La naturaleza de los restos y su excelente estado de conservación indican a los investigadores del IVCR que se trata de un asentamiento de neandertales al aire libre relacionado tal vez con la existencia de una fuente permanente de agua como es el manantial de los Morenos.

Dada la importancia de este enclave, el pleno del Consell propuso iniciar los trámites para su declaración como Bien de Interés Cultural y al mismo tiempo elaborar un expediente para promover su declaración como Patrimonio Mundial dentro de un itinerario cultural de la vid y el vino.

Los resultados de las prospecciones están siendo de enorme interés en la definición del poblamiento ibérico en torno a las Pilillas, pero uno de los resultados más sorprendentes ha sido el hallazgo de un importante yacimiento del Paleolítico Medio, época en la que vivió el hombre de Neandertal.

El interés del yacimiento radica en que es el primero de estas características en la comarca de Requena-Utiel y uno de los pocos yacimientos al aire libre de esta naturaleza en la Comunitat Valenciana.

Por las características de las piezas y del sedimento asociado puede tener una antigüedad cercana a los 50.000 años.

Fuente: EFE

viernes, 11 de septiembre de 2009

Los humanos se hacían ropa con lino hace 34.000 años

Dos fibras encontradas en la República de Georgia. | Science/AAAS

Un equipo de arqueólogos ha descubierto fibras de lino de 34.000 años. Estas fibras, las más antiguas que se conocen, se encontraron en la cueva Dzudzuana, situada en la falda de una montaña del Cáucaso, en la República de Georgia. El hallazgo se publica en la revista Science.

Los investigadores aseguran que estas fibras de lino del Paleolítico Superior no procedían de un cultivo: "Sabemos que es lino silvestre que crecía en las inmediaciones de la cueva, y tras analizarlas con carbono 14 podemos asegurarlo", afirma Ofer Bar-Yosef, profesor de arqueología prehistórica de la Universidad de Harvard y uno de los directores de la excavación. "Lo más probable es que se usaran para hacer tela e hilo con los que fabricar después prendas de vestir, coser piezas de cuero, o atar los paquetes en sus desplazamientos", añade.

"Se trata de una invención muy importante para los primeros humanos", señala Bar-Yosef. Estos inventos aumentaban sus posibilidades de supervivencia y además, facilitaban su movilidad en esta región montañosa de duras condiciones climatológicas. Con ropa y zapatos de más calidad podían soportar mejor el frío, y con paquetes mejor atados podían moverse más cómodamente, una ventaja importante para una sociedad de cazadores-recolectores. Los arqueólogos también averiguaron que algunas fibras se utilizaron para hacer cuerdas o cadenas porque estaban torcidas. Otras eran de color negro, gris, turquesa o rosa porque estaban teñidas con pigmentos vegetales de plantas de la zona.

Hoy en día, estas fibras no son visibles para el ojo humano ya que los objetos de los que provienen hace mucho tiempo que se desintegraron. Eliso Kvavadze del Instituto de Paleoecología, del Museo Nacional de Georgia fue quien las encontró al examinar con el microscopio las muestras de arcilla de diferentes estratos de la cueva. Fue toda una sorpresa. El objetivo de los científicos era analizar el polen presente en las muestras, como parte de un estudio sobre el medio ambiente y las fluctuaciones de temperatura a lo largo de miles de años. Sin embargo, encontraron estas fibras de lino que superan el récord de antigüedad de las encontradas en Dolni Vestonice, República Checa, que tienen unos 28.000 años.

Este equipo comenzó las excavaciones de esta cueva en 1996, y han vuelto cada año para completar el trabajo. "Queríamos saber cuándo se ocupó la cueva, dónde iban de caza y dónde recolectaban alimentos, qué tipo de herramientas de piedra, hueso y asta usaban, y cómo las usaban, si se ponían colgantes para la decoración del cuerpo... Y al final, encontramos las fibras de lino. Ha sido una sorpresa maravillosa", admite el profesor de Harvard.

Fuente: elmundo.es

sábado, 5 de septiembre de 2009

Granada, clave para explicar el éxodo de los homínidos

Fósiles de dientes humanos hallados en la Cueva Negra, en la provincia de Murcia EFE

Cuando los primeros antepasados del hombre alzaron la mirada y se dispusieron a abandonar la cuna africana de la humanidad, comenzaron un viaje que ha durado millones de años y que, de hecho, todavía no ha terminado. De aquellos primeros años de andadura quedan pocos restos, por eso cada vez que una nueva pieza del puzzle se revela ante los investigadores, las repercusiones para el inmenso tapiz de la historia humana pueden llegar a ser muy importantes.

Esto es precisamente lo que ha vuelto a ocurrir, treinta años después, en la localidad granadina de Fonelas, donde de nuevo los primeros pobladores de la región siguen dando sorpresas a los científicos. En un estudio publicado ayer en la revista de referencia Nature, los investigadores Luis Gibert y Gary Scott, refuerzan la teoría de que los primeros moradores europeos entraron al continente por el Estrecho de Gibraltar, un dato muy debatido por la comunidad científica, que ahora dispone de más información para reescribir los primeros pasos de la humanidad.

Hasta la década de los setenta y ochenta de la pasada centuria, se creía que los primeros europeos llegaron a estas tierras cruzando un largo camino que incluiría la actual zona de Israel, las montañas del Cáucaso y los Cárpatos, los Alpes… En definitiva, la ruta hubiera supuesto bordear el Mediterráneo por el norte, algo que implicaría "una travesía muy complicada", como explica ahora el doctor Luis Gibert.

Fueron precisamente las investigaciones de su padre, el fallecido José Gibert, en la cuenca de Guadix-Baza-Huéscar, las que generaron una revolución en la hasta entonces aceptada historia de la colonización europea. De aquellas primeras excavaciones en Orce surgió un fragmento de cráneo con alrededor de un millón y medio de años de antigüedad, perteneciente al género ´Homo´, lo que trastocó todas las teorías, ya que los primeros pobladores íberos deberían ser mucho más recientes. De esta forma se abrió una vía paralela para explicar la llegada de los primeros ´hombres´ a Europa.

Pero los descubrimientos del equipo Gibert, que también contó con la colaboración de reputados investigadores como Agustí y Moyà-Solà, no estuvieron exentos de polémica, al considerar parte de la comunidad científica que los restos hallados pertenecerían a un mamífero de la familia de los equinos, como tal vez un caballo o asno. Una extraña formación hallada en el hueso occipital abrió una profunda división entre los investigadores que, desde 1984, no se ponen de acuerdo sobre el verdadero origen del cráneo y, por tanto, sobre la teoría defendida por los Gibert.

El descubrimiento de hachas de mano en la Solana del Zamborino (Fonelas) y en la Cueva Negra del Río Quípar, en Murcia, revela que la transición de la cultura lítica olduwaiense –que elaboraba lacas y cantos de forma unifacial– a la industria acholense –que ya fabricaba las hachas de mano trabajadas de forma bifacial–, tuvo lugar en Europa hace 900.000 años o más, y no 500.000 años como hasta ahora se defendía. Estos datos avalarían que hubo una ocupación humana continuada en la península ibérica por lo menos desde hace 1,4 millones de años atrás. "Existía un gran diacronismo entre la historia de África y Europa", añade Gibert, que con este nuevo estudio le da un mayor sentido al éxodo prehistórico.

Gracias a la publicación elaborada en el Berkley Geochronology Center de California, por Gibert y Scout, se puede ver la evolución de las distintas culturas neolíticas que se dieron en la península, algo "único en Europa", que refuerza el valor de los yacimientos paleolíticos y apuntala la idea de que "tuvimos que pasar por aquí", concluye Gibert, que no da por invalidada la otra teoría de expansión, aunque plantea serios problemas como la ausencia de herramientas de esas edades en el borde norte del Mediterráneo. "Además, hace un millón y medio de años Gibraltar era muy diferente", dice el investigador, que opina que habría sido "más fácil" para los antepasados del hombre, cruzar lo que posiblemente fue un puente de tierra.

El sur de la Península Ibérica, con los referentes en el mundo de la paleontología como Fonelas, Orce y la Cueva Negra del Río Quípar, sigue guardando secretos sobre los orígenes y expasión de la humanidad. Será cuestión de tiempo y esfuerzo el descubrir toda la verdad sobre los primeros habitantes de Europa.

Fuente: laopiniondegranada.es

Los agricultores europeos de hace 7.500 años eran inmigrantes

Cuando los humanos modernos llegaron a Europa hace 45.000 años, reemplazaron a los neandertales que vivían en el continente. Ahora, un nuevo estudio genético, publicado en la revista Science, revela que sus descendientes sufrieron el mismo destino al finalizar la edad de hielo hace 11.000 años.

En aquella época, la agricultura y la ganadería comenzaron a reemplazar en Europa el estilo de vida cazador-recolector de los primeros sapiens. Al principio, de un modo gradual a través de Turquía, Grecia y Bulgaria y, a partir de hace 7.500 años, en tan sólo unos pocos siglos, se extendió desde Centroeuropa hasta Francia por el oeste y Ucrania por el este.

La expansión de esta cultura es un hecho arqueológico bien conocido. Sin embargo, hasta ahora había una larga controversia de más de un siglo entre los que defendían que este cambio cultural fue propiciado por la llegada de otros individuos procedentes de Oriente Medio frente a los partidarios de una modificación de los hábitos de las poblaciones que ya vivían en la zona.

Un equipo de científicos de las universidades de Mainz (Alemania), University College de Londres y Cambridge (Reino Unido) ha zanjado el debate: los agricultores eran inmigrantes.

Comparando el ADN mitocondrial, extraído de cráneos fósiles, de los primeros granjeros con el de los cazadores-recolectores anteriores, los investigadores demuestran que se trata de dos poblaciones genéticamente diferentes. Y, al comparar ambos grupos con los europeos actuales, concluyen que los cazadores-recolectores del Paleolítico europeo apenas contribuyeron al acervo genético de los habitantes modernos.

Los humanos que trajeron a Europa el Neolítico, por tanto, sustituyeron a los antiguos pobladores del continente. La expansión de este grupo humano coincide en el tiempo y el espacio con la aparición de una mutación beneficiosa que permite a los europeos modernos digerir la lactosa de la leche durante la edad adulta, según otro artículo publicado recientemente en PLoS Computational Biology.

Fuente: homoysapiens.com

El hombre habitó Altamira hace 22.000 años, 4.000 antes de lo que se pensaba

Un trabajo realizado por los investigadores del propio Museo Altamira desvela este importante dato


"Los cazadores del Paleolítico habitaron la cueva de Altamira desde hace 22.000 años, 4.000 antes de lo que se pensaba, un descubrimiento que da un nuevo sentido a sus pinturas más antiguas, un puñado de figuras rojas hasta ahora encuadradas en un período cultural, el Solutrense, en el que sus características "chirriaban".

Así lo revela un trabajo realizado por los investigadores del propio Museo de Altamira, revisando las excavaciones que se hicieron en la cueva a principios del siglo XX por pioneros como Alcalde del Río, Breuil u Obermaier, cuyas conclusiones se recogen en un artículo todavía no publicado: "La cueva de Altamira: nuevos datos sobre su yacimiento arqueológico (sedimentología y cronología)".

Como señalan sus autores, resulta paradójico, pero el conocimiento que se tenía de las ocupaciones humanas de la más famosa de las cuevas paleolíticas del mundo era escaso, porque fue una de las primeras en descubrirse (1879) y porque fue excavada muy pronto, con técnicas que a veces consistían en vaciar el yacimiento a pico y pala en busca de determinadas piezas arqueológicas.

El director de Altamira, José Antonio Lasheras, primer autor del artículo, ha explicado a EFE que, en realidad, no han encontrado nada que no vieran hace un siglo Hermilio Alcalde del Río o Hugo Obermaier, que excavaron en el interior de Altamira en 1903 y en 1924, ni que no estuviera allí cuando Joaquín González Echegaray y Leslie Gordon Freeman volvieron a explorar el yacimiento, en 1980. "Hemos mirado mejor lo que ellos mismos vieron", asegura.

Con la cueva cerrada al público para estudiar sus condiciones de conservación, en 2004 y 2006 los investigadores del Museo y las Universidades Politécnica y Complutense de Madrid que firman el artículo limpiaron la tierra suelta que quedó en el interior de la cueva, producto de antiguas excavaciones y de las obras que se realizaron en los sesenta para apuntalar algunas zonas donde había riesgo de derrumbe y para permitir que Altamira fuera visitable.

Hasta ese momento, se sabía que el hombre había vivido en Altamira desde hace 18.000 años (la fecha obtenida en las pinturas más antiguas en las que se empleó un colorante orgánico, carbón) hasta hace 13.000, cuando la entrada se derrumbó y dejó sellada la cueva, sepultando bajo toneladas de roca el vestíbulo donde sus moradores realizaban gran parte de las tareas cotidianas, como cocinar, comer o tallar sus herramientas de sílex.

Los bisontes polícromos que han hecho mundialmente famosa a Altamira, como la cumbre del arte paleolítico, se pintaron casi al final de esa secuencia, hace unos 14.000 años, en el Magdaleniense.

Sin embargo, en la cueva hay figuras rojas, manos, caballos que no se pueden datar con Carbono 14 y que tradicionalmente se asociaban al período más antiguo fechado en Altamira, el Solutrense (hace 18.000 años), pero que estilísticamente se parecían más a otras del periodo Gravetiense (de hace 27.000 a 21.000 años) presentes en otras grutas de Cantabria, como El Pendo y La Pasiega.

Nuevas pruebas

Las nuevas pruebas de Carbono 14 indican que el estrato más profundo del yacimiento de Altamira tiene 21.910 años de antigüedad. Por debajo, sólo hay roca, así que los investigadores infieren que en esa fecha comenzó a ser habitada por los cazadores que vivieron en la Cornisa Cantábrica al final de la última glaciación.

Lasheras explica que estos datos permiten entender mejor Altamira y poner en el contexto adecuado sus distintas pinturas, además de que aportan uno de los escasos yacimientos gravetienses que existen en toda la Cornisa Cantábrica (15, ocho de ellos en Cantabria ). Del siguiente período cultural, el Solutrense, existen más yacimientos, y del que le sucedió, el Magdaleniense, más aún, en una progresión que va paralela al crecimiento del censo de pobladores de la zona.

El equipo de Altamira trabaja ahora en un segundo proyecto, una excavación completamente nueva que se ha abierto en el exterior de la cueva, en la parte del antiguo vestíbulo habitado por el hombre que quedó fuera de la gruta tras el colapso de la entrada.
En ella, han encontrado un nivel Magdaleniense de entre 13.000 y 14.000 años con objetos característicos de esa cultura, como un omóplato de cierva con un dibujo de ese mismo animal, grabado.

Lasheras recuerda que todo el arte prehistórico tiene un sentido: "No se grabó por recreo, no es un descanso, no es una actividad secundaria, sino que probablemente tiene una intencionalidad simbólica y un valor trascendente, como todo lo que llamamos arte"."

Fuente: foroterraeantiqvae.ning.com