lunes, 2 de noviembre de 2009

Descubren grutas de 14 mil años de antigüedad

Las primeras cuevas descubiertas al norte del río Negro con ocupación humana observable en niveles superficiales a través de artefactos líticos, podría significar un acontecimiento en la Comunidad Arqueológica americana

El Proyecto Mataojo prevé prospectar y excavar el área, ubicada al noreste del departamento de Salto.

Los especialistas entienden que las investigaciones arqueológicas pueden develar evidencias de las ocupaciones humanas más antiguas del continente americano, una tradición cultural denominada “Paleoindio” que tiene entre 14.000 y 9.000 años de antigüedad en la Cuchilla de Haedo, un lugar donde prácticamente no hay antecedentes de ocupación prehistórica.

La región donde se encuentran las cuevas fue recientemente definida, en una publicación científica, como “Región Arqueológica Catalanes Nacientes Arapey” (RACNA), debido a que integra un paisaje natural y antrópico homogéneo. Allí se observan sitios canteras y talleres de arenisca silicificada y ágata, en un corredor con rumbo Norte-Sur de aproximadamente 100 kilómetros de largo por 40 kilómetros de ancho. Este se extiende desde las inmediaciones de la desembocadura del arroyo Catalán Grande hasta las nacientes del río Arapey. La flora del lugar está asociada a los cauces de los arroyos y la ladera de los cerros en lo que se puede llamar monte de quebrada, la vegetación crece al abrigo de las laderas donde se concentra la humedad y se desarrolla la flora arbórea, arbustiva y herbácea. Es frecuente encontrar en esta zona la presencia de helechos arborescentes, debido a la influencia de las altas tasas de humedad y precipitaciones registradas.

Las cuevas y aleros se encuentran en predios privados y su acceso se ve franqueado por el monte indígena donde es posible identificar mataojos, guayabos, pitangas, espinillos, coronillas, blanquillos y acacias, entre otras especies.

Desde la entrada a una de las cuevas se puede ver, a nivel de superficie, artefactos líticos (de piedra) indígenas dispersos que se alternan con hojas. Las paredes interiores se muestran cubiertas de hollín, que es atribuible –presuntamente- al humo de fogatas realizadas en su interior. En las evaluaciones realizadas en sus paredes no se constataron a simple vista, grabados o pinturas rupestres aunque para establecerlo con rigor científico será necesaria la utilización de equipos de iluminación aún no disponibles en el país. Lo que sí hay, son colonias de líquenes y hongos que también deberán ser analizadas.

Sus ocupantes aprovecharon la concavidad de la piedra para refugiarse. Hay que considerar que el clima en lo que hoy es Uruguay, al final del Pleistoceno -última edad del hielo- era muy frío, con varios grados menos de temperatura que en la actualidad.

El arqueólogo Rafael Suárez citado por la web del Gobierno dijo que entiende que las investigaciones arqueológicas nos pueden develar “evidencias de las ocupaciones humanas más antiguas del continente americano, una tradición cultural denominada Paleoindio que tiene entre 14.000 – 9.000 años de antigüedad en la Cuchilla de Haedo, un lugar donde prácticamente no hay antecedentes de ocupación prehistórica”. Además, -dijo-“hay muy buenas perspectivas de identificar ocupaciones Paleoindias en cuevas en Uruguay. Los sitios tempranos del período Paleoindio conocidos en nuestro país hasta el presente, son todos a cielo abierto y están asociados a cursos de agua como ríos, arroyos y lagunas”.

Suárez y su equipo de investigación vienen trabajando en sitios Paleoindios en Uruguay desde el año 1999. Este especialista ha realizado su tesis de doctorado sobre las ocupaciones humanas más antiguas de Uruguay. Recuperando evidencia de los primeros americanos que llegaron al país hace 12.800 años calendario de antigüedad, así como los primeros registros de fauna extinguida del Pleistoceno (caballo prehistórico americano y Glyptodon) asociados a material de origen cultural. Estos hallazgos fueron realizados en la localidad arqueológica Pay Paso (río Cuareim, Artigas) teniendo repercusión en la comunidad académica internacional.

La relativa proximidad y amplia movilidad que tenían los grupos Paleoindios generan muy buenas posibilidades de recuperar evidencias de los primeros americanos en las cuevas recientemente descubiertas. Adicionalmente en Pampa y Patagonia hay varios sitios Paleoindios en cuevas (Cueva Fell, Chile; alero Piedra Museo y Cueva Tixi, Argentina, entre otros), por lo que no sería extraño que los grupos Paleoindios de Uruguay también hubieran ocupado cuevas o aleros. “Recordemos que el clima al final del Pleistoceno era seco y frío con varios grados menos de temperatura promedio que en la actualidad”. Los antecedentes de ocupación humana en cuevas en nuestro país alcanzan una profundidad temporal de aproximadamente 3.100 años AP (Cueva del Diablo en la Sierra de San Miguel, Rocha). Por lo tanto, poder extender cronológicamente las ocupaciones en cuevas hacia los períodos Arcaico (aproximadamente 8.500 – 4.000 años de antigüedad) y Paleoindio (13.000 – 9.500 años AP)”, constituiría un avance importante en el conocimiento de la Prehistoria más antigua del Uruguay.

Fuente: uruguayaldia.com

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